Fui a Bayamo, pero no en coche

Desde la guagua.
Desde la guagua.

Yanelis Nuñez Leyva

HAVANA TIMES — Camino a la ciudad de Bayamo vi el mejor atardecer del mundo.

Aunque cansada por las diez horas de viaje en ómnibus y bastante angustiada por razones de otra índole, no pude evitar sentirme fascinada ante este magnífico evento.

Es una de esas “pequeñas cosas” que, como bien dice Serrat (sin que le quede tan cursi como a mí), le devuelve el sentido a todo.

Nunca me he alejado tanto de La Habana, mi límite había sido Villa Clara, a donde fui hace ya dos años.

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Desde la guagua.

Ahora se me dio la oportunidad de llegar a Bayamo, (la tercera de las siete villas fundadas por Diego Velázquez en el siglo XVI) con un proyecto expositivo ―”El teatro en imágenes”― realizado en conjunto con una colega de estudios: Estela Ferrer.

También nos acompañó Rolando de Oraá, artista plástico integrante de la muestra que presentaríamos en el evento “Primavera Teatral”, que la provincia de Granma realiza desde el año 2000, con una duración de cinco días.

Fuimos privilegiados, viajamos en la línea Vía Azul. Con el paso por las distintas provincias la guagua se fue vaciando, hasta el punto que, a la altura de Camagüey, solo conté doce personas en un ómnibus de cuarenta asientos.

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Entrando a Bayamo.

La situación me llamó la atención pues el chofer hacía una parada de cinco minutos en cada estación provincial. Vía Azul brinda sus servicios en CUCs, así que no sorprendería si tuviera pocos clientes, lo curioso era que casi ninguno llegara a Bayamo.

La noche iba cayendo fulminante ante nosotros y ya no teníamos ningún deseo de inventar chistes o de hablar siquiera.

Hacen bien estos viajes. Vi pueblos desolados, empobrecidos, pero también pintorescos, limpios, cálidos. Aunque por la presión del tiempo solo alcancé a imaginar sus detalles más siniestros desde la ventanilla de la guagua.

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Teatro Bayamo desdela guagua.

La salvación para no padecer de hambre fue una bolsa de galletas que compramos en una terminal, cuyo nombre he olvidado ahora mismo. Demasiadas por un día y muy semejantes unas de otras.

En Bayamo, “La Villa Azucarera Cautillo” donde nos hospedaron era cómoda, pero se encontraba muy lejos de la ciudad. ¡Más ómnibus! Creí que cuando llegáramos podríamos olvidarnos del transporte, descansar un poco de la vorágine citadina del corre-corre para atrapar algo en lo que podamos desplazarnos. Pero cada vez que íbamos o veníamos a bañarnos, comer o dormir, había que montar otra guagua.

Continuará…

Yanelys Nuñez

Yanelys Nuñez Leyva: Escribir es exponerse, desnudarse ante la mirada inquisitiva de todos. A mí me gusta escribir, no porque haya desarrollado una verdadera afición por el nudismo, sino porque me fascina componer palabras, pensarme historias, frases que conmuevan, imágenes que provoquen disímiles sensaciones. Aquí tengo un espacio donde hablar de arte, de la vida, de mí. Al final, sentirse bien con lo que uno hace es lo que importa; ya sea con ropa o sin ella.


2 thoughts on “Fui a Bayamo, pero no en coche

  • el 20 junio, 2014 a las 1:20 pm
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    Bayamo fue la segunda villa fundada en Cuba por el Adelantado Diego Velázquez, no la tercera. En noviembre de 2013 celebramos aqui su medio milenio.

  • el 18 junio, 2014 a las 10:33 am
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    Muy bonito tu post yanelys!
    Todo no es la habana!
    Me gustaría q compartieras como te fue en el evento y si puedes realizaras algunas fotos!

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