Haciendo turismo nacional

Yanelys Nuñez Leyva

El Yunque en Baracoa, Guantánamo

HAVANA TIMES, 3 abr— Para el cubano, viajar por su país con el propósito de conocer las bellezas que se encuentran en él, se torna una utopía, por los altos precios del transporte, el alojamiento, la comida y de las propias actividades para el esparcimiento.

Por eso, cuando se presenta una mínima oportunidad de carácter asequible para salir de la rutina diaria, hay que aprovecharla con los ojos cerrados.

La mía llegó hace poco, cuando por el sindicato de mi mamá –que trabaja en la esfera del turismo – se organizó una excursión a la Cueva de Bellamar, en la provincia de Matanzas.

La actividad incluía el transporte de ida y vuelta, el almuerzo y una merienda. Todo con una tarifa de 52 pesos MN, por persona.

Desgraciadamente los momentos conflictivos no estuvieron ajenos al viaje.

Uno de ellos fue antes de entrar a la Cueva, al percatamos de en un enorme mural  que contemplaba la tarifa de precios por persona, según su clasificación- extranjero, cubano, niño menor o mayor de 5 años – se incluía además, el costo por entrar una cámara fotográfica propia al recinto natural (20 pesos MN). Cosa absurda para los cubanos presentes, que apelando al sentido común, simplemente no declaraban su existencia y de igual manera fotografiaban.

Ya dentro de la Cueva, la presencia de un solo guía para más de 80 personas nos obligaba a parar en repetidas ocasiones la marcha de más de kilómetro y medio, provocando profundos períodos de asfixiante calor, para luego solo señalarnos las estalagmitas y las estalactitas abundantes en el lugar.

En el campismo Las Cuevas donde se debía disfrutar de las opciones que ofrece, solo pudimos acceder al almuerzo que nos estaba reservado, pues la piscina, principal interés de todos los participantes la limpiaban, al igual que la de Las Lagunas, segundo campismo que visitamos para ver si podíamos consumar el baño.

En resumen un sinfín de contratiempos, producto de la falta de organización y verdadera gestión por parte de las entidades pertinentes.

Lo mejor de mi viaje fue descubrir la perfecta vista que se percibe desde el puente de Bacunayagua; y la profunda siesta que realicé frente un hermoso mar picado, que no constituyó un impedimento para que dos adolescentes – hospedados en el Campismo Las Lagunas – hicieran el amor a la vista de todos.

 

Yanelys Nuñez

Yanelys Nuñez Leyva: Escribir es exponerse, desnudarse ante la mirada inquisitiva de todos. A mí me gusta escribir, no porque haya desarrollado una verdadera afición por el nudismo, sino porque me fascina componer palabras, pensarme historias, frases que conmuevan, imágenes que provoquen disímiles sensaciones. Aquí tengo un espacio donde hablar de arte, de la vida, de mí. Al final, sentirse bien con lo que uno hace es lo que importa; ya sea con ropa o sin ella.


3 thoughts on “Haciendo turismo nacional

  • el 5 abril, 2012 a las 7:40 pm
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    El turismo en la Isla se está viendo seriamente limitado. Por si no bastaran las tremendas limitantes del transporte – en crisis permanente-, y el hecho de que casi todos los servicios se ofrecen en CUC, están además las “cercas invisibles”. En Occidente, no se permite al público general acceder a la Reserva de la Biosfera, una de las zonas más bellas de nuestro país. En el Oriente, todas las inmediaciones de la Sierra Maestra están “off limits”, por considerársele “Zona Estratégica”.

  • el 4 abril, 2012 a las 5:07 pm
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    a mi me duele muchisimo no conocer cuba de varadero pa lla.
    hay que tener verdadero espiritu aventurero para lanzarse al oriente sin una billetera llena de cuc que te respalde.

  • el 3 abril, 2012 a las 7:15 am
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    Y menos mal que pudistes almorzar p’q podia suceder que la cocina a esa hora estaba rota o no habia gas, lo de pagar 20 pesos por entar una maquina fotografica esta dura muy dura

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