Verónica Vega

Hemorragia
Hemorraia.  Ilustración por Yasser Castellanos

HAVANA TIMES — Gracias a los lectores por sus comentarios en el post “Irse o no irse de Cuba”. A mi buen amigo René, tan sinceramente preocupado por mí, le pregunto si está ofreciendo sus servicios de psiquiatra. Es halagador que siga mis artículos, aunque también me desconcierta, pues yo no leería a alguien cuya salud mental considere dudosa.

Sí, como dice Luis, la “sofisticada teoría de la evasión” puede ser “producto de medio siglo de privación de libertad”, pero adquirir esa conciencia e intentar ejercer esa libertad indispensable desde ese mismo medio que te oprime, ¿tiene menos mérito que huir de ese medio? Ejercer la libertad se elige, y es posible siempre, desde cualquier circunstancia. Y si un éxodo nacional es la solución a los problemas de Cuba, pobre de nuestra tierra que ni siquiera merece una transición como la que han tenido los países donde se han llevado a cabo experimentos socialistas.

Viajar, y volver o no, al país de origen, es un derecho natural. Por eso prefiero hablar en términos de “los que están fuera de Cuba ahora”, y “los que están adentro”, ya que cualquiera, en algún momento, puede cambiar de lugar, y en eso consiste una parte indiscutible de la libertad humana. Pero me resulta curioso que la mayoría de los que comentan (en español), en este foro: cubanos con residencia fuera de la Isla, consideran que si uno no se ha ido, todo lo que opine sobre el tema son justificaciones por no haber podido irse. En cambio, dan por hecho que las razones que los llevaron a emigrar sí son válidas.

Por qué muchos que tanto hablan de tolerancia y libertad, no respetan la experiencia y las elecciones de los que no apostaron por el exilio. Por qué insistir en evaluar las vidas de otros desde las propias. Alguien dijo: “para demostrar que tu camino es cierto, no necesitas demostrar que el del otro está equivocado”.

Creo, como Marlene, “que las nuevas”, (o incluso viejas) “generaciones tienen toda la razón en intentar tener un presente y un futuro mejor, fuera de la prohibición que el Gobierno cubano le pone a sus ciudadanos en todas las aristas de los proyectos personales y profesionales de cada uno”. Y también creo que cada ola de emigración es responsable del fracaso innegable que es Cuba. Tanto como son responsables quienes se “inxilian” en el silencio, en la cooperación sincera o falsa con un sistema que ha destruido física y moralmente a nuestro país.

Me regocija saber que hay gente que ha emigrado y decide volver para iniciar su proyecto de cambio, como Antonio Rodiles o como Yoani Sánchez, que ya repatriada insistió por años en su derecho a viajar para al fin ejercerlo, su derecho a expresar en su blog sus opiniones libremente y hasta lograr fundar y sostener un medio de prensa independiente. O jóvenes como Eliécer Ávila, salido directamente de las filas oficialistas, con el valor de cuestionar lo establecido, pagar el precio de la inocencia, la decepción, la satanización, y que justo desde el exterior fundó su propuesta “Somos +” para continuarla dentro de la Isla. O como Pedro Campos, que también ha viajado y regresado, para perseverar en defender desde aquí su proyecto de socialismo.

En estos días, cada vez que oigo aumentar la cifra de los emigrantes cubanos varados en Centro América en su itinerario a Estados Unidos, me digo que es apenas la cifra del descontento poblacional, y qué diferencia haría si esas multitudes se estuvieran manifestando ahora mismo dentro de Cuba.

Ocho mil cubanos desbordando, por ejemplo, la emblemática Plaza de la Revolución, pidiendo cambios políticos y económicos que les permitan vivir a ellos y a sus familias una vida digna. Protestando, no por continuar su ruta al exilio, sino por no tener que emigrar, por su derecho a contribuir y a pertenecer en su país de origen.

Hace unos días comenté esto a un antropólogo y él hizo un gesto negativo con la cabeza:

-Pero esos cubanos aquí nunca se habrían manifestado, son de los que tratan de abrirse paso sin hacer nada que los “señale”.

Tuve que admitir que tenía razón. La mayoría en esa cifra que crece alarmantemente, al parecer son profesionales y cuentapropistas, cansados de promesas baldías y límites tangibles. Tal vez aquí sí habrían engrosado las filas de la insolidaridad contra los pocos que se atreven a decir públicamente su desesperanza, lo cual, y por más lamentable que resulte, es también su derecho.

Como lo es la nostalgia y el interés por la realidad cubana de los que comentan en este foro, aunque vivan a millas de distancia y podrían usar ese tiempo para no pensar en Cuba, por ejemplo.

Y me regocija igualmente que prefieran dedicarlo aunque sea a debatir sobre esta tierra “enferma”, y a compartir el sueño común de un renacimiento para nuestro país que incluya la justicia, la prosperidad, la democracia. Y por ello me permito recordar a un amigo que emigró en balsa a los dieciséis años y al que entrevisté hace tiempo para Havana Times, cuando dijo:

“Me gustaría incluso que algún día la palabra exilio se cambiara por preparatoria, ¿no es así que se hacía antes? Algunos se marchaban para regresar después, para establecer caminos. Caminos hacia un mejor entendimiento de esta minúscula temporada que llamamos vida. Jesús, Budha, Moisés… y hasta el propio Martí generaron cambios notables cuando regresaron a su lugar de nacimiento”.

Veronica Vega

Verónica Vega: Creo que la verdad tiene poder y la palabra puede y debe ser extensión de la verdad. Creo que ese es también el papel del Arte, y de los medios de comunicación. Me considero una artista, pero ante nada, una buscadora y defensora de la Verdad como esencia, como lo que sustenta la existencia y la conciencia humana. Creo que Cuba puede y debe cambiar y que sitios como Havana Times contribuyen a ese necesario cambio.

31 thoughts on “El porqué del fracaso de Cuba

  • Ja…Llego tarde a este post. Como de costumbre, Vero tocando partes sensibles del día a día cubano, esta vez con particular buen tino. Mucho de verdad le asiste, la cual reconozco en el marasmo social que en la actualidad mantiene en el sopor a buena parte de mi país.

    Sólo me gustaría agregar que en ese exilio tan llevado y traído han ido a parar también unos cuantos que, al menos en mi caso, me hicieron la vida un yogur en mi juventud. Hablo de los que que acá eran extremistas de cuello y corbata, simuladores de casta y oportunistas de puertas cerradas. Me pregunto que vendrán a exigirme o enseñarme – si alguna vez vuelven a la Isla- luego de condenarme en sus conciliábulos por “falta de combatividad”, escuchar “la radio y la música enemigas”, reunirme “con elementos desafectos” y otras joyas.

  • Cuando era adolecente Cuba era para mi un pais admirable por sus logros en salud educacion deporte y por que era anti imperialista y cuando alguien me decia que alla no habia libertad plena yo decia que lo importante era tener comida aunque sea poca educacion aunque no tuvieses dinero y para mi eso era lo ideal. Pero el tiempo pasa eso fue en los 70 y si UNO Sigue pensando como en el siglo pasado o esta paranoico o se enganchó en el pasado.
    El tema hoy es libertad, desarrollo tecnologico, informacion, libre albeldrio y Cuba y otros paises ..no lo tienen, ni lo tendran si siguen en el poder los zanganos de Siempre.

  • Igual y no me entendió, acá en México, llamamos “chairos” a los de la izquierda marxista, como en España, llaman “perroflautas” a los PODEMISTAS, y en Cuba, castristas a los comunistas, …ya revisé lo escrito por mí y es lo único que pudiera no entenderse…

  • Juan Lopez, con el mayor respeto pero los mexicanos de izquierda que conozco aman y defienden al castrismo por los planfetos que se leen, pero tienen muy poca información verdadera sobre la dictadura tiránica que estamos viviendo demasiado años en Cuba. Seguro que no sabes que en Cuba también tenemos 41 asesinados y no por la mafia sino por el gobierno. Los 43 estudiantes de iguala los quemaron, los niños y familias completas cubanas los hundieron con chorros de agua sobre el remorcador 13 de marzo y a diferencia de Mexico a los autores de este crimen los condecoraron como heroes. Eso seguro esto no lo sabias y como mi amiga mexicana te quedarás callado y/o cambiaras la conversacion.

  • Y si otros no hubieran robado el remolcador 13 de marzo la historia hubiera sido otro. Culpar a los victimas del asesinato, parece una buena estrategía que se utiliza para justificar. Y en este caso, ¡Estamos hablando de 43 jovenes desaparecidos!

  • No veo que lo justifique pero entiendo que ellos estaban robando buses (por las hipoteticas razones que fueran) y se metieron a robarse uno que trasportaba drogas, y la policía se los entregó al dueño del bus/ o de la droga (actitud previsible en un país como Mexico) y que los narcos les cobraron la trastada a su estilo.

    Es muy doloroso, nadie desea algo así, creo que todos repudiamos ese acto de violencia…PERO… si no se hubieran robado los buses la historia hubiera sido otra.

  • Juan José, Lea otra vez todas las opiniones para que vea quién ha sido el único en mencionar los 43, saliéndose Ud completamente de lo que trataba el tema. Tampoco está nada nice que nos venga a describir con calificativos despectivos y mucho menos en “idiomas” que no entendemos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *