Gran rifa del año en La Habana

Yanelys Nuñez Leyva

HAVANA TIMES — Organizar una rifa en Cuba o, para decir mejor, en La Habana, presupone una alta dosis de entusiasmo.

Tratar de convencer a un público heterogéneo y no familiarizado abiertamente con los juegos de azar, con la adrenalina del apostador -aún cuando la charada sea una de las prácticas ocultas más habituales de muchos cubanos- podría convertirse en un experimento difícil y agotador.

Cuando los artistas Luis Manuel Otero y Néstor Sire se confabularon para organizar la obra “Con todos y para el bien de unos cuantos” (agosto, 2017) quizás muy seguros de sí mismos, no pensaron demasiado en este asunto.

Tener la posibilidad de hospedarse una noche en el Gran Hotel Manzana Kempinski debía ser suficiente para impulsar la venta de 250 números a 2 cuc cada uno.

Se dice fácil: 250 números, 2 cuc; pero el habanero es desconfiado y la idea de una posible estafa siempre está sobre la mesa.

Sin embargo, asistiendo en la venta de los tickets y en la logística del tema, me tropecé con distintos momentos buenos como en el que varios amigos, sin ningún deseo de ganarse el premio del sorteo -sus reservas tenían con el Kempinski- compraron varios números solamente para apoyar al proyecto. Y es que la esencia de la rifa siempre estuvo vinculada a esa energía. Se pretendía realizar una acción colectiva que impulsara la realización de un objetivo.

Otro momento importante ocurrió el día del sorteo, cuando se unieron en una galería independiente, bajo un ambiente festivo, los participantes del juego y los asistentes a la muestra; grupo diverso de personas, algunas de ellas alejadas por completo del mundo del arte.

Leandro Fonseca, un joven de 18 años que se integra dentro de ese último segmento resultó ser el afortunado del sorteo.

El día del hospedaje quedaba a su elección. La que no demoró mucho en llegar pues aunque el primer intento fue infructuoso -la piscina del cinco estrellas plus tuvo fallas técnicas el sábado siguiente al sorteo-, para el 8 de agosto Leandro ya pudo disfrutar de su noche en el Manzana.

Participar en un proyecto de amplia convocatoria como este, pensado para el ocio, creo que me ayudó un poco a entender cómo crear vínculos reales entre el arte y un público que poco o nada sabe del mismo.

Y considero que uno de sus mayores saldos es que tanto en el grupo de personas que colaboró como en los que se abstuvieron por sospecha, como en los que se enteraron solo al final, germinó un poquito de confianza. Tan atiborrados de paranoia y miedo como estamos.

 

Gran rifa del año en La Habana from havanatimes on Vimeo.

Yanelys Nuñez

Yanelys Nuñez Leyva: Escribir es exponerse, desnudarse ante la mirada inquisitiva de todos. A mí me gusta escribir, no porque haya desarrollado una verdadera afición por el nudismo, sino porque me fascina componer palabras, pensarme historias, frases que conmuevan, imágenes que provoquen disímiles sensaciones. Aquí tengo un espacio donde hablar de arte, de la vida, de mí. Al final, sentirse bien con lo que uno hace es lo que importa; ya sea con ropa o sin ella.


2 thoughts on “Gran rifa del año en La Habana

  • el 28 agosto, 2017 a las 9:32 pm
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    Excelente perfomance de arte politico. Solo asi “el pueblo trabajador” puede disfrutar de un hotel para extranjeros en Cuba. Y hace pocos años atras ni podia hospedarse por el solo hecho de ser cubano.

  • el 22 agosto, 2017 a las 10:14 am
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    Have visited the hotel for a mojito ..the renovations lasted long , but must say . it was a sucess.

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