Rosa Martínez

Madres y hijas. Foto: Caridad

HAVANA TIMES — Aunque leo todos los comentarios colgados en mi posts, no siempre puedo responderlos, mucho menos dedicarme a replicar con otro trabajo.

Muchos comentaristas me han dado ideas para temas, que he desarrollado posteriormente, pero no acostumbro responder los comentarios que me disgustan o me hieren pues defiendo la tesis de que cada cual es libre de opinar lo que desee, lo importante es ser respetuoso con los demás.

Hoy, sin embargo, cuando se alista para celebrar la especial fecha del Día de las madres, quiero referirme a algunos comentarios que recibí hace varios meses por el post “El colmo de la mala memoria” que publiqué en el sitio.

Creo que los que me llamaron irresponsable tienen razón, de hecho fue así como me sentí cuando me percaté que había olvidado mi niña en el parque. Los padres somos los principales responsables de nuestros hijos, y errores como esos pueden costar la vida de un niño, tanto en Cuba como en cualquier otro país.

Aquí nadie la iba raptar para pedir una cifra millonaria por su rescate, ni era probable que la asesinaran sin más ni más, pero pudo haber sufrido un accidente de tráfico o de otro tipo intentando llegar hasta la casa.

Reconozco la consecuencia que pudo haber traído mi descuido. Toda madre sabe que errar en el trabajo puede costar una sanción, y en el peor de los casos la separación definitiva del puesto; una equivocación entre conocidos puede terminar con una amistad de muchos años, pero con todas esas culpas se puede vivir, con lo que no podrá vivir una madre es con la culpa de un niño herido, mutilado o muerto por no haber estado atenta, con eso no creo que yo pudiera vivir en paz, imagino que ninguna madre pueda.

Son muchas las tareas diarias que lleva a cabo una mujer, especialmente la mujer cubana, que con sus bajos salarios, no puede pagar para que alguien más lave o planche la ropa, muchos menos para que la ayuden con otros quehaceres del hogar mientras ella trabaja en la calle.

Foto: Caridad

Las madres cubanas, como el resto de las féminas en el planeta somos la que mayor carga tenemos en nuestras casas. Aportamos, junto a nuestros esposos, en los gastos de nuestros hogares y somos las principales encargadas de la educación de nuestros hijos, dígase educación formal, formación de valores, aprendizaje escolar y otros.

No hay justificación para el descuido que relaté en mi post anterior, pero un cambio de rutina puede provocar lo que sucedió conmigo. Lo más importante es evitar que se repitan episodios como esos ¿verdad? Nadie es perfecto y lo que me sucedió pudo haberle sucedido a cualquiera.

Este post va dedicado a esas madres, las más sacrificadas.

Las que se quedan dormidas mientras explican la tarea a sus hijos; las que dejan quemar los frijoles intentando adelantar los quehaceres del día siguiente; las que llegan tarde a las reuniones de padres porque la responsabilidad en el trabajo no le permitió salir antes; las que tienen dos empleos, más la responsabilidad completa del hogar.

También va para las son madre y padre, hermana y amiga; las que olvidan su hijos en el parque en un momento de desconexión; las que abandonan sus vidas por completo para dedicarlas a sus pequeños;  las que preparan la comida más deliciosa del mundo porque le añaden ese ingrediente especial que nadie mejor que ellas sabe dar: amor.

Para todas esas madres llegue este post y la felicitación por este día especial.

2 thoughts on “Cuba: Ser madre, difícil tarea

  • Y permíteme agregar más a lo que ya enumeras: Y encima de todas esas difiultades de la vida diaria, tú (junto a otras madres redactoras de HT) aún encuentras tiempo y energía para contarnos sobre tu pedacito de Patria. ¡Te felicito!

  • Felicidades a todas las madres

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