¿Hay razones para la esperanza en Cuba?

Verónica Vega

Estudiantes de secudaria básica.  Foto: Juan Suárez
Estudiantes de secudaria básica. Foto: Juan Suárez

HAVANA TIMES — Hace unos días, un periodista francés que filmaba aquí un documental, casi se admiraba de que yo pudiera hablar de esperanza refiriéndome a Cuba.

No porque él no quisiera tenerla, sino porque en un periplo por la Isla, el saldo de sus impresiones fue que los cubanos, además de un visible miedo a expresarse con libertad, no apuestan por el futuro de su propio país.

Entre los ansiosos por emigrar (algunos a punto de emprender el viaje y hasta de quemar las naves), una aseveración de este tipo es casi como una traición.

Parece que la menor posibilidad de mejoría podría hacer tambalear el sentido de su huida. Su proyecto de vida es: “Cualquier lugar menos Cuba”. Para los que ya se fueron, las únicas palabras que describen nuestro país son dictadura, estatismo, decadencia.

Por su parte, el monopolio (des)informativo oficial nos atosiga con ramalazos de un optimismo sustentado en la edición y la mentira. Entonces, ¿cómo generar un soplo de confianza, cómo detectar movimiento en una sociedad detenida en el tiempo?

Y sin embargo, se mueve, como diría el célebre astrónomo. La Cuba de hoy no es la que quisiéramos muchos, (o casi todos, aunque por razones diversas), pero no es la misma de hace cinco décadas.

Un escrutinio profundo revela un lento desperezarse de la conciencia civil, quizás todavía confuso y atropellado.

Sin mencionar lo que significaron los sucesos de la embajada de Perú (1980) y el éxodo del Mariel o el Maleconazo (1994), reacciones de protesta que rayaban en el desorden popular; sin dejar de destacar la importancia del Proyecto Varela (1998) como primera iniciativa organizada y legal; tal vez la primera protesta no premeditada, sino espontánea, plural y no violenta, fue la “guerrita de los e-mails”, que en 2009 demostró la rotunda negativa de la intelectualidad a cooperar con la humillación del olvido para las víctimas de la mutilación y el ostracismo.

La blogósfera, una alternativa también espontánea a la información oficial, que ha ido multiplicándose con blogs personales y revistas, es uno de los ejemplos más palpables de esta civilidad latente.

El performance sobre la libertad de expresión de Tania Bruguera en 2009. La protesta en el concierto de Pablo Milanés por el arresto del músico Gorki Ávila y su liberación.

El surgimiento de Estado de Sats, la carta publicada en Internet acusando al Ministerio de Cultura de robo y plagio de su festival Rotilla. Que los raperos se unieran para exigir la democión de la directora de la Agencia Cubana de Rap y en 2012 para exigir frente al Instituto Cubano de la Música se le devolviera la sede concedida para el festival (también alternativo) “Puños Arriba”. Todas estas demandas fructificaron.

Una de las victorias más rotundas, desconocida para el casi total de la población y hasta en el sector de salud pública, fue la huelga de hambre realizada por el doctor Jeovany Jiménez Vega, que desde su blog “Ciudadano Cero”, reportó cómo se le había retirado su derecho a ejercer como médico y a terminar la especialidad que había iniciado, por canalizar junto a un colega la opinión de 300 profesionales de la salud acerca de su salario. Se le concedió su demanda íntegramente, incluyendo el reembolso de su salario de seis años sin ejercer (involuntariamente), y que su colega, exiliado en España, pudiera revalidar su título.

La demanda ciudadana “Por otra Cuba”, la liberación, aunque transmutada en destierro de los presos políticos, las campañas para liberar a disidentes de las que la población no se entera y mayoritariamente tienen éxito, la existencia de una oposición aún fragmentada que empieza a encontrar puntos de conciliación.

La demanda cantada de Robertico Carcasés nada menos que en la tribuna antimperialista, en un espectáculo herméticamente oficialista… que Samuel Formell, el hijo del popular Juan Formell declare en Miami su deseo de que en Cuba “pueda existir el día de mañana otro partido, se puedan hacer elecciones libres y se quede el que gane las elecciones”.

La apatía ante los eventos oficiales, las organizaciones de masas, las asambleas del Poder Popular…

El surgimiento de negocios no-estatales, de galerías culturales alternativas, los eventos artísticos censurados que ya no recurren a las instituciones y se hacen desde la intimidad y libertad de las casas, las productoras audiovisuales independientes que crean y difunden su libre opinión de la realidad.

Que la convocatoria de Tania Bruguera para un performance en la plaza de la revolución haya tocado sinceramente a muchos, que se esté realizando ahora mismo en internet con videos personales de 1 minuto; que personas afectadas por un derrumbe se hayan atrevido a protestar con carteles en la misma explanada de la controvertida plaza…

Que un grupo de raperos se unan en un tema para rechazar una acusación oficial; que la gente se exprese en la calle cada vez más espontáneamente, que se articulen redes de cooperación independientes del estado, que el descontento tome formas cada vez más diversas e incalculables.

Por más poco que signifiquen para nuestra impaciencia son iniciativas sin precedentes en el panorama civil de las cuatro décadas anteriores, son indicios de movimiento y ¿por qué no admitirlo?, también son razones para la esperanza.

Veronica Vega

Verónica Vega: Creo que la verdad tiene poder y la palabra puede y debe ser extensión de la verdad. Creo que ese es también el papel del Arte, y de los medios de comunicación. Me considero una artista, pero ante nada, una buscadora y defensora de la Verdad como esencia, como lo que sustenta la existencia y la conciencia humana. Creo que Cuba puede y debe cambiar y que sitios como Havana Times contribuyen a ese necesario cambio.


34 thoughts on “¿Hay razones para la esperanza en Cuba?

  • el 1 marzo, 2015 a las 10:22 pm
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    Siempre la retorica epopeyica, apologética, siempre doctrinal, creo que el que tiene que tener un poquito de imaginacion eres tu, imaginar que ya la gente en Cuba no esta para ese discurso del capitalismo malo y el socialismo bueno( socialismo por llamarlo de algun modo pues lo de Cuba es un invento de doctrinas y limitaciones)que justifica los defectos del socialismo con los defectos del capitalismo. No se puede mantener a un pueblo que le importa un carajo ya cual sistema hegemónico se imponga en el mundo, mantenerlo en la falsa esperanza del “socialismo prospero y sustentable”, una frase mas con la que intentan adormecer la conciencia ciudadana, un esfuerzo mas para el pueblo de a pie que si sabe lo que es socialismo, y vida buena para los de arriba y sus acólitos que no pregonan con el ejemplo, como el hijo de Fidel, retratado con París Hilton y Nao y Campbell, en la fiesta de los habanos, donde ningún cubano del pueblo puede ir pues solo asistir a esa Sena de gala costaba 500 CUC, Que gran merito tiene el para estar ahí, de donde salio el dinero para asistir…..

  • el 28 febrero, 2015 a las 8:53 pm
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    Vero:

    Lo del perfil editorial está claro. Cada publicación tiene sus propios intereses, que el editor se encarga de aplicar y, en consecuencia, acepta o rechaza lo que le ofrece un colaborador. Eso fue lo que quise decir.

    Entendí perfectamente lo de la esperanza. Ahi está mi comentario. Saludos.

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