Las secuelas del fidelismo

Verónica Vega

Fidel Castro. Foto/archivo: cubadebate.cu

HAVANA TIMES — Viendo una película cuya trama se desarrolla en la Alemania nazi, observaba cuánto se parecen las autocracias: parten de un supuesto sentido del bien, distorsionado, y para establecerse manipulan esa sustancia común que tienen los sueños humanos (justicia, igualdad), activando a la vez los egoísmos más básicos (instinto de conservación, necesidades físicas, ansias de confort, vanidad… etc.)

Y como todos queremos ser correctores de otros y no corregidos, siempre que nos vaya bien, es muy fácil asumir que los desfavorecidos en tal orden de cosas, tienen la culpa de su propia desgracia.

Confieso que todavía me sorprende encontrar que algunos cubanos vean la inhumanidad inherente al fascismo con lucidez absoluta, y al mismo tiempo defiendan con devoción sincera el fidelismo, que es realmente lo que se desarrolló en Cuba bajo el falso nombre de “socialismo”.

Rehúsan aceptar el hecho de que defienden un sistema cuyo propósito no fue jamás la libertad de los cubanos sino el control de su voluntad, la anulación del individuo y no su empoderamiento. Sé que muchos no estarán de acuerdo pero hasta las acciones altruistas iniciales, desplegadas con gran bombo, contenían una gran dosis de histeria, de manipulación y extorsión. Eran performances de bondad de esa revolución que reclamaría a cambio incondicional servidumbre.

La ignorancia, la falta de objetividad y de discernimiento, la estrechez mental, el escepticismo o hasta el miedo a la diferencia, todos productos de un discurso único, del aislamiento y la falta de referencias, la estigmatización política y sus consecuencias tangibles, son remanentes de ese fenómeno del que fuimos por medio siglo testigos y cómplices. Como actores de una sugestión masiva hemos venido despertando, cada uno a su ritmo particular.

Entonces, por más que la decadencia circundante, las angustias de la supervivencia y la incongruencia de salarios y precios, programas de TV donde jamás aparece la dura realidad de los cubanos, nos griten el fracaso del largo experimento (en el que a muchos ya se les fue la vida), entiendo que todavía, por vergüenza u obcecación, haya quienes se adhieran a lo que defendieron durante años.

Lo que me resulta incoherente, y sobre todo, me asusta, es que personas que disienten desde una izquierda que se autoproclama verdaderamente comprometida con el bien común y la democracia, que han convertido en causa personal el reclamo de algunas minorías discriminadas, reaccionen con violencia verbal y usen calificativos despectivos para responder a cualquiera que ante determinado aspecto de la realidad (política o no), piense diferente a ellos.

Es el momento en que me cuestiono cuál es el concepto de humanidad de esos activistas, y si ser defensores de unas minorías lo traducen como derecho a discriminar a otras minorías, o mayorías tal vez. Es el momento en que veo la sombra del autoritarismo que nos han inculcado, en su propia contraparte, y me pregunto qué sería de Cuba si por un golpe del destino tuvieran acceso al poder.

Básicamente sería como cambiar de amo. Lo he visto en artículos y comentarios de Havana Times, intervenciones que parecen más vómitos que argumentos, y resulta aterrador que después de tantos años de fanatismo político, de intolerancia y de injusticia, puedan convertirse en la causa de más injusticias disfrazadas.

Se ha dicho que sólo se conoce bien a alguien cuando se combate en su contra. Porque es en los conflictos, con el ansia de ser comprendido o de prevalecer, de conciliar o de subyugar, que asoma la verdadera naturaleza de las personas.

Pero así como es de simple que “el respeto al derecho ajeno es la paz”, y ese derecho implica expresar una opinión diferente, el respeto con que esas diferencias se expresen y se escuchen, revela las intenciones de los que debaten. Determina las probabilidades de consenso y la garantía de que las nuevas propuestas sirvan para articular una sociedad verdaderamente plural.

El respeto es la primera premisa para no reproducir una versión del fidelismo que ha despedazado a Cuba y del que, apenas empezamos a recuperarnos.

 

Veronica Vega

Verónica Vega: Creo que la verdad tiene poder y la palabra puede y debe ser extensión de la verdad. Creo que ese es también el papel del Arte, y de los medios de comunicación. Me considero una artista, pero ante nada, una buscadora y defensora de la Verdad como esencia, como lo que sustenta la existencia y la conciencia humana. Creo que Cuba puede y debe cambiar y que sitios como Havana Times contribuyen a ese necesario cambio.


35 thoughts on “Las secuelas del fidelismo

  • el 11 marzo, 2015 a las 4:59 pm
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    Veronica Bravo, Bravo, Bravisimo… Cuba nesecita mas Veronicas… Gracias mil Gracias..

  • el 11 marzo, 2015 a las 4:55 pm
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    Increible al fin alguien se da cuenta de la similitud entre el Regimen Cubano y Los Nazis absolutamente lo mismo campos de concentracion de los cuales fui victima incluida mi famila (Plan Especial Campesino) infame internamiento forzado de familias enteras sacados a la fuerza de nuestras casas dejar todo y en camiones para La Habana fue horrible. Cuba es un pais facista totalitario donde el regimen se ha sostenido gracias asu caracter facista Cuba no es Comunista es un campo de concentracion Nazi…El que pueda ver en Youtube los videos de Alemania Nazi vera lo que es Cuba exepto Hitler queria mas a su pueblo solo basta ver y comparar la UJC con la juventud Nazi los pioneros y demas idolatrias, como han manipulado y destruido la sensibilidad de las personas al igual que hacian los Nazis lealtad al regimen primero ante todo el fanatismo las brigadas de respueta rapida es la Gestapo y la chusma de los actos de repudios son los miembros del partido Nazi. Cuba es un pais Facista que podria educar a los Nazis les han ganado en cinismo y bajeza…Gracias

  • el 11 marzo, 2015 a las 12:09 pm
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    ja…buchi`pluma na`ma?

  • el 11 marzo, 2015 a las 4:22 am
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    Buen punto. Aquellos polvos trajeron estos lodos y como no los hemos superado, seguirán en la época post-castro. Nuestro atraso político es ancestral, pero no queremos aceptarlo y ni hemos adquirido la introspección para reconocerlo . Todavía queremos darle clases de política a repúblicas latino americanas que nos llevan medio siglo de ventaja. Eso de que somos los “bárbaro” y la “candela” es “buchiteo na ma”.

  • el 10 marzo, 2015 a las 9:20 pm
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    Creo que el problema cubiche va más allá, y seguirá luego del castrismo; y es que los Castro son la personalización de nuestras miserias morales e ignorancia.
    Así el castrismo es la suma de los síntomas de la enfermedad que asola a Cuba aún antes de ser república, de escuadrones de la muerte paramilitares, los “voluntarios”, de cimarrones luchando por su libertad, pero también robando, violando y matando a ex-amos (mi bisabuela nació cayendo en una zanja y rajándose la cara, cuando mi tatarabuela huía de un ataque cimarrón a la plantación); de un pueblo que tiene el gobernante que merece, se lamentaba Martí; de españoles que huían de Franco, y una vez en Cuba despreciaban a los negros y mestizos… y ahí lo dejo, que no hay espacio para enumerar nuestros pecados.

  • el 10 marzo, 2015 a las 9:59 am
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    Isidro, gracias por la invitación, pero recuerda que hay otros Teatros en la red.

  • el 10 marzo, 2015 a las 12:28 am
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    Tony:

    Muy ilustrativa y últil tu información, como ya es habitual. Ahora, si me permites hacerte un sugerencia, te invitaría a que pienses en HT como un escenario, donde diaristas y colaboradores son los actores del drama (o comedia o sainete, según el texto de cada cual). Los “comentaristas” o “comentadores” seríamos el público, con derecho agregado a violar el carácter generalmente sacrosanto de la cuarta pared.

    Así las cosas, te exhorto a que agarres el paquete de rositas de maíz, y te sientes en esta butaca a mi lado, porque esta función apenas está empezando.

  • el 9 marzo, 2015 a las 5:47 pm
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    Isidro y julio:

    Creo que fue en 1960 cuando en Cuba a los periódicos privados se le empezaron a poner las famosas “coletillas” a los artículos. El periódicos podía escribir el articulo que quisiera, pero después al final del articulo venia la coletilla del estado aclarando o negando lo que se decía. El periódico no estaba intervenido, pero era como si hubieran dos noticias, dos artículos y dos periódicos. A mi esto de los “comentarios” me recuerda a “las coletillas”

    Recibí una educación liberal en Estados Unidos y siempre he sido tolerantes a las ideas de otros. Vengo a HT como solía ir a un Teatro en tiempos de Franco donde jóvenes universitarios, amateur y de la Juventud Comunista Española ponían obras. Si la obra no me convencía, no aplaudía y me iba criticándola, si estaba mas o buena, aplaudía, y el día que montaron una magnifica y original puesta en escena del Candido de Voltaire, me pare y los aplaudí por largo rato. Pero ni yo, ni nadie, iba ahí con la sola intención de tirarles tomates por la cabeza a los actores o a los asistentes, independientemente si la obra estuviera, bien, mal o regular.

    Cuando la Revolución Francesa, a los juicios de aquella época iban unas mujeres ( se me ha olvidado como les llamaban), que se sentaban en los bancos a tejer, no le prestaban mucha atención a lo que estaba pasando, pero si de vez en cuando gritaban; ¡GUILLOTINA!

    En el pueblo donde vivía antes, en el Bar del barrio solían ir cubanos. Había un personaje que los cubanos le llamaban “el gordo”. Se pasaba todos los día tomando cerveza en el Bar. Cubano que pasaba por ahí le decía ; Oye, ¿tu eres cubano, verdad? Si le decías que si, te sacabas la lotería. Empezaba a hablar peste del comunismo, Fidel Castro y compañía. Decía; “ven, ven, vamos a hablar”. Era un tipo desagradable y por supuesto todos los cubanos, que a estas alturas no hay nadie bobo, estaban mas que convencido que el tipo era “chivato”. Se convirtió en un verdadero tormento para los clientes y empezaron a dejar de asistir. Mas tarde me entere que el dueño del establecimiento le dijo que no fuera mas. Hasta le enseño un cartel que tiene los establecimientos públicos en España colgando que dicen; “Este establecimiento se reserva el derecho de prohibirle la entrada a personas que su comportamiento……. .”

    Muchísimos blogs en la Internet en todo el mundo, incluyendo los de tema de cuba, tienen anunciado en sus sitios lo que se llama “Norms of Conduct”, son tan democráticos y abiertos como cualquier otro, pero tienen su cartel con varios puntos; “Normas de conducta”. A lo mejor esa es la solución. Otra cosa no me convence. No hay que estar educando a nadie. Y hasta la libertad de expresión es “hasta un punto” en todas partes.

  • el 8 marzo, 2015 a las 5:20 pm
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    Estoy muy de acuerdo contigo y con Isidro, criticar no es censurar, quien asi piense , ya tiene la primera premisa para ser dictatorial

  • el 8 marzo, 2015 a las 11:44 am
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    Isidro igualmente es bueno cuando sobre todo como nos dice Verónica nos respetamos!
    Tenemos que aprender a respetarnos y a respetar nuestras diferencias. Quizás lo que tu vez rojo yo lo vea azul y quizás los dos tengamos algo de razón o quizás solo uno tiene la razón o quizás ninguno pero lo importante es respetarnos. Sin respeto no hay democracia.

  • el 8 marzo, 2015 a las 8:30 am
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    Magnífica tu acotación, Julio, como de costumbre.

    Contigo me sucede que a pesar de las amplias diferencias que podemos tener en posicionamientos políticos y otras visiones y experiencias de vida, siempre me agrada intercambiar. Y de algún modo algo aprendo. Ojalá todos en este blog (liberales, conservadores, comunistas, anarquistas y un largo etc… lo asumieran así). Y mejor aún, que esa tendencia por fin arraigara entre los millones que hoy habitan en la Isla y ¿por qué no? en los exilios y migraciones. Creéme o no, yo sigo apostando por una Cuba donde todos quepamos.

  • el 8 marzo, 2015 a las 2:33 am
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    Tony creo que todo lo contrario. Hay muchos comentarios que ha veces amplifican la información de un post o lo refuerzan y otros abundan en temas cercanos que le dan mayor vuelo. Hay posts en que los comentarios son hasta quizás mejores que el mismo post. Creo que ese aporte que cada uno de nostros hacemos por que cada uno de nosotros tenemos una vista suficientemente diferente de la realidad a pesar de quizás ver lo mismo.
    Otra cosa es que nos sirve para eperimentar en como seria la Cuba futura con diferentes opiniones incluidas. Tendremos nuestros Eduardos y Elios y tendremos todos los demás y es bueno que así sea por que tenemos que evitar a toda costa la intolerancia Castrista. Quizás es Elio el que menos nos gusta pero a algunos otros aquí les gusta lo que el dice. Casi todos los que venimos acá vivimos en países democraticos donde ese mismo espectro de opinión existe. Denle un vistazo al lado ingles de este mismo blog y encontraran lo mismo. Lo peor es que muchos de ellos ni siquiera lo vivieron como nosotros.
    Isidro tiene la razón cuando decía que estábamos como los indios ciegos en un cuarto tocando diferentes partes de un animal. Unos describiendo las patas que le aplastaron otros la voca desde donde vez en cuando le caí algo de comer y así sucesivamente todo. por que de toda esa experiencia total es que estamos hechos. Mientras unos ven lo bueno otros vemos lo malo.
    No voy a exagerar y decir que todo en Cuba fue malo. Tuve muy buenos amigos y muy buena educación a pesar de que me pagaron un salario de esclavo disfrute mucho mi trabajo y no me arrepiento nunca de haberlo hecho. Vengo aquí por que aquí quizás puedo compensar en tener la voz que no tube en Cuba. Vengo con la intención de que quizás queden cubanos en Cuba que piensen como yo y no puedan expresarse, vengo por que a pesar de llevar tantos años fuera de Cuba. Cuba me duele.
    Quiero una Cuba donde los cubanos puedan expresar lo que piensan sin miedo. Y no tengan que buscar ni el lugar ni el tiempo apropiado. Simplemente por que cuando hablamos no es como cagar o orinar. Es hablar y uno debe poder hablar donde quiera. Quizás cuando logremos que se pierda un poco de miedo y cuando una mayoría comience a entrenar sus voces verdaderas es que saldremos de esto. Saldremos del silencio forzoso y de la alienación de ver las cosas mal hechas y no poder criticarlo y quizás cambiarlo a halago mejor.
    Un día tengo la esperanza que llegaremos. Por que somos mas los que queremos ese cambio y cada día va creciendo.
    Aquí vivmos en quizás un pedacito pequeño de una Cuba virtual pero que bien puede ser la Cuba futura.

  • el 7 marzo, 2015 a las 10:16 pm
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    Estimado Tony:

    Ahora soy yo el que me veo precisado a estampar un sonoro ¡PROTESTO! No olvido que hace ya unos meses te congratulaste de ser partícipe en un blog como HT, donde percibiste que se discutía con ciertas bases de civilidad y conciencia cívica ¿Hemos cambiado tanto?

    No te niego que en tiempos más recientes se advierten ciertos intercambios acres y hasta ligeramente ofensivos en estas “páginas”. Quizás porque casi todos (¿o todos?) nos hemos visto atrapados, sorpresiva y avasalladoramente, en la bola de nieve que se nos vino encima el 17 de diciembre pasado, sin estar preparados. Prefiero pensar que era algo inevitable, habida cuenta de cuánto han cambiado muchas percepciones sobre la política con respecto a la Isla, tanto dentro como fuera de ella. Entiendo que el secreto en lo adelante estará en saber remontar airosamente esta coyuntura.

    Claro que no hay blog, o en su defecto “mentidero” perfecto, en el cual todos coincidan a pie juntillas. Lo sabroso del tema es precisamente que nos hemos ido acostumbrando los unos a los otros, incluso a regañadientes. Siquiera para despellejarnos mutuamente, lo cual va creando cierto hábito a la tolerancia entre opuestos. ¿No crees? Y ésa es precisamente la aspiración que, me parece, debemos sustentar de cara al futuro de la Isla. Al menos como primer paso.

    Y hablando de la ínsula, ¿viste qué “bocones” están nuestros compatriotas allí últimanente? Tanto así que la prensa oficial se hace eco…

    http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2015-02-28/que-desea-saber-sobre-el-sistema-electoral-cubano/

  • el 7 marzo, 2015 a las 9:59 pm
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    Captaste la idea…más o menos eso quise decir…Lo fundamental de la queja de Verónica no reside en la izquierda o la derecha, sino en la plena vigencia de la tan cubana tendencia al quítate tú pa’ ponerme yo…

  • el 7 marzo, 2015 a las 9:44 am
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    Yo defiendo la dictadura , y al que me ataque por hacerlo es un tirano, …. Yo defiendo que no haya libertad de expresion , y el que me contradiga , esta atacando la libertad de expresion. Todo el mundo aprendio a usar el mismo relativismo con el que el gobierno se a escudado.

  • el 6 marzo, 2015 a las 10:45 pm
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    Esto de los comentarios en los blogs cubanos, en mi opinión, no va a ninguna parte por muy democráticos que parezcan. Que cada tendencia política tenga su propio blog y digan lo que quiera decir en sus respectivos sitios. Su contribución al debate político es nula. Casi siempre negativa. Yo les sugiero que sean como los “periódicos”, pero digital. Los periódicos tienen noticias, artículos, editoriales, etc y también tienen una sección de ” cartas al editor”. Los mas generosos tienen hasta una sección de Opiniones. Estoy convencido que los comentarios militan en contra no solo a la apreciación de los artículos, sino también en lograr fidelidad al blog y a potencial el aumento de la audiencia. Ni que decir de los comentarios groseros, irrespetuosos o vómitos de hiel. .Creo que el blog de mayor lectura o por lo menos en “hits”, es Convivencia y no tienen comentarios.

  • el 6 marzo, 2015 a las 4:03 pm
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    Para muchos mortales Julio, discernir, es tener una opinion distinta, para los iluminados es , llevarle la contraria. El efecto emocional en ambos casos es muy distintos , para los ultimos en posesion del poder , te pueden hasta fusilar; me parece que es lo que Veronica quiso decir. Hay algunos aqui que cojen cada perretas!

  • el 6 marzo, 2015 a las 1:27 pm
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    Felicidades Julio por tu comentario a Erasmo, (me sorprendió su réplica).

    Para reconstruir el país nos necesitamos todos, respetando los diferentes puntos de vista y sin saltar a cada momento.para criticar. Verónica ha presentado magistralmente su punto de vista.

  • el 6 marzo, 2015 a las 1:14 pm
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    “Si avanzas lo suficiente hacia la derecha, verás venir a los mismos idiotas desde la izquierda” Clint Eastwood.

    Prueba a cambiar de lugar “derecha” e “izquierda” y la frase mantiene su sentido inalterable; ¿no te parece?

  • el 6 marzo, 2015 a las 10:03 am
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    Erasmo, pero no deja de ser cierto lo que nos dice Verónica ella no habla por la izquierda y la derecha sino que habla por ella. Es verdad que los ataques ad hominen no son exclusivos de la izquierda pero es bueno que todos estemos de acuerdo en que es algo que debemos lograr en eliminar. Necesitamos izquierda y derecha democrática. Una no debe existir sin la otra y necesitamos también establecer las bases de como poder discutir de los problemas sin agarrarnos por el cuello. Es la única forma que lograremos comenzar una discusión seria sobre los problemas de cuba y de como resolverlos.

  • el 6 marzo, 2015 a las 9:29 am
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    Además, Verónica, la izquierda de la que hablas es de inspiración anarquista y por tanto, por principio y convicción, no tienen ningún interés en llegar al poder.
    Yo temería mucho más a esos que con palabras dulces y amables pretenden convencernos de lo bien que van a dirigir esto cuando lleguen al poder.

  • el 6 marzo, 2015 a las 9:10 am
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    Estoy totalmente de acuerdo contigo, lo que no entiendo es la reprendedera con la izquierda, como si fueran ellos sólos o ellos especialmente los que se ponen en plan chusmería o en ataques personales al otro.

    “Lo que me resulta incoherente, y sobre todo, me asusta, es que personas que disienten desde una izquierda que se autoproclama verdaderamente comprometida con el bien común y la democracia, que han convertido en causa personal el reclamo de algunas minorías discriminadas, reaccionen con violencia verbal y usen calificativos despectivos para responder a cualquiera que ante determinado aspecto de la realidad (política o no), piense diferente a ellos.”

  • el 6 marzo, 2015 a las 7:03 am
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    Pero estimado amigo ahí es donde radica el problema de que hablamos si nos entretenemos en hacer ataques personales que solo nos ponen a unos contra otros y nos dividen algo en lo que debemos reconocer el Castrismo ha producido eficientemente entonces cuando y como tendremos tiempo para analizar y realmente discutir o resolver los problemas de cuba?
    El objetivo no es sacar las púas para defendernos ferozmente cuando se nos ataca sino eliminar de una vez y por todas los ataques personales pues no resuelven nada. Ataques personales solo muestran falta de argumento. Tenemos como nación subir el nivel de discurso y elevarlo del nivel de chuzmeria de barrio en que el gobierno lo a sumido al uso de un lenguaje racional y articulado.
    Si de ambas partes nos limitamos a repetir consignas entonces no hay diálogo y no hay pensamiento. Hay que buscar la luz propia que nos ilumine.
    Es fácil caer en la tentación de atacar personalmente pero trata siempre de ponerte en los zapatos del otro.

  • el 5 marzo, 2015 a las 6:34 pm
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    Muy buen artículo, Verónica, te felicito.
    Creo que Julio de la Yncera sintetizó el problema central y es la falta de información alternativa.
    Un discurso totalitario único y la prohibición de la discrepancia y de la información alternativa,- como política de estado y durante medio siglo-, producen las mayores distorsiones en la comprensión de cada tema y las intolerancias más fanáticas.

  • el 5 marzo, 2015 a las 3:11 pm
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    Pero Verónica, se trata de un asunto humano, nadie está exento, y menos cuando se mezclan cuestiones políticas.
    Yo, por ejemplo, he sido víctima de exabruptos de practicantes de la no violencia, de místicos que se pasan medio día meditando con la mente parada. Después de tanto entrenamiento les manifiesto mi discordancia con sus criterios y se ponen malitos. Otras veces me ha tocado a mí ser el agresor, reaccionando desproporcionadamente y perdiendo la tabla con ciertas posturas que considero injustas, falsas etc.
    Tú misma ¿cuántas veces no has sido acusada aquí, en Havana Times, de ningunear algún grupo, de ser desconsiderada o ciega al dolor de ciertas minorías o mayorías?
    Aquí, por ejemplo, en este post, estás haciendo lo mismo que criticas. Mezclas tendenciosamente una cuestión personal y puntual con un movimiento político compartido por muuuuchos que no conoces y no sabes cómo son ni qué valores comparten.
    ¿Será que tú también heredaste algo de lo peor del fidelismo?
    Lo peor es que, como no mencionas ningún caso concreto y lo dejas así, vago, siquiera das al otro la oportunidad de defenderse, de desmentirte y de acusarte de haber agredido antes.
    Te propongo que seas más específica y nos cuentes qué te paso para poder juzgar con todos los elementos; que no sea solo tu parte de la historia.

  • el 5 marzo, 2015 a las 6:16 am
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    Te felicito, estimada Veronica, has fotografiado a algunos de nuestros alternativos alla en la isla

  • el 5 marzo, 2015 a las 3:19 am
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    Verónica, el control de la información es clave. Por eso es tan importante romper el monopolio de la información del gobierno cubano, tal como está haciendo Havana Times y como estás haciendo tu misma con este artículo.

  • el 5 marzo, 2015 a las 3:05 am
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    La polémica de cuba es muy difícil, porque nosotros los cubanos en si mismo somos una complicación, (porque reunir a los cubanos es fácil, pero unirlos, jamás nacemos con la chispa de genios, y los genios entre sí no se llevan bien,) estas no son palabras mías pero las sitos porque en realidad somos así y de hay proviene nuestros problemas, pero si dejásemos de ser así, dejaríamos de ser quienes somos, cubanos y comparto la opinión de ustedes, que a su vez, se están expresando como lo que son, cubanos, están anteponiendo su parte de genio, un saludo.

  • el 4 marzo, 2015 a las 11:21 pm
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    Pues ante izquierda tan horripilante, paso franco a la bella diestra…¿o no?

  • el 4 marzo, 2015 a las 11:10 pm
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    “personas que disienten desde una izquierda que se autoproclama verdaderamente comprometida con el bien común y la democracia, que han convertido en causa personal el reclamo de algunas minorías discriminadas, reaccionen con violencia verbal y usen calificativos despectivos para responder a cualquiera que ante determinado aspecto de la realidad (política o no), piense diferente a ellos.”

    Gary Jennings hace decir a Kublai Khan en su novela el viajero: ” El lechón enano que no llega a la teta y pide una oportunidad justa, en realidad lo que quiere es una ventaja inicial”

    En el fondo son lo mismo con lo mismo, solo que aspiran a una porción más grande del pastel, o a quedárselo entero.

  • el 4 marzo, 2015 a las 8:49 pm
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    Muy bien Veronica, has dado en el meollo del problema cubano. Te felicito.

  • el 4 marzo, 2015 a las 6:50 pm
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    Excelente pieza!

  • el 4 marzo, 2015 a las 3:31 pm
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    A todos nos afecta la realidad de manera distinta, ese solo hecho nos da el derecho a hablar por nosotros mismos, nadie debe sentirse con derecho a hablar por mi sin mi consentimiento, ni a suponer lo que yo quiero decir, solo un megalomano puede creerse tan divino de arrebatar ese derecho a los demas.

  • el 4 marzo, 2015 a las 2:07 pm
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    En efecto Verónica creo que nos va a costar mucho salir de la intolerancia a la opinión diferente. Es claro que cada uno piensa diferente pues cada uno de nosotros a tenido diferentes experiencias en la vida que nos llevan a pensar de la manera que lo hacemos .
    Es necesario poder establecer un discurso racional y argumentativo como opuesto al discurso vacío lleno de lemas y repeticiones ideológicas. Desde mi punto de vista nada puede superar el discurso argumentativo.
    Y es así como podemos demostrar que tenemos la razón.

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