La réplica de Juana Bacallao

Veronica Fernandez

La Habana, Cuba

Desde niña, escuchaba a mis padres hablar de Juana Bacallao como una de las cantantes cubanas que impregnaba sabor y autenticidad en sus interpretaciones.  En los escenarios nacionales y extranjeros, mostraba su desenvoltura rítmica, su humor criollo, su quehacer artístico y universal que la convirtieron desde aquel entonces en una show-woman.

Hoy, con  sus más de ochenta años, negra y de pequeña estatura, esta mujer es aun, capaz de repletar grandes salones y teatros y de hacer bailar y reír a la gente de su generación y a un gran número de jóvenes que ven en ella a la bien merecida señora del espectáculo.

Ya me habían comentado que existía una persona que transitaba en diferentes ómnibus de la Habana que era la replica de Juana Bacallao, pero todavía no había tenido la oportunidad de comprobarlo, hasta que hace pocos días tuve esa suerte.

En efecto, al tomar la ruta 58 que hace el trayecto desde el este de la capital cubana hasta su municipio centro, Plaza de la Revolución, a mitad del trayecto, sentí a las personas que venían en la parte delantera, divirtiéndose unas y cantando otras, pero no tenia la certeza de lo que estaba ocurriendo.

Pregunté al señor que iba sentado delante de mi lo que pasaba y me respondió que era la Juana Bacallao 2 que se había subido al ómnibus.  A partir de ese momento, me puse en función de poder disfrutar ese acontecimiento.  Ella se fue trasladando poco a poco hacia la parte de atrás del vehículo, lo que me permitió tenerla muy cerca, pudiendo constatar la veracidad del comentario.

Juana Bacallao 2 o la replica de Juana Bacallao, como la llaman también, es una señora físicamente muy similar a la que todos conocemos y que canta, baila y hace chistes de doble sentido, lo que la hace muy atractiva para el publico nacional y foráneo.

Sin embargo, después de mostrar a los pasajeros en aquella ruta 58 sus excelentes dotes, hizo un alto y manifestó que cuando ella no tiene dinero se va a la Habana Vieja, patrimonio cultural de la humanidad, que es donde siempre puede encontrar turistas que le agradecen sus actuaciones dándole buenas propinas y es así como se busca la vida; es de esta forma como puede subsistir.

Al decir estas palabras, los que la rodeaban asentaron con la cabeza y comenzaron las argumentaciones acerca de la sociedad cubana, lo difícil y encarecida que esta la vida y lo que una persona con esa edad tiene que llegar a hacer.

Mientras esto sucedía, yo pensaba que tiene que darle gracias a dios todos los días por tener esa edad y poder llegar a hacer lo que hace; pensaba también a todo lo que ha tenido que llegar el cubano para sobrevivir; pensaba en las personas de la tercera edad que ya no pueden valerse por si mismas y aunque tengan una jubilación no les alcanza ni para una semana.

¿Dónde vamos a parar?  Continuamos diciendo que hay que cambiar todo lo que debe ser cambiado- según el concepto de Revolución- , pero nos tiene que dar mucha vergüenza que al cabo de tantos años en que se ha luchado por construir esta sociedad, hoy por hoy, haya que escuchar a una afortunada anciana que tiene que buscarse la vida con el turismo que llega a la isla.

Este es solo un caso de miles de personas, que día a día, están obligadas a salir a las calles para obtener su sustento.  Y el resto que necesita y no lo puede hacer, ¿que hace?  Verlo para creerlo.

Veronica Fernadez

Veronica Fernandez: Naci en el pueblo de Regla, al otro lado de la bahia de la Habana. Muchos reglanos, huyendo de la contaminación de la refinería de petróleo, tradicionalmente han ido a vivir en Cojimar. Asi hizo mi familia cuando apenas cumplí cuatro años. Desde niña he sentido atracción por las artes y las letras. La poesía y el ensayo son mis predilectos. Tuve la dicha de estudiar Filología en la Universidad de la Habana con profesores de tallo mayor. Como Capricornio, me encanta la organización, la madurez de las personas, lo romántico de la vida y el desinterés, medula espinal de estos tiempos. Disfruto la comida criollo (arroz blanco, frijoles negros, pork y yuca con mojo) y la italiana, el chocolate y tomar un mojito en el casco histórico de mi ciudad.


2 thoughts on “La réplica de Juana Bacallao

  • el 9 diciembre, 2010 a las 6:49 pm
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    Todos pasamos trabajo…pero cuando se tiene más de 60 años el “trabajo” es el triple de cuando tenemos 30. Hay personas que necesitan estar bajo agua mucho tiempo para solidarizarse con los que están mojados; eso es muy triste, Verónica, he visto ancianos pidiendo dinero para almorzar algunas de esas frituras de harina, requemadas, que apenas los alimentarán. No todos tienen la suerte de tener familia que los atienda, y no a todos llega la asistencia social; aunque se reconozca que el Estado cubano otorgue pensiones y algunos comedores para estas personas, ya sabemos cómo funcionan las cosas en la realidad. Pensar que el mundo se está cayendo a pedazos no es la excusa para que los hombres y mujeres que nos dieron la vida – y vaya uno a saber cuántas cosas más – terminen sus días pidiendo limosnas, ni en esta sociedad ni en ninguna. Se supone que para evitar eso lucharon toda su vida. ¿Y la sensibilidad? Parece que 50 años de Revolución no han sido suficientes para sembrarla en muchas personas que leen la palabra de la misma manera en que los inquisidores de la edad media leían la palabra Dios. Amor, eso es lo que les hace falta, nos hace falta. Gracias por tus diarios.

  • el 9 diciembre, 2010 a las 6:10 pm
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    HE LEIDO SUS ESCRITOS Y HASTA ESTE TODOS ERAN MUY OBJETIVOS. CARAMBA, TODOS PASAMOS TRAJABO, VIVIMOS EN UN PAIS DEL 3ER MUNDO, EL TERCER MUNDO, COMO TANTO OTROS PAISES. POR DIOS, QUE MAS QUEREMOS! SABE COMO ESTA ESTE MUNDO HOY EN DIA? EN CANDELA. DEBEMOS SER LA EXCEPCION, O ES QUE NO VIVIMOS EN ESTE MUNDO? CUANDO NOS CONVIENE SOMOS PARTE DEL MUNDO CUANDO NO, RENEGAMOS.

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