Mujeres y la emigración

Rosa Martinez

Foto: Chris Lewis

HAVANA TIMES — No sabemos con seguridad la cantidad de jóvenes cubanos que han emigrado a todas las latitudes geográficas, pero sabemos que son muchos los que escogieron salir de su país en busca de mejorías económicas, buscando más libertades o simplemente huyendo de un régimen que consideran asfixiante.

Muchas formas ha usado el cubano para lograr lo que se ha convertido en el sueño anhelado: emigrar.

Los más afortunados son los hijos de papás que consiguen salir con facilidad a estudiar, trabajar o vivir en el país que les venga en gana; están también los que lograron reunificarse con familiares establecidos en otros países por muchos años y con situación económica favorable que le permitió llevarse a todos, dejando en Cuba los recuerdos del mar, el sol, el aire, la gente.

Muchos se fueron a nado. En Guantánamo diariamente se escuchaban de casos que llegaban a la Base naval y eran devueltos, otros estallaban en el campo minado más grande del mundo, los afortunados eran llevados hacia el país de las supuestas libertades, de unos cuantos no se supo nunca más.

Hay quienes trabajando en Cuba lograron ahorrar, y a través de amistades en el exterior o en emigración lograron comprar un boleto de avión y llegar tranquilamente a un destino lejano del suelo patrio, muchas veces a naciones del que no conocían ni su idioma oficial.

De todo ha hecho el cubano para salir de Cuba. Hoy quiero mencionar especialmente a las mujeres cubanas que se casaron con un extranjero o un cubano emigrado para escapar a la miseria que impuso el periodo especial.

Para muchas jineteras lo que hacen es solo un trabajo más, como lo es enseñar, curar un enfermo o poner un ladrillo, pero para otras significó más de lo que pudieran contar alguna vez.

Cuando los familiares en Cuba reciben los dólares y euros provenientes de las hijas, hermanas, madres y sobrinas que se fueron a un país extraño para mantener a sus parientes, no perciben muchas veces el sufrimiento detrás de cada billete.

Cuando llegan los paquetes cargados con todo tipo de pacotilla desconocen la historia detrás de cada blusa, pantalón o zapato.

Los que quedamos nos limitamos a disfrutar de lo que llega de otros continentes y olvidamos que nuestra hermana se casó con un hombre que huele mal, o que aguantó humillaciones y golpes, o que cada día cuando llega su marido reza porque esté borracho, drogado o cansado para que no la toque.

Claro que aquí hay historias similares, pero la lejanía de la familia hace que las desgracias de allá suenen más tristes.

Así viven muchas cubanas en el extranjero, rodeadas de un mundo de miserias no económicas, solo por buscar un poco de mejoría económica para ellas y los suyos.

5 thoughts on “Mujeres y la emigración

  • el 3 septiembre, 2012 a las 10:02 am
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    Por supuesto que no se debe generalizar, pero lo que escribe Rosa, sino es la mayoria, si es muy comun. Yo que soy cubana, mujer y sali de Cuba…lo puedo asegurar.

  • el 2 septiembre, 2012 a las 7:01 am
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    La mayoría de mis amigas salió de Cuba mediante matrimonio.
    Digamos que de 5, solo 1 sigue casada con el mismo hombre con el cual dice ser feliz y en las fotos de facebook siempre se les ve en excursiones, con sus hijos, sonrientes, celebrando cosas, trabajando juntos en su casa, etc…
    Las otras 4 se divorciaron y continuaron su vida como solteras o se volvieron a casar.

  • el 31 agosto, 2012 a las 12:57 pm
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    No veo porque presentarlas como victimas, existen muchas mas dentro del pais que no se han prostituido (porque debemos llamarle a las cosas por su nombre), que no han engañado a nadie, que no les han robado a nadie, que no han usado a nadie. Conozco otras que se casaron porque se enamoraron…. en fin el espectro es bien amplio.
    Y dejame decirte Rosa, he visto cada casos y cosas que hubiera preferido que no fueran nuestras mujeres, porque no sabes entonces como se generaliza y incluso tu y mi madre entran en esa nominacion.
    Pero ademas pueden llegar, separarse y hacerse el camino propio, porque tienes opciones despues que llegas, no estas obligada a quedarte con nadie solo por la pacotilla. Algunas lo hacen y otras sin embargo aqui siguen el mismo estilo de vida!!!
    Queda la pregunta: Es realmente la necesidad material o hay mas dentro de eso?.
    Como dice Elias, en la mayoria de los casos el victima es el “YUMA”

  • el 31 agosto, 2012 a las 12:35 pm
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    Rosa Martínez, usted casi me hace llorar, pero entonces recuerdo que mi “novia” cubana también me usó… Después de visitar a Cuba durante años he visto tantos casos en que la víctima generalmente es el “Yuma”.

  • el 30 agosto, 2012 a las 9:40 am
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    Muy triste, pero muy cierto :-(

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