El pasado no se olvida…

Rosa Martinez

operacion-peter-panl1HAVANA TIMES — Sin pasado no hay presente ni futuro, de ahí la importancia de conocer el origen de nuestras naciones, de nuestras poblaciones, de nuestras familias.

En la historia de cada patria yacen los fundamentos de la idiosincrasia, la cultura y las tradiciones de sus habitantes. Los latinoamericanos cargamos en nuestras espaldas siglos de explotación, primero española, portuguesa, inglesa, hasta francesa, después del emergente poderío del norte que extendió sus garras en la mayoría de nuestros pueblos.

A los gobiernos estadounidenses les debemos las impagables deudas que nos obligaron a entregarles nuestras tierras, industrias, recursos materiales, todo. También a ellos debemos los miles de hijos robados, asesinados, masacrados durante las tiranías que ayudaron a instaurar.

Nadie debe olvidar el pasado triste, de explotación, asesinato, terror… ni el ultraje al que se fue sometido, mucho menos el sacrificio hecho por los héroes y mártires, pero no para mencionarlo a cada instante ni para sufrir con él, sino para que no se repita jamás.

Es por eso que considero fuera de lugar recordar constantemente todo lo que Estados Unidos hizo sufrir a nuestro durante casi 60 años.

Nadie en Cuba borrará de la memoria el ataque a bahía de Cochinos, ni el crimen de Barbados, tampoco los niños muertos por dengue hemorrágico, los cañaverales incendiados, las bombas en hoteles, los barcos robados, los cientos de civiles asesinados en actos terroristas, la Base naval; nada que haya dejado una madre sin hijo o un niño huérfano, que haya afectado nuestra economía y nuestras vidas podrá en absoluto olvidarse.

Pero no podemos vivir cercados por un pasado que nos corroe, que nos destruye que solo deja rencores.

Es hora de reconciliación, de entendimiento, de extender la mano, de reconocer nuestros errores y seguir adelante.

Quizás el gobierno estadounidense nunca sea un amigo de Cuba, eso no debe preocupar  a nadie. Es suficiente que el pueblo de ese país lo sea, algo demostrado durante mucho tiempo y por diversas maneras (basta con mencionar a los Pastores por la Paz), y que no interfieran en nuestros asuntos.

Está clarísimo que esta nueva postura de Obama con respecto a nuestro país no se debe a un cambio de interés ni mucho menos. El objetivo del presidente estadounidense y de su administración sigue siendo el mismo, pero los métodos que ahora utiliza no le vienen nada mal a nuestra depauperada economía.

De nosotros, y nadie más, depende si esta apertura que ha incentivado el gobierno del norte, y sigue cautelosamente el nuestro, puede ser aprovechada para dar un empujón a nuestro estancado país o puede ser el bumerán que active el paso definitivo a la transición anhelada en Miami y que, al parecer, todavía la mayoría de los cubanos no deseamos.

Rosa Martínez

Rosa Martínez: Soy una colaboradora más de Havana Times, profesora universitaria y madre de dos niñas bellas y malcriadas que son mi mayor felicidad. Mis grandes pasiones son leer y escribir y gracias a HT puedo cumplir con la segunda. Espero que mis escritos contribuyan a tener una Cuba más inclusiva más justa. Espero que algún día pueda mostrar mi rostro junto a cada uno de mis posts, sin temor a que me llamen traidora, porque no lo soy.


31 thoughts on “El pasado no se olvida…

  • el 5 abril, 2016 a las 9:12 pm
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    ” y que no interfieran en nuestros asuntos”

    Leo esto y me parece escuchar a una mujer en medio de una golpiza decir: “nadie se meta que él es mi marido”.

  • el 3 abril, 2016 a las 9:47 pm
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    José Darío:

    Para no repetirme: acuda a respuesta previa a El Bobo de Abela…

  • el 2 abril, 2016 a las 8:21 am
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    Isidro: para mi,yo respeto a Rosa,la trato como un igual,discrepo de sus criterios,trato de mostrarle el por que y no le tapo la boca ni le prohibo que siga pensando como piensa.Eso es respeto en mi comcepto de vida.Usted la trata como a una desigual,coo alguien a la que hay que proteger y no danar,no se por que.Las personas cuando expresan un criterio,deben saber que seran apoyadas ,criticadas ,etc…si no estas dispuesto a eso,no hables.Hay que practicar esto,mas en una sociedad hecha al miedo,la censura,la autocensura,la repression.Y los cubanos de cuba Deben saber que son unos”ignorantes funcionales de la historia” No por su culpa,sino por el estado totalitario que les maneja la informacion.Deben aprender en estos foros,tomado lo que quieran y dejando a un lado lo que no les aporta,ese es su problema.Si Rosa no me lee,no me pongo molesto,mi problema es decir lo que he vivido,lo que pienso,el Problema de rosa,debe ser el mismo,no?? Y ,hablando como los locos: ya encontraria Rosa los Tres numeros de la “Bohemia de la Libertad”?????

  • el 2 abril, 2016 a las 5:36 am
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    José Darío:

    Si Ud. desea que en el interlocutor cause efecto positivo algo de lo que Ud. afirma, comience por tratarlo con respeto. Algo así.

  • el 1 abril, 2016 a las 10:34 am
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    Isidro: como no tenia donde responder tu alegato Pro-Rosa,te respondo aqui?? por que estas molesto??deja que rosa,enriquezca su acervo,dejala que opine y diga,igual que nosotros Tu crees que porque estas lejos tienes privilegios sobre rosa y quieres tratarla como a una “indigena feliz con sus Logros”.Nosotros,lo que discrepamos, la tratamos como a una igual,para que todos aprendamos de el intercambio.Si algo condeno,icineraria y desapareceria,no es ni a Rosa ni a sus “conclusiones” el objeto de mis deseos innombrables son los foragidos que han cercenados sus derechos,entre ellos a la informacion y hacen repetir,de forma casi enajenada,disparates historicos facilmente comprobables al alcance de cuaquiera,porque: Rosa ha visto,leido,por ejemplo,los tres “numeros de la libertad de Bohemia”??Los munequitos del triunfo?? que sabe rosa del Juicio de Hubert Matos,y asi,asi…..

  • el 1 abril, 2016 a las 2:06 am
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    José Darío:

    ¿Está Ud. muy seguro de que Rosa – o muchos otros cubanos como ella – no podrían “enseñarle” algo a Ud? Observe que se trata de una profesora universitaria, así que algo debe saber, ¿no?

  • el 1 abril, 2016 a las 1:59 am
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    Por parte, Bobo, por partes…

    1) Rosa no es mi “protegida”. Es una diarista más en este sitio. A diferencia de lo que me ocurre con otros colaboradores regulares, no tengo siquiera el gusto de conocerla en persona. Si ahora quiebro lanzas por ella – como lo haría por cualquier otro – es por el mero hecho de que ella, como casi ninguno de los diaristas de HT, tiene el acceso a Internet del que sí disfrutamos casi todos los foristas en el extranjero.

    2) Cuando Havana Times salió al ciberespacio por primera vez – y de esto hace como siete años – su editor y principal impulsor, Circles Robinson, dejó muy en claro que el “plato fuerte” del blog serían los “diarios” que publicarían varios cubanos de a pie, que en su mayoría nunca antes habían hecho periodismo. Creo que a excepción de Elio, Yusimí y Vicente, esto se cumple en la gran mayoría de los casos. O sea, lo que Rosa publica aquí es su visión subjetiva de la realidad cubana, recogida en su “diario personal”, a partir de lo que le ha tocado vivir, y de las conclusiones que ella ha sacado, sobre todo en el micromundo de su Guantánamo natal. Nada que ver con periodismo investigativo. El que busque ese perfil que cambie de dirección y navegue en cubaencuentro o diario de cuba, entre otros.

    Para cerrar, hay muchas personas en Cuba que piensan igual que Rosa, por la razón que sea, sólo que a diferencia de nosotros, no tienen a su alcance los medios tecnológicos para expresarlo en un blog o ciberportal.

    Entender y respetar a esos cubanos – con el mismo talante que merecen todos ustedes en la distancia, cada uno con su caso particular a cuestas – no es una defensa caprichosa de “gruñón justiciero”, es apenas un acto de equilibrio, que a la larga deberá ayudarnos a cimentar el camino a la reconciliación y a la aceptación de la diversidad. Por algo hay que empezar.

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