Cloaca en el Sótano

Yanelys Nuñez Leyva

cloacaHAVANA TIMES — Con un título extremadamente cautivador, Cloaca, estrenó Juan Carlos Cremata Malberti en el teatro El Sótano del Vedado, una versión de la obra homónima de la autora holandesa María Goos.

La función del domingo, a la cual asistí, se hizo a teatro lleno, aunque algunos no aguantaron las tres horas sin entreactos y se fueron antes de tiempo.

Si, porque si algo hay que reprocharle a esta producción es que se torna larga, muy larga, demasiado larga.

Y, aunque su director en un punto de la función (específicamente luego de un altercado entre el acomodador y una señora del público que se negaba a apagar su celular que no paraba de sonar) se disculpó por la duración y calificó la puesta en escena como un work in progress, es una falla que afecta en buena medida el resultado final.

Cloaca relata el reencuentro de cuatro hombres que en sus juventudes compartieron una buena amistad.

Los veinte años que separaron a estos personajes provocaron un distanciamiento entre ellos, el reencuentro pondrá en tela de juicio concepciones, preceptos, temores y anhelos que revelarán nuevas y oscurecidas identidades.

Con una escenografía mínima pero bien equilibrada, la obra, dividida en “capítulos”, hace uso del audiovisual y de la improvisación para lograr una dinámica fresca y espontánea.

Pero lo que llamó mi atención en esta Cloaca es la notable incursión en el tema de la autorreferencialidad, algo que sinceramente desconozco si se encuentra en la versión original.

El hecho que uno de los personajes encarne visualmente la imagen del propio director y que en varias ocasiones se comente sobre algunos trabajos del mismo [Contigo pan y cebolla (la película) o La Hijastra] convierte a la obra en una declaración de principios con cierto matiz catártico.

Es importante también resaltar que el texto teatral busca en cierta forma sumergirse en el contexto artístico cubano, tratando de develar sus torpezas, corrosiones, etc.

Según fuentes digitales, Cloaca estuvo en cartelera todo diciembre en El Sótano, en enero estará en la Sala Adolfo Llauradó y en el Raquel Revuelta en febrero. Es probable que en cada puesta en escena se revisen para bien los desaciertos que presenta en estas primeras funciones el grupo de teatro El Ingenio: parlamentos que se repiten y “palabrotas” o gritos entre los personajes, que en su continua reproducción comienzan a perder el efecto deseado.

Yanelys Nuñez

Yanelys Nuñez Leyva: Escribir es exponerse, desnudarse ante la mirada inquisitiva de todos. A mí me gusta escribir, no porque haya desarrollado una verdadera afición por el nudismo, sino porque me fascina componer palabras, pensarme historias, frases que conmuevan, imágenes que provoquen disímiles sensaciones. Aquí tengo un espacio donde hablar de arte, de la vida, de mí. Al final, sentirse bien con lo que uno hace es lo que importa; ya sea con ropa o sin ella.


2 thoughts on “Cloaca en el Sótano

  • el 21 enero, 2015 a las 11:48 pm
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    Con respecto a esta Critica ceo que hay aciertos y desaciertos. Descontando quye en ninguna parte el Planeta debe sonar el celular durante una obra de teatro.
    Vi la obra en el Teatro El Sotano, me maravillo la actuacion de dos de los personajes, el travesty y el abogado.Excekebtes actuaiobnes llenas d realismo y movimiento escenico que llenan los vacios que dejan otros desaciertos como son la recurrencia de palabrotas que no llegan a tener un peso necesario en la dramaturgia por lo cual sobra. Quizas algunas pero no un ciento.

    Por lo demas disfrute un nuevo tipo de obra interactiva que nada tiene que reprocharle al Teatro mas exigente.
    Eso si durio dos horas el dia que nosotros fuimos, debe ser un poco mas rapida en los sucesos, sin embargo las dos horas me pasaron como nada.

    Crei que la obra en progreso llegara a consolidarse bien pronto para aspirar al Caricato de este año
    Buena salud para nuestro Teatro.

    Busco la versiobn original pues creo que la adaptacion es verdaderamente liberrima jajajajajaja.

  • el 5 enero, 2015 a las 8:19 am
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    Yanelis:

    ¿El Sótano no estaba en proceso de clausura?

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