Una amiga en la distancia

Rosa Martinez

Amistad. Foto: Juan Suárez

HAVANA TIMES — Hasta hace poco había pasado tres meses sin escribir para Havana Times, demasiado diría yo. Fueron muchas las razones que me mantuvieron alejada, la principal es una computadora vieja que cada vez se rompe con más frecuencia y dos niñas, que mientras más crecen mayores problemas causan; no sería justa si no mencionara también mi falta de motivación para contar mis historias.

Hoy hago un esfuerzo extra y dejo a un lado los problemas cotidianos que afectan a los cubanos de a pie; no pienso en que mi pc está más lenta que nunca o que se apaga cuando más inspirada estoy; me olvido hasta de Tania y Gissell para brindar mi solidaridad, reconozco que tardía, pero les aseguro que sincera, con una de las colegas del sitio, alguien con quien he tenido poca o ninguna comunicación, pero que admiro en la distancia por la pasión de sus escritos y la elegancia de su pluma.

Aunque mi colega y yo somos muy diferentes -todos lo somos- nos unen varias pasiones. Tan es así que en ocasiones me siento más cercana de ella de lo que ella pudiera imaginar.

Lo primero que compartimos es una amiga, una flaca como pocas; alguien que cualquiera quisiera tener como compañera aunque sea a través de una fría conexión de Internet, para llorar o reír con ella, como he hecho tantas veces.

Mi colega de Havana Times disfruta, igual que yo,  cada una de sus historias (incluso tiene un libro publicado). Las dos comenzamos a escribir para este sitio escudadas detrás de un pseudónimo, por temor a perder el empleo y perjudicar a nuestros familiares más cercanos.

Ella, es más valiente y ya usa su verdadera identidad, yo no lo soy tanto y sigo escondida detrás de un nombre de flor.

Nuestra pasión más grande es la de nuestros hijos, incomprendido muchas veces el de ella, frustradas en ocasiones las mías. Las dos hemos sufrido las consecuencias de un sistema educacional que se deterioró y que ha experimentado durante la última década sus peores años.

Amamos la naturaleza, ella especialmente los animales, yo prefiero las plantas. Somos amantes fieles del hogar y la familia, a esta última la defendemos con uñas y dientes, eso se percibe claramente en sus escritos, creo que en los míos también.

Desafortunadamente a las dos nos acompaña el dolor por la pérdida de un ser querido, un vacío que no se completará jamás, porque el espacio que dejó su madre y mi abuela nada lo llenará.

Llegue a Verónica, espero que no sea demasiado tarde, mis sentidas condolencias por la muerte de su madre.

 

Rosa Martínez

Rosa Martínez: Soy una colaboradora más de Havana Times, profesora universitaria y madre de dos niñas bellas y malcriadas que son mi mayor felicidad. Mis grandes pasiones son leer y escribir y gracias a HT puedo cumplir con la segunda. Espero que mis escritos contribuyan a tener una Cuba más inclusiva más justa. Espero que algún día pueda mostrar mi rostro junto a cada uno de mis posts, sin temor a que me llamen traidora, porque no lo soy.


4 thoughts on “Una amiga en la distancia

  • el 17 marzo, 2014 a las 2:40 pm
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    Saludos para usted también Carlos Pereda, un gusto saludarle desde nuestra querida Isla, el editor deberá comunicarse con usted para una posible colaboración suya con el sitio. Cuídese

  • el 16 marzo, 2014 a las 2:28 pm
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    Rosa, quisiera conocer si ustedes como blog reciben colaboraciones de cubanos residentes en el exterior y de ser positiva la noticia què formas tenemos para hacèrcelas llegar.
    Cubanos somos todos, los de allà y los de aquí y quisiera a través de este cubanìsimo blog, que se conociera còmo es la vida, y còmo vemos a Cuba los del lado de acà.
    Espero por su respuesta.

  • el 16 marzo, 2014 a las 2:25 pm
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    Rosa, duele leer que tienes que acudir al anonimato para poder reflejar simplemente tus criterios, como cubana que eres , en un blog cubano.
    Màs que un artículo es un testimonio de lo que narras, defines lo que es la Cuba de hoy.
    Mis respetos hacia usted y los suyos.
    Carlos Pereda.

  • el 15 marzo, 2014 a las 10:02 am
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    Hola, Rosa: Sí, mucho tiempo que no participabas. Ya te extrañaba. Entiendo lo del anonimato, pero va siendo hora de que nadie en el país deba temer represalia alguna por el mero hecho de expresarse. Si deseas, me puedes escribir. Un saludo.

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