El legado de mis profesores universitarios

Yanelys Nuñez Leyva

Estudiantes cubanos. Foto: Caridad

HAVANA TIMES, 25 ene — Si tuviera que definir lo que la universidad ha representado para mí, diría que me ha despertado una profunda sensibilidad, además de incentivar el hambre infinita por el conocimiento.

Ante la constante degeneración de valores morales en que nos encontramos actualmente, ella se ha convertido en un refugio espiritual de gran valía, y aunque puedan existir – y existen – numerosas problemáticas que afecten a la Educación Superior en Cuba, en ella se puede hallar un camino, una válvula de escape.

El hecho de que mi especialidad sea Historia del Arte constituye el eslabón más importante dentro de esta cadena de significaciones, ya que el perfil de esta carrera presenta un radio de acción muy amplio: su interés por la memoria artística, por la construcción de la historia del hombre y por la dignificación de vestigios que han sentado pauta; son matices que enriquecen el caudal informativo de esta licenciatura.  

Nunca podré olvidar la pasión con la que la profesora Yolanda Wood nos transmitía sus impresiones e investigaciones sobre el arte caribeño, reivindicando de esta manera el quehacer artístico de un gran número de creadores constantemente marginados por ser parte del “Tercer Mundo.”

O el dinamismo con que el profe Enerdo Martínez nos hablaba de la Cuba colonial y neocolonial a través de unas clases prácticas en las que recorríamos media Habana a pie y en las que las edificaciones expresaban desde sus ruinas una memoria a punto de perderse.

Las conferencias magistrales de María de los Ángeles Pereira, causaron gran impresión en mí, pues en ellas la energía y el carácter del arte latinoamericano brotaban magistralmente a través de su simpatía y calidad pedagógica.

¿Y qué decir de los tres semestres con el profesor Mario Piedra en los que comprendí el significado de la promoción artística, conocí los misterios de las relaciones públicas y aprendí a valorar con mayor profundidad la impronta del cine cubano?

Pero no todo ha sido memorable. Algunos de los profesores más jóvenes pecan de ser poco receptivos con los problemas de los estudiantes, provocando un corto circuito en la relación alumno – maestro.

Y en otras ocasiones, la inexperiencia pedagógica ha sido la causante de afectaciones en el desarrollo docente.

Muchos y variados son los educadores que han marcado mi trayectoria como estudiante, de todos logré obtener un fragmento de sus profesionalismos que me ayudará a ser, prontamente –curso el 5to año de la carrera – una buena especialista y trabajadora de la cultura.

Yanelys Nuñez

Yanelys Nuñez Leyva: Escribir es exponerse, desnudarse ante la mirada inquisitiva de todos. A mí me gusta escribir, no porque haya desarrollado una verdadera afición por el nudismo, sino porque me fascina componer palabras, pensarme historias, frases que conmuevan, imágenes que provoquen disímiles sensaciones. Aquí tengo un espacio donde hablar de arte, de la vida, de mí. Al final, sentirse bien con lo que uno hace es lo que importa; ya sea con ropa o sin ella.

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One thought on “El legado de mis profesores universitarios

  • Yanelys, “la constante degeneración de valores morales en que nos encontramos actualmente” no es más que la degeneración del estado, me parece bien que recalques lo bueno de tus profesores, pero no te sientas obligada a hacer una apología de las partes positivas de la educación para decir las deficiencias, a fin de cuentas es tu derecho.
    “un corto circuito en la relación alumno – maestro” solo podrá resolverse cuando la educación en Cuba no sea de manera vertical, porque precisamente la relación alumno (no iluminado) – maestro lo único que puede provocar es “corto circuito”.
    Los estudiantes deberían en asambleas escoger sus planes de estudio, los profesores que les dan clases y los que no, y las demás esferas de la vida en la universidad. Al menos eso se espera de un país “socialista”, pero te imaginarás que Cuba no lo es, en tanto que no se socializa el poder y los recursos.
    De cualquier manera te felicito por tu incursión a no ser un ladrillo más del muro.

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