Rosa Martínez

Foto: dw.de
Foto: dw.de

HAVANA TIMES — En la mañana del 26 de octubre me desperté más tarde de lo acostumbrado. Mis dos niñas estaban enfermas y había cogido unos días en el trabajo para atenderlas y mimarlas, por lo que ese día dormí una hora de más, algo que no puedo hacer ni siquiera los fines de semana.

Colé un café fuerte para animarme y realizar las tareas cotidianas del hogar, que a veces no disfruto, especialmente cocinar.

Encendí el televisor para escuchar, desde la cocina, como siempre, la revista Buenos Días.

Me metí en el baño y estaba a mitad del aseo, cuando una noticia me pareció extremadamente importante.

Era un asunto relacionado con las dos monedas cubanas y su uso. Puse más atención y alcancé a escuchar sobre unificación monetaria.

En menos de dos segundos mi cerebro se preguntó: ¿Me pagarán en CUC? ¿Cuánto cobraré ahora? ¿Finalmente me alcanzará el salario para vivir decorosamente?

Salgo corriendo del baño para oír de cerca el reporte noticioso, alcancé algunas líneas, eran las últimas, pero estaba claro, entendí perfectamente el mensaje.

Ese mismo día, en el noticiero del mediodía, y en el de la noche, diferentes periodistas trataron de explicar la esencia de la nota publicada por el diario Granma sobre el proceso de unificación monetaria que se llevará a cabo en Cuba gradualmente.

Durante los días siguientes los medios nacionales continuaron en su esfuerzo de intentar explicar al pueblo cubano en qué consiste la unificación monetaria y cambiaria.

No hacían falta muchas explicaciones, ni siquiera la del especialista en economía Ariel Terrero. La población entendió perfectamente lo que decía la nota y los de a pie saben que este cambio, por ahora, no les ayuda en nada.

La historia sigue siendo la misma, solo que dentro de algunos días los protagonistas podrán pagar con cualquiera de las dos monedas -¿Y eso qué tiene de bueno?- ; en un futuro cercano finalmente se pagará con una sola, ¿para entonces habrá cambiado la historia, o será más de lo mismo?

 

Rosa Martínez

Rosa Martínez: Soy una colaboradora más de Havana Times, profesora universitaria y madre de dos niñas bellas y malcriadas que son mi mayor felicidad. Mis grandes pasiones son leer y escribir y gracias a HT puedo cumplir con la segunda. Espero que mis escritos contribuyan a tener una Cuba más inclusiva más justa. Espero que algún día pueda mostrar mi rostro junto a cada uno de mis posts, sin temor a que me llamen traidora, porque no lo soy.

3 thoughts on “Unificación monetaria ¿buena o mala?

  • Este tema es complejo y su solucion se dilato demasiado en el tiempo, no solo hace falta la unificación, también una moneda con un tipo de cambio REALISTA frenta a otras monedas extranjeras y acorde a la salud de la economía. Aunque todo parece indicar que se quedara el CUP, parta mi es un error porque es inflacionario entre muchas otras consecuencias engativas, aqui dejo un trabajo sobre este particular. http://cubaadiario.blogspot.mx/2013/09/cuba-la-dualidad-monetaria-balance-y.html

  • La unificación monetaria será buena, pero no tan buena como se imaginan los cubanos. Más de uno piensa que la unificación monetaria va a suponer subida de salarios, lo cual es falso. La unificación monetaria tendrá un efecto positivo a largo plazo al permitir que se imputen costes más reales a los bienes y servicios, lo cual hará que los agentes económicos puedan optimizar mejor los recursos. Eso hará que el PIB cubano suba una par de puntos más a lo largo de los próximos años, algo que no se notará fácilmente.

  • muy acertado, un dia cualquiera por la tarde al cerrar las TRD, los empleados empezaran a cambiar los precios, terminaran tarde en la noche, al abrir al siguiente dia, los que antes costaba “un chavito” ahora tendra una etiqueta de 25 pesos, ya esta unificada la moneda. Ahora bien, mucha atencion a los que no son “ciudadanos de a pie”, hay un parrafo del comunicado que dice mas menos: “aquellos que confiaron en la Revolucion, y bla bla bla, nada deben temer con este cambio…” es evidente que hay una doble lectura, tipico de la prensa cubana y hay que leer entre lineas. LOS QUE NO CONFIARON, si deben temer y mucho, y de esos Marcos Perez hay muchos en Buenavista.

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