Un personaje siniestro en los cines de la Habana

Yanelys Nuñez Leyva

El cine Charles Chaplin.

HAVANA TIMES — La sala de cine para mí es un lugar sagrado. Asistir de manera regular a la proyección de las mejores propuestas cinematográficas de la historia o de la contemporaneidad, se vuelve casi siempre un sublime placer.

Es difícil comparar las sensaciones y emociones que un filme nos puede transmitir desde la sala de un cine, con las que podemos obtener a través del televisor sentados en nuestras casas.

Aunque mi relación con este espacio podría decirse que es un tanto reciente, – pues me acerqué verdaderamente a él hace solamente  cinco años – el hecho de considerarlo como un territorio cultural de gran importancia, me empuja a reflexionar sobre uno de sus personajes más asiduos y siniestros.

Él entra a la sala vestido y actuando como cualquier otra  persona. Puede que se siente apartado, quizás para contemplar de forma detallada el panorama.

Cuando se apagan las luces para comenzar la proyección, ocurre algo llamativo: rápidamente se traslada para una butaca que se encuentre próxima a la de alguna mujer sin compañía.

De un momento a otro el individuo en cuestión comienza a desinteresarse por la película y a preocuparse por los muslos o los senos de la mujer cercana. Su faena ha comenzado.

Empieza a frotar sin enmascaramiento alguno su pene, a expensas de los gritos o los improperios que puedan salir de la boca de la mujer, por él seleccionada.

No existe un acomodador(a) que responda ante estas molestias del espectador (a) por lo que el asunto pasa desapercibido ante los ojos de todos.

Aún en momentos en que la sala está más llena, celebrando festivales de cine, como el Latinoamericano, estos personajes se aprestan a poner en práctica sus «fantasías sexuales».

La cuna de estos pajusos – como se les dice vulgarmente- , a mi parecer se encuentra en el cine Payret, ubicado en La Habana Vieja, pero irremediablemente se ha extendido al resto de las salas de la zona.

La cinemateca de Cuba, Charles Chaplin, era la única que estaba exenta de este tipo de individuo, pero ya lo han tomado por asalto.

Es lamentable que las personas que asisten a las salas de cine tengan que enfrentarse a esta realidad.

La solución no la tengo.

Lo único que puedo hacer es mantener mis sentidos y reflejos agudizados, para así lograr ver sin incomodarme alguna película en el cine.

Yanelys Nuñez

Yanelys Nuñez Leyva: Escribir es exponerse, desnudarse ante la mirada inquisitiva de todos. A mí me gusta escribir, no porque haya desarrollado una verdadera afición por el nudismo, sino porque me fascina componer palabras, pensarme historias, frases que conmuevan, imágenes que provoquen disímiles sensaciones. Aquí tengo un espacio donde hablar de arte, de la vida, de mí. Al final, sentirse bien con lo que uno hace es lo que importa; ya sea con ropa o sin ella.

13 thoughts on “Un personaje siniestro en los cines de la Habana

  • De agredir sexualmente a una persona indefensa en un cine a violar a una mujer o ninno y despues asesinarlo no hay mucha distancia. Esas son las cosas en que debiera centrarse la PNR, y las leyes. Desde ejercitar condenas bien fuertes, pasando por castrarlos quimica o quirurgicamente hasta sennalarlos de por vida, para que las personas decentes sepan quienes son estos criminales y no les den una segunda oportunidad. Pero hay tantas cosas que arreglar en Cuba…..

  • Pues Mercedes,

    Es imprescindible que eso cambie. Es difícil de entender como existe una tolerancia enorme con algunos delitos mientras que a otros les meten 20 años en la cárcel por trabajar como periodistas independientes.

  • Nada que la pelicula tambien ofrece aperitivo con la compra de un boleto….alguien quiere cafe con leche? Caballero hasta donde va ha lleguar la desverguenza!

  • Ahi esta lo duro de esa estrategia.
    Que si me pongo a gritar “abajo fidel” me llevan a mi aunque el pajizo este con la moringa afuera en plena faena.

  • En Cuba hay cierta permisividad general con esto.
    Lo ven como un vicio, un mal habito, pero no el delito y la agresion sexual que realmente es.

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