Hay amores que matan

Rosa Martínez

Foto: Elio Delgado Valdés
Foto: Elio Delgado Valdés

HAVANA TIMES — Hay amores que matan, hay amores que hieren, así dice la letra de una canción que fue muy popular en Cuba, y además una gran verdad.

El amor entre hermanos puede ser un gran ejemplo de personas que de tanto amarse llegan a herirse profundamente.

Cuando dos hermanos discuten o se van a los golpes por cosas sencillas como un lápiz de color o por un canal de televisión determinado, un paquete de galletas o por el abrazo de su progenitor, los padres, aunque sabemos que se aman mucho, nos preguntamos por qué, por qué razón discuten tanto.

Yo no estoy libre de esas discusiones de hermanos que no tienen fin; no me libré de ellas con los míos propios, aunque era la única hembra; tampoco me he librado de verla entre mis dos pequeñas.

Cuando le tiraba un palo a mi hermano menor, lo empujaba o me reía de sus desventuras, no imaginaba que estaba formando un vínculo eterno con una de las personas que más amo en la vida. Tampoco deben saberlo mis niñas que discutir por ir última al baño, fajarse por la muñeca más grande, o halarse los pelos por los materiales escolares, es común entre hermanos que se han criado juntos, han comido las mismas comidas, han visitado los mismos lugares, han acudido a las mismas fiestas y han reído y llorado con las mismas historias.

A Tania, la mayor, le preocupa por qué discuten tanto ellas dos, será que no nos queremos mami, me preguntó en una ocasión después de un gran altercado por un velocípedo que no era ni de una ni de la otra, sino de un vecino.

Claro que no, le dije. ¿Tú no amas a tu hermana?, le pregunté.

Claro que la quiero, me dijo, pero ella vive molestándome y se antoja de todo lo que ve, jode demasiado.

Los hermanos menores son así, a mi me sucedió igual con tu tío Raúl, él se pasaba todo el día mortificándome y después daba quejas como que era yo quien lo incomodaba a él, no sabes cuantas pelas me dieron por él. Pero tú eres demasiado dura con tu hermana pequeña, le reclamé, y no analizas que ella no puede razonar como tú por más vivaracha que sea.

Pero ella no me quiere, me echa pa’lante para que ustedes me castiguen, dijo.

No, ella te delata por que se molesta contigo, y lo hace por venganza, pero más temprano que tarde aprenderá que a los hermanos se les quiere, se les ayuda, se les mima y, sobre todo, no se les traiciona bajo ninguna circunstancia.

 

Rosa Martínez

Rosa Martínez: Soy una colaboradora más de Havana Times, profesora universitaria y madre de dos niñas bellas y malcriadas que son mi mayor felicidad. Mis grandes pasiones son leer y escribir y gracias a HT puedo cumplir con la segunda. Espero que mis escritos contribuyan a tener una Cuba más inclusiva más justa. Espero que algún día pueda mostrar mi rostro junto a cada uno de mis posts, sin temor a que me llamen traidora, porque no lo soy.


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