Buscando Empleo en Guantánamo

Rosa Martinez

Paseo de Guantánamo.  foto: radioguantanamo.icrt.cu
Paseo de Guantánamo. foto: radioguantanamo.icrt.cu

HAVANA TIMES — Como ya saben estoy sin empleo desde hace algunos meses, y como todo desempleado que se respeta, estoy buscando trabajo, o al menos eso aparento, temo cogerle el gustico a la vagancia y vivir del invento como hacen muchos cubanos, especialmente jóvenes.

Con la intención de buscar una forma honesta de ganarme el sustento, los últimos días he caminado de un lado a otro de la ciudad de Guantánamo tratando de contactar a un amigo o conocido que me recomiende alguna institución, empresa estatal o particular que pueda necesitar mis servicios.

Ya han pasado varias jornadas desde que comencé mi búsqueda y no aparece nada gubernamental que me acomode, en el área privada mucho menos.

Encontré un puesto como vendedor de alimentos ligeros, y aunque no hay nada malo en eso, no me imagino durante no sé cuántas horas detrás de un mostrador. Me considero una persona por lo general agradable, pero tengo mis días, que no son pocos, que prefiero no hablar ni con mi sombra, por lo que lidiar con el público no creo que sea mi fuerte.

Una amiga intentó encaminarme en la venta de ropa importada, por la izquierda por supuesto, como otros tantos negocios que sobreviven así en Cuba.

La ganancia era bastante buena, pero ¡Dios mío! los precios eran por la nubes, no sé quién podría pagar ropa y calzado tan caros, eso sin mencionar las multas a las que me expondría si fuera atrapada en el lance, y sabemos cuál es la suerte de los novatos.

“Vendedora de libros raros y de uso, nada puede ser mejor para ti”, me dijo un conocido del barrio. Y me pareció una idea excelente, podría comenzar con mis propios ejemplares que de estar guardados tantos años corren el riesgo de ser comidos por los bichos, además lo que más hay en la ciudad es personas queriendo vender o botar libros que ya no les interesa o no tienen espacio donde guardarlos.

Pero quién quiere comprar libros en estos días, si ni siquiera a muchos estudiantes universitarios les interesa leer un buen texto, y en todo caso, solo les llama la atención los escritos de autores actuales. Me hubiera gustado estar rodeada de novelas, cuentos, poesía…, pero eso definitivamente no sería la forma en que me buscaría el pan nuestro de cada día.

Sigo buscando tranquilamente, porque mi Isla está cambiando, y sé que más temprano que tarde encontraré algo que me guste y que me proporcione la seguridad que mi antiguo salario no me podía brindar. Mientras tanto, como muchos otros cubanos sigo en la lucha.

 



Rosa Martínez

Rosa Martínez: Soy una colaboradora más de Havana Times, profesora universitaria y madre de dos niñas bellas y malcriadas que son mi mayor felicidad. Mis grandes pasiones son leer y escribir y gracias a HT puedo cumplir con la segunda. Espero que mis escritos contribuyan a tener una Cuba más inclusiva más justa. Espero que algún día pueda mostrar mi rostro junto a cada uno de mis posts, sin temor a que me llamen traidora, porque no lo soy.

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9 thoughts on “Buscando Empleo en Guantánamo

  • Digo lo mismo que en su momento le dije al muchacho que dejó la escuela para poder mantener la melena, buscate ese escrito de Bill Gates (o no se si es de Steve Jobs) Donde dice que freir hamburguesas es una oportunidad

    Hay una etapa de la vida en que uno cree que debe huscar trabajo en algo que le gusta. Y hay necesidades de la vida que te hacen tomarle gusto al trabajo que te permita vivir y proveer para tu familia. Yo se que en Cuba los salarios son de miseria, pero primero uno se busca otro modus vivendi y luego renuncia.

  • Desde hace al menos dos décadas, Guantánamo ha sido tierra por excelencia para la migración interna. La juventud guantanamera es una de las más agobiadas por la falta de oportunidades en toda la Isla, según me informaron periodistas y residentes en la ciudad. Por consiguiente, las penalidades del día a día se multiplican allí con creces.

    Ya que hablas de libros, hay otra ocupación relacionada con ellos que sí está dando de comer hoy a unos cuantos cubanos: tenedor de libros, los que llevan las cuentas de muchos negocios privados en la actualidad. Claro, para conseguirlo tienes que tener un mínimo de conocimientos de Contabilidad. Lo otro sería la agricultura, que al menos da de comer, o el consabido coche para recorrer la urbe.

  • “Mientras tanto, como muchos otros cubanos sigo en la lucha.”

    Es decir en la nada cotidiana, en el trapicheo y la ilegalidad. Sí, porque lo que se “lucha” y se “resuelve” en Cuba siempre tiene dudosa proveniencia.

    Coincido con 100 % [email protected], primero hay que trabajar para poder darse el lujo de dejar el trabajo.

    Dicen que “Dios ayuda a quien se ayuda” y tú dejaste escapar la posibilidad de irte a trabajar en Bahamas.

    Así, ¿en qué estamos? En vez de la fábula del “príncipe azul” esta es la fábula de la princesa desempleada que espera su “Trabajo Azul”

  • Qué bien se nada fuera del agua!!!, es un refrán que por estos días se apega muy bien a algunos comentarios de Havana times. Es muy fácil opinar de lo que no se vive en carne propia. ?Ustedes creen que no sé que para dejar el trabajo se debe tener algo seguro primero, o creen que me ragalan la comida y la ropa de mis hijas? ?pero qué saben de lo que sufrí en mi antiguo puesto? qué saben del daño que me hizo o de mi salario cada mes?
    Qué bueno hubiera sido trabajar en Bahamas, en un año tendría el dinero que no reuniría en Cuba en 10, resolvería muchos problemas económicos que quizás nunca podré solucionar, pero no todos tenemos alma de esclavos, quizás por eso también dejé la universidad.

  • Creo que aqui la mayoria trabajamos en Cuba. Y sufrimos aquello. Yo ganaba 198 pesos en la epoca que el arroz costaba a 50 la libra.
    Y “luchaba” y trapicheaba como no tienes idea. Me se la autopista de memoria
    Nunca dejé el trabajo, porque ahi mismo vendia cosas. Y porque los 198 eran algo mas y porque algun dia queria jubilarme. Y despues fueron 270 y 340 y la libra de arroz quedo en 5.

    Por lo mismo digo que el que tiene de que vivir o quien lo mantenga puede darse el lujo de dejar el trabajo. Yo no puedo, yo tengo dos bocas que alimentar y que no entienden que no me guste freir croquetas o que mi jefe sea un HP o que el cliente se demore en pagar; ellos quieren su leche.

    Asi que tranquila. Si tienes de que vivir sin necesidad de trabajar, dichosa tu. No mas no te quejes.

  • Y ¿entonces? Rosa Martinez o Rose o quien sabe como, visto que sigues con la historia de esconderte para que no te digan “traidora”.

    Si no tienes “alma de esclava” ¿qué sigues haciendo en Cuba?

    Y cuando dices que “no eres traidora” ¿a qué te refieres? ¿a que defiendes un sistema donde te tratan como esclava aunque tú no quieras serlo?

    Y sobre eso de “Qué bien se nada fuera del agua” o “Es muy fácil opinar de lo que no se vive en carne propia” ¿tú qué sabes de cuanto sacrificio, coraje y valor se necesita para irse, trabajar y salir adelante en un país extraño, donde solo esforzándote vas a poder realmente obtener resultados?

    No te creas tan única ni tan sufrida, porque en tu situación y peor han estado miles de cubanos que han enfrentado, incluso con la propia vida, todos los obstáculos para poder ser libres y realizar sus sueños.

  • Me da la impresion de que a usted lo que no le gusta es el trabajo,actitud por demas muy tipica de los “hombres nuevos”.Esta ciudad es el mas claro ejemplo de como funciona la mentalidad de estos compatriotas que se creen predestinados a ganar salarios de cincuenta dolares la hora y no saben ni como se dice agua en ingles.Trabajar en un Mac Donald friendo hamburguesas?No que va para eso estan “preparados”.Todo el mundo “era”.Al final terminan limpiando casas o cuidando viejos mientras se dan cuenta de que la realidad es otra.El trabajo nunca se deja mientras no se tiene otro en la mano,fue una de las cosas que primero me ensenaron cuando llegue a este pais,no importa lo que haya que sufrir o soportar.De tpdas formas si no adapta a trabajar siempre le queda la posibilidad de casarse con un italiano de setenta anos,que se derriten por las mulatas “preparadas”

  • Repasadora privada de estudiantes de maestros emergentes. En tiempos de exámenes de ingreso a la U harás tu agosto.

    O a cuidar perros en Bahamas. Dejar el orgullo de ser profesional a un lado. El orgullo no sirve para comer y vestir.

  • Rose:

    Aquí, por lo que se escribe, la mayoría hemos nadado mucho dentro del agua. Algunos, bastante profundo.

    Imagínate tú que porque “yo era”, y con un niñito de 4 años no hubiera trabajado de greeter en Walgreen’s por 8.50 la hora, que fue mi primer trabajo full time. Después de cerrar a las diez de la noche, tenía que coger el cubo y el trapeador y limpiar la tienda y el baño (Cosa que nunca hice, ni en mi casa) , mientras otros empleadosorganizaban los estantes.

    ¿Tengo “alma de esclavo” por eso? Aquí hay que empezar por donde se te presente la oportunidad, y, si quieres avanzar, como dice mi mamá:” Hay que rallar el coco”

    Hoy hago lo mismito que hacía en Cuba, trabajo de lunes a viernes, de 7.30 am, a 2.45, pm.; y tengo todos los holydays y las vacaciones habidas y por haber. No soy rico, pero respiro. Y vivo como nunca iba a vivir en Cuba bajo ese gobierno, aunque viviera más años que Matusalén.

    Pero sabido es que : “El que come huevo y eructa pollo”, se queda siempre en eso, en el eructo y con la barriga vacía. Si te quieres graduar de plañidera, eso es tu problema, pero no le eches la culpa a nadie. Yo tú, estuviera en las Bahamas, que sabe Dios qué otras oportunidades se te hubiesen presentado allí. eso no lo sabe nadie hasta que tratas, pero lo que sí es seguro es que, si no tratas, nunca lo vas a saber. Tu misma reconoces que hubieras mejorado tu situación; y, hablando en la concreta y con los pies en la tierra ¿Qué es lo que tienes ahora?: Llanto y necesidad.

    Todo llega , pero hay que tener paciencia, y, como dicen los venezolanos. “echarle bola”, que nunca llovió que no escampara. Pero, si no te mueves, nadie lo va a hacer por ti.

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