Indalla en Guantánamo

Rosa Martínez

Imágen de Indalla, el asentamiento en La Habana que inspiró este comentario sobre Guantánamo. Foto: Isbel Díaz

HAVANA TIMES — Según cuenta Isbel, uno de los colegas que más disfruto en Havana Times, Indalla es un asentamiento poblacional en plena capital cubana, desconocido hasta por el mismísimo presidente del gobierno del territorio en el que está enclavado.

Yo vivo fuera de la capital, de hecho, en la provincia más alejada de La Habana, en mi querida Guantánamo.

Aunque mi provincia es considerada por algunos como la cenicienta de Cuba, no tiene gran diferencia entre las otras del país, exceptuando la capital cubana, a Santiago, la segunda más importante y quizás Matanzas.

Guantánamo, como casi todo el territorio del país, sufre las consecuencias de un período especial que se mantuvo durante demasiado tiempo y dañó parte de las estructuras económicas de los territorios.

Sufre también los efectos de una economía centralizada que no acaba de resolver los problemas de la población cubana, especialmente los territorios más alejados de la ciudad más importante del país.

Aquí existen varias Indallas, imagino que todas las provincias tengan al menos un poblado así. Zonas en las que la miseria, la desesperación y la desesperanza llegan a su máxima expresión.

Yo vivo en una Indalla, rodeada de casas improvisadas que no se derrumban por falta de tiempo, de población con altos índices de alcoholismo y desempleo, y con cifras elevadas de delincuencia y violencia de todo tipo.

No sé si se necesita un brote de cólera para que alguna autoridad del gobierno llegue a este territorio olvidado hasta por los dioses, no sé si hará falta un derrumbe total de la casas para que la población reciba alguna ayuda, pero esto último es más difícil porque estas casas son como carros ambulantes que se arman y desarman con facilidad.

De lo que sí estoy segura es que este Indalla, como el de La Habana, no necesita que su población sea desalojada, sino por el contrario, lo que necesita este barrio es que el gobierno local los incluya en sus planes de desarrollo, que otorgue materiales constructivos a precios módicos y con facilidades de pago y obligue a la gente a levantar casas con las condiciones habitacionales mínimas.


6 thoughts on “Indalla en Guantánamo

  • el 3 julio, 2013 a las 2:52 pm
    Permalink

    Yo estoy de acuerdo con afirmar que la cuestion de la vivienda es tan viejo que data antes del triunfo de la revolucion lo que luego de esta las promesas de que todo cubano tuviera acceso a un hogar fueron solamente palabras escritas en arena y pues la historia me absolvera no fue mas que un discurso en defensa propia. La vivienda en Cuba no es propiedad de ningun individuo, sino del gobierno que a cualquier hora tiene pleno derecho de venir y hechar abajo cualquier cosa que hayas construido para ofrecer a tu familia, sin embargo los dirigentes locales si tienen derecho a tener mansiones, derecho a no mojarse y derecho a disponer de materiales constructivos a la hora que les haga falta, ellos y sus parientes y por ahi bienen lo problemas mayores de dicho tema. Los jovenes cubanos por x razones no tienen el derecho a independizarse y a construir su propia casa al contario viven en los hogares de los padres por toda la vida y alli hacen sus propias familias , una de las razones que conduce a nuestra sociedad cubana a ser tan disfuncional. hay mucha corrupcion en cuanto al tema de la vivienda porque para los que no lo saben ese es uno de los negocios mas fructiferos y que mas ganancia puede dejar. Nos hicieron creer que no hay diferencias, que todos somos iguales y que las Indallas solo existian en el primer mundo o el tercero pero no en Cuba ( cuba es del segundo mundo) es por ello que disfrute mucho el articulo. Muchisimas gracias.

  • el 30 junio, 2013 a las 4:23 am
    Permalink

    Rosa:

    Estuve por última vez en Guantánamo en 2000. De conversaciones con los lugareños obtuve la impresión de un malestar generalizado. La gente resentía el éxodo constante de juventud ante la falta de oportunidades en la provincia, así como las carencias que se hacían evidentes en comparación con otras localidades mejor atendidas y administradas. Una pediatra me confesó que la mortalidad infantil estaba alli muy por encima de la media nacional. Salí de Guantánamo con la convicción de que a la Cenicienta la habían cambiado de lugar.

  • el 28 junio, 2013 a las 12:18 pm
    Permalink

    Así mismo Isbel, yo tengo muchos sueños como todos los seres humanos, uno de ellos es tener una casa cómoda, linda. Tengo una casa que he construido con mucho esfuerzo, pero no está cómoda y mucho menos linda. Eel baño me quita los deseos hasta de orinar, etc, pero ahí vamos creo que los cambios que ocurren en nuestro país, aunque lentamente, deben permitir que cada vez más los trabajadores comunes tenagmos posibiliaddes de vivir decorosamente. Siguen llegando cosas b uenas, esperamos muchas más

  • el 28 junio, 2013 a las 9:28 am
    Permalink

    Hola Rosa, gracias por leerme. Yo también disfruto mucho tus textos, sobre todo por la humanidad que de ellos se desborda.
    Una pena la realidad esta de que hemos hablado. Estoy seguro, no obstante, que si los habitantes dispusieran de los recursos, no sería preciso obligarlos a construir. Me atrevería a asegurar que uno de los sueños más extendidos entre los cubanos y cubanas es el de construir (o al menos reparar) su casita.

  • el 27 junio, 2013 a las 3:03 am
    Permalink

    Rosa,
    Las Indallas no aparecieron en Cuba de la noche a la mañana. No son resultado directo de ningun periodo especial, ni es culpa de ningun gobierno local porque no ötorga”materiales de construccion ni öbliga”a construir bien. El problema de la vivienda es tan viejo como la misma revolucion y es producto de una politica que ignoro esa necesidad por decadas para priorizar otras cosas, algunas para satisfacer la gigantomania del Lider: escuelas en el campo que ya no existen, tuneles que han convertido al pais en un queso gruyere, fabricas que jamas produjeron nada util. Sencillamente cada dia que pasa el problema es mas critico pues las necesidades aumentan y las viejas construcciones ceden. La calidad y estetica son responsabilidad directa del gobierno. de a seguro eusebio Leal no permitiria poner un techo de fibrocemento en una de sus obras turisticas de la Habana vieja. De nuevo: solo cuando se creen empresas privadas y colectivas de construccion de viviendas, bajo la lupa de oficinas de urbanismo, diseño y control de calidad estatal se empezara a mejorar la vivienda sin afectar la estetica como sucede hoy en dia y gracias a lo cual toda cuba es una indalla.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *