Un audiovisual que recorre la memoria de cualquier cubano de los últimos 50 años

Por Regina Cano

“No es suficiente”.  De la película “La Singular Historia de Juan sin Nada”

HAVANA TIMES – En la capital habanera se pasa de memoria a memoria (USB), un audiovisual muy atractivo, sobre todo,  para originarios de Cuba, el cual se titula La Singular Historia de Juan sin Nada.

Dirigido y escrito por Ricardo Figueredo Oliva y con derechos reservados a Cooperativa Producciones y dedicado al cantautor Santiago Feliú, esta especie de documental -que fue realizado por crowdfunding y otras ayudas-, tiene como centro temático al personaje de Juan, quien es ciudadano cubano, habita en la Isla y vive solo de su salario.

La trama transcurre a través de testimonios, principalmente de personas de la capital, un narrador en off e imágenes históricas de archivo, que abarcan el período desde el triunfo de la Revolución (1959), hasta los días en que se realizó el audiovisual (2016).

Se caracteriza por dar saltos ilustrativos, por el bien de la conducción de un hilo narrativo que desenmaraña la cotidiana erogación monetaria de quien vive con 250 pesos (MN), es decir, que hace maravillas para vivir a diario con ese dinero hasta fin de mes, teniendo de base la circulación de dos monedas, oficialmente aceptadas.

Juan no recibe remesas del exterior, no mantiene una segunda contratación y tampoco participa de la llamada “lucha”*, es decir, no tiene otra manera de ampliar sus ingresos, ni honesta, ni deshonestamente.

Juan, no roba al Estado, no engaña, ni manipula a otras personas en el afán de lograr beneficios económicos.

Y como ya se deben haber percatado, él representa a un porciento considerable de la población cubana que habita la Isla, a pesar del pensamiento difundido de que la gran mayoría participa de la búsqueda del sobrevivir dentro de la “lucha”, la que atraviesa todos los espacios sociales del ciudadano común, pues existen diferentes maneras, desde la que construyen algunos con su propio esfuerzo, como la que se alimenta del sacrificio de otro.

Esa puede incluir, el cultivar alguito en un pequeño patio o criar un puerco (cerdo) para el consumo familiar evitando los altos precios, como comprar en apreciables cantidades lo que después se vende más caro. Pero también incluye tomar ventajas de ocupaciones o recursos a su cargo dentro de instituciones estatales. En fin, el tema “lucha” precisa de un escrito para sí sola, que la recorra desde su origen.

Un entrevistado decía: “Yo nunca he sido un delincuente, ni pienso serlo ahora, pero coño, yo a esta altura, con 43 años y que todavía no pueda decir: me gané esto con mi trabajo. Caballero, ¡hasta cuando!… ¡hasta cuándo!”, pues como se alude en otro momento: “…la gente ve el robo y se queda callao”.

Entre los testimoniantes se encuentran: una maestra de un escuela primaria, un albañil, 2 jubilados (hombre y mujer), un trabajador de Emprestur (Empresa del Turismo), 2 mujeres cuentapropistas, un estudiante, un economista (Juan Triana), otro economista, analista y estudioso de temas sociales (Esteban Morales) y así, alegatos y reflexiones de gentes que van vertiendo sus análisis y filosofías, hechas en la concreción, según cada caso y opinando sobre lo difícil que se vuelve sobrevivir con el salario de un empleado estatal, desde hace buen tiempo, entre otras temáticas.

Se intenta en el transcurso del audiovisual, destripar o seguirle el rastro de a dónde va a parar el dinero de un asalariado: alimentos normados por la Libreta de Abastecimiento (pan, arroz, frijoles, azúcar  y otros), productos del agromercado (cebollas, ajos, plátanos, yucas, frutas, la carne de cerdo y carnero que también se vende en el agro y así), las necesarias compras en la shop (jabón, detergente, desodorantes y más) y otros pagos como el del agua, el gas, la  electricidad, los cigarros y el de las MTT (Milicias de Tropas Territoriales), que se menciona entre los ineludibles, etc.

En otro momento una entrevistada se quejaba: “Un pedacito de carne puede salirte en 120, 150 y hasta 200 pesos”

Aquí también se evidencia el chasco de la Revolución Energética, más recordada por los cambios de los refrigeradores en el 2008, que dejaron a la gente con deudas aún sin pagar.

No se deja de mencionar el burocratismo y el abismo que crea en la sociedad la corrupción aumentada exponencialmente, que ya “… es un sistema” –expone un interpelado .

La creatividad del cubano, el conflicto de lo etario y la migración de los más jóvenes, la remesa de quien está en el exterior, la diferencia de comunicación entre generaciones, la cultura del Reggaetón, el transporte público, el trabajo sacrificado de algunos cuenta propistas. (a este párrfo le falta el verbo, enumera una serie de elemtos pero no dice el asunto como tal)

No falta la alusión a la venida del Papa y Obama.

En fin, mueve la memoria de todo aquel que ha vivido en Cuba o su estancia le ha dado la posibilidad de conocer las normas que rigen el cotidiano real cubano, sean reglas legisladas o tan solo tácitos acuerdos que mueven el tejido de interrelación social con la base de desentrañar los intercambios, en cuestión de economía, que establece Juan en su día a día a partir tan solo de su salario.

Y aunque el audiovisual es solo expositivo, he sido testigo de cómo cubanos, del país, se burlan de su propia desgracia al verlo, me recuerda parte del cierre del audiovisual:

“… Juan también cree que vendrán cambios económicos importantes. Y que puede ser un paso de avance a su fatídica situación económica”.

“…Con esa particularidad que tienen los naturales de esta isla, Juan se sentará a esperar que lleguen tiempos mejores”.

Regina Cano

Regina Cano:Nací y he vivido durante toda mi vida en La Habana, Cuba, la isla de la que no he salido aún y a la cual amo. Vine a esta realidad un 9 de Septiembre. Mis padres escogieron mi nombre por superstición, pero mi madre me crió fuera de la religión que profesaba su familia. Estudié Contabilidad y Finanzas en La Universidad de La Habana, profesión que no desempeño por ahora y que decidí cambiar por hacer artesanías, algo de cerámica y estudiar un poco sobre pintura e Inglés. Ah! Sobre la foto; me identifico con los preceptos Rastafari, pero no soy una de ellos, solo tengo este gorro que uso de vez en cuando, pero les aseguro que no tenía una foto mejor.


4 thoughts on “Un audiovisual que recorre la memoria de cualquier cubano de los últimos 50 años

  • el 5 noviembre, 2017 a las 6:32 am
    Permalink

    Por favor Juan sin nada preguntele a Tony Castro como estirar el salario cubano para poder vacacionar por el maditerraneo

  • el 27 octubre, 2017 a las 10:49 am
    Permalink

    Pregunta a amistades, mucha gente anda una copia.

  • el 27 octubre, 2017 a las 10:18 am
    Permalink

    como pudiera adquirir este audiovisual.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *