Hip hop cubano: ¿derribar el árbol podado?

Verónica Vega

Hip Hop cubano. Illustración por Yasser Castellanos
Hip Hop cubano. Illustración por Yasser Castellanos

HAVANA TIMES — Está circulando por Internet una carta firmada por varios raperos miembros de la Agencia Cubana de Rap, la cual solicita una reunión con el actual ministro de cultura, Julián González Toledo.

Para los suscritores de la misiva, uno de los objetivos esenciales del encuentro sería debatir sobre la responsabilidad legal de la institución después de haber firmado de mutuo acuerdo con los afiliados, un contrato de representación artística.

La Agencia Cubana de Rap, surgida en 2002 junto con el Simposio de Rap, prácticamente de las cenizas del Festival de Rap de Alamar en un solapado experimento de disolución, es vista cada vez más por muchos exponentes del género como un mecanismo de control, y no como una dependencia destinada a desarrollar y promocionar un fenómeno que siempre ha generado crispaciones.

No se pronunció ante la campaña de descrédito desplegada contra raperos cubanos acusados de sostener vínculos con programas de colaboración financiera por parte de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid).

La última edición del festival competitivo de hip hop Puños Arriba (2013), que promueve la discografía de rap producida de forma independiente a lo largo de la Isla, se pudo realizar gracias a una protesta por parte de los raperos frente al Instituto Cubano de la Música.

Auspiciado por la productora independiente Matraka, que también coordinaba el festival de música alternativa Rotilla, el cual fue desplazado por el engendro oficial “Verano en Jibacoa” y boicoteado por la violencia del público de salsa y reguetón, también “Puños Arriba” parece condenado a desaparecer.

Hace solo unos días, la peña de hip hop K Bolá, que se realizaba en la ciudad de Cienfuegos, fue suspendida por órdenes de la directora municipal de Cultura Josefa María Soto Casales, bajo el argumento de que “el rap es contrarrevolucionario”.

En la Habana, la grisura del actual simposio de rap que sustituyó a los efervescentes festivales de Alamar, es una muestra palpable de que los eventos oficiales carecen de la legitimidad y el impulso de un movimiento espontáneo. Sin embargo, la premisa oficial parece contener la corriente de la contracultura, aun a riesgo de que el agua de la vida se estanque y se fermente.

Porque la censura en Cuba nunca ha sido parcializada, sino total contra toda manifestación de pensamiento alternativo al oficial. Los nombres de agrupaciones que han intentado desplegar la bandera de la independencia artística no se archivan, pero van amontonándose en el cementerio del silencio y el olvido.

Todos compartieron la misma ilusión inicial de desarrollar un potencial creativo que parece incontenible, pero al cruzar la frontera de la visibilidad, tienen la opción de pactar con los jueces de turno que determinan los límites de lo permitido o extinguirse. No hay términos medios, y las concesiones oficiales aparentes son solo estrategias temporales que van mutando, según se complejiza el panorama de la contracultura y se vuelve más cerril.

Porque cada generación es más indócil que la anterior, y esto es una ventaja, pero la gran desventaja es que no consiguen ver la perpetuidad del muro. Atrapadas en el hipnotismo de su propio empuje, actúan convencidas de que el pasado no tiene nada que enseñarles.

Sin embargo, si se siguen las huellas de los desaparecidos, descubriremos que el arte alternativo en Cuba solo existe mientras no es demasiado visible. No importa si tiene o no presupuestos conscientemente políticos.

La respuesta contundente no está en los muchos grupos y eventos que han surgido a lo largo de cinco décadas, sino en el hecho incuestionable de que ni uno solo ha sobrevivido.

Carta de raperos a la Asociación Cubana de Rap:

A: Julián González Toledo.

Ministro de Cultura

Señor Ministro:

Nosotros , los que hoy nos dirigimos a usted y que constituimos la mayoría de los grupos de hip-hop que integran la Agencia Cubana de Rap, solicitamos una reunión de carácter urgente para que se nos dé respuesta a una serie de situaciones que van, desde decisiones que nos afectan, hasta las que nos obstruyen, sin dejar de mencionar toda una gama de comportamientos antiéticos para con los artistas a representar, así como el incumplimiento de todas y cada una de las obligaciones que tiene la institución con los exponentes del género, lo cual es una violación del contrato legal de representación artística, firmada por ambas partes.

En vista a:

-Que la Agencia Cubana de Rap para lo único que ha sido efectiva es para contribuir al deterioro progresivo del rap cubano tanto dentro, como fuera de la Isla.

-Que el Instituto Cubano de la Música ha desgastado nuestra buena fe con compromisos que nunca llegan a ninguna parte.

-Que en estos momentos estamos siendo más censurados que nunca.

-Que se nos presiona con total impunidad, sin tener en cuenta que somos creadores avalados por la cultura cubana, y más que eso, proyectos de vida donde la mayoría ya somos cabezas de familia con la responsabilidad de educar, alimentar y garantizar el bienestar de nuestros hijos y, por tanto, el de nuestra sociedad.

-Que se nos discrimina, se nos calumnia y se bloquea nuestro desarrollo y desempeño artístico entre otras cosas, (las cuales sería mejor no profundizar en este documento para evitar la extensión de este), nosotros, hemos decidido recurrir a usted y a su posición como último intento de solución legal a todas estas injusticias.

Teniendo en cuenta experiencias anteriores y que entre usted y nosotros hay un océano burocrático en el cual hay intereses personales que pueden atentar contra la audiencia que estamos pidiendo, si no tenemos alguna respuesta a partir de los 15 días en que le fue enviada nuestra solicitud, asumiremos que no fue notificado y haremos esta carta pública en el plano nacional e internacional.

Nuevamente reiteramos que usted es el último escalón formal que nos queda ante lo que está pasando, esperamos que esta carta llegue a usted y pueda escuchar lo que está sucediendo sin intermediarios.

Social y Artísticamente Nosotros.

Soandry Hermanos de Causa, Renovación Urbana, Maikel y El Funki, La Alianza, Raudel Escuadrón Patriota, Ruta 11, Bárbaro el Urbano, Charly Mucha Rima, Cuentas Claras, Carlitos P and P, Yimi con klase y Malcon Onda Libre

Veronica Vega

Verónica Vega: Creo que la verdad tiene poder y la palabra puede y debe ser extensión de la verdad. Creo que ese es también el papel del Arte, y de los medios de comunicación. Me considero una artista, pero ante nada, una buscadora y defensora de la Verdad como esencia, como lo que sustenta la existencia y la conciencia humana. Creo que Cuba puede y debe cambiar y que sitios como Havana Times contribuyen a ese necesario cambio.


2 thoughts on “Hip hop cubano: ¿derribar el árbol podado?

  • el 28 agosto, 2015 a las 6:46 am
    Permalink

    Vero:

    Aunque no viene al caso de este post, deseo felicitarte de corazón por la excelente entrevista que le hiciste al maestro Calaforra.

  • el 26 agosto, 2015 a las 3:48 am
    Permalink

    Todas las agencias estatales dedicadas a la cultura cubana sólo sirven para censurar y amordazar el arte que no sea alabador del discurso oficial.Los daños a la cultura cubana por parte de todas estas instituciones sobre las Artes Plásticas ahora Tania Brugueras, sobre el Teatro, ahora Juan Carlos Cremata y sobre la Literatura ahora mismo Wendy Guerra, ahora también contra el rap, demuestra que ninguna de esas instituciones sirven para algo más que para el control político, por parte de una pléyade de mediocres funcionarios, parásitos del erario público.Menciono los últimos escándalos notorios de censura, pero cada una de estas manifestaciones culturales tienen lamentablemente una larga historia de mordaza con muchas vidas atropelladas por el poder.
    Esta carta pública indica que pasaron 15 días y el ZAR, o Ministro de Cultura que se comporta de la misma manera, se oculta frente a los problemas como un funcionario inaccesible y el atropello continua sin ningún freno.
    ¿Tienen adónde hacer respetar sus derechos los ciudadanos cubanos y los raperos en particular? En Cuba no existe la posibilidad de instancias mediadoras alternativas a los propios funcionarios ineptos. El sistema no funciona.El “elefante estatal” está para obstruir y no facilitar la gestión ciudadana.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *