Paternalismo al cero o semilla a la juventud cubana

Yenisel Rodríguez Pérez

Photo: IPS/Cuba

Cuando se nos llama joven con ese tono paternalista que no deja florecer la heroica facultad que nos reconociera al inicio, no queda más que revertir la circunstancia desfavorecedora con irónica contestación.

Replantamos la semilla germinada en tierra propia asegurando que los tributos no empobrezcan cosechas por venir.

Dejamos la niñez con cierta experiencia en esto de enfrentar sutiles paternalismos. Aprendimos que un contraataque a tiempo evita que corra la sangre en futuras batallas por la libertad individual.

Si bien, están esos que no se importunan con la letanía de la sobreprotección, de la desconfianza y los falsos traspasos de poderes.

Siempre hay gente para todo, reza un dicho. Al final los vemos avasallados por sus valedores cuando buscan recuperar, a falta de otra salida,  la libertad perdida. Pocos lo logran.

Seremos juzgados según administremos la subvención que ofrecen los adultos para nuestro desarrollo personal. Cuestionada la resistencia a los magnetismos del socorro familiar. Esos que son ofrecidos cuando llegan los desastres que provoca el vivir por uno mismo. Bueno será el que cultive lo planeado y lo preconcebido, ese que se acurruca en la sombra sagrada de los maestros. Condenado, aquel que al saltar del nido, olvide el paracaídas familiar.

“¿Qué soy yo?”

“Un agradable jovencito”, responde importunamente el padre.

Y de esta manera es disipada la brillosa llamarada del autoconocimiento.

Cuando el torrente anulador nos es arrojado, no hay quien nos asegure la intimidad reflexiva. Tenemos que construirla en cada jornada y a puro sudor. Hacer creer que somos una persona soberana. Lo hacemos con los puños alzados si es preciso.

El esfuerzo por lograr la independencia individual es tal, que las larvas de la injusticia también anidaran en nuestro estómago. Hablaremos de infantilismos y demencias. Nos atrincheramos en la imagen narcisista que nos devuelven temporalmente los espejos.

Aún así, nada justificará el silencio cómplice ante los imperios del pezón materno.

“Yo soy yo  Responde desafiante mientras extiende los brazos ante la urgencia de la caída redentora… se despliegan con ingenio renacentista.

Yenisel Rodriguez

Yenisel Rodriguez Perez: He vivido siempre en Cuba, con la excepción de varios meses del 2013 cuando estuve con mi padre en Miami. A pesar de las noventa millas que separan a una ciudad de otra, en ambos sitios encuentro motivos profundos para asumir una militancia política y popular. Mi encuentro con la Antropología Sociocultural hace 8 años atrás, me ha alistado en el compromiso de amor a la diversidad cultural.


One thought on “Paternalismo al cero o semilla a la juventud cubana

  • el 18 noviembre, 2011 a las 8:27 am
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    Los abuelos mandan, ni siquiera los padres, ya hablar’e con ellos cuando lleguen al infierno, saludos.

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