IV Festival Otaku Cubano: jóvenes que buscan su espacio

Regina Cano

HAVANA TIMES – El cuarto Festival Otaku*  se celebraba en la Fortaleza de la Cabaña y decidí pasarme por allá. Aún tenía el embullo no gastado en el Behique, de mirar cosas con otro sabor, como cuando un evento es tan diverso y toca todos los sentidos.

Entre mis expectativas estaba la música, las ofertas y hasta las demandas que te puede hacer un grupo diverso de realizadores y productores, como uno pretende adivinar en su cartel de promoción. Además de gente gritando, cantando, brincando, disfrazadas y muchas y muy diferentes ofertas asaltándote a la vez, como la euforia necesaria de entrar a un videojuego en 3D. Y pienso que eso es lo que muchos de los fanes del anime y el manga buscan.

Llegando al lugar y sin entrar aún, veo a grupos de gente saliendo, y un muchacho nos dijo: “Eso está un poco flojo. No es como otras veces”.

Ocurría la fiesta en uno de los pabellones a la izquierda, pues el que acostumbraba a tener el evento de Love in (pabellón A) es de mejores condiciones, pues el área posee una explanada para desplegarse, y en este caso solo quedaba una calle.

Y a pesar de que la institución les dejó un tractor atravesado en la calle -separado el carromato posterior de la cabina con motor, lo cual muestra un irrespeto hacia ellos mismos-,allí estaba un público joven, adolescente, sobre todo, y hasta preadolescentes -llevados por sus madres-, así como aquellos de más edad que poseen una memoria presente o percibida como reciente de los dibujos animados, el videojuego, y también, por qué no, de las películas de ciencia ficción, de cualquier edad, dispuestos a pasar la mejor jornada.

Entre las ofertas se podía disfrutar  estaba merendar en el Maid Café, cantar en Karaoke, participar de hacer dibujos propios de todo lo referente a esos géneros, jugar con compañeros en videojuegos o a las cartas, tomar un té con parte de lo que puede ser una ceremonia japonesa del té, adivinarte la suerte, comprar artículos referentes a personajes o historias conocidas -entre ellos: llaveros, posters, libretas, muñecos tejidos, artículos de Origami- y otros.

Durante el festival se ofrecieron conferencias y se exponía una muestra de pinturas. Y aunque me incorporé a mitad del día, me refirieron de la ocurrencia de rifas y el encuentro de conocimientos.

El colofón lo hizo el concurso de cosplay, del cual se adelantaba el ver a los concursantes con sus disfraces, paseando entre el público, quienes realizaron el desfile habitual antes de determinarse los premios. Muchos disfraces mostraban la dedicación de amantes del anime, el manga y los videojuegos, en hacer una presentación de calidad y con el esfuerzo que su festival merece.

Ya finalizando se hizo la euforia, pues la música grabada incentivó que se corearan canciones de dibujos animados, convirtiéndose en un karaoke gigante, pleno en gritos y brincos, lo mismo en español que en japonés. Me llamó la atención que se cantará la letra del dibujo Ulises 31, serie pasada por la televisión cubana en una época anterior a la apertura (los 90´s).

Y así, con cierta felicidad ganada por muchos, se despidió Otaku, hasta la Feria del Libro, la cual propiciará un próximo encuentro en esa misma Fortaleza.

Pienso que un encuentro con todo lo que puede lograr satisfacer a los asistentes es de las metas de los realizadores de este Festival.

Este en un festejo muy esperado por los seguidores de las actividades que Freak Zone!!!y Hikari Guild, promueven para los amantes de estas posibles movidas en La Habana y en otras provincias del país.

Eso es lo que muchos seguidores del manga-anime y el fandom buscan y gustan de lo que admiran, pasar un buen rato y palpar cómo llega a su realidad inmediata esto que nació tan lejos de la Isla y ha atrapado la imaginación de muchos dentro de Cuba.

Considero que los medios nacionales e instituciones estatales involucradas en hacer posible que estos encuentros se realicen como debe ser, aún no se percatan del espacio tan rico y de fuerza que se limitan a apoyar, pues son muchos los jóvenes que asumen esos espacios de conciencia como propios.

Poseer un mundo de fantasía que interactúe con un mundo real no lo(a)s invalida para ser buenos ciudadano(a)s, ni lo(a)s condena a estar en las nubes porque otros no les entiendan.

Por el contrario, poseer un filtro diferente de asumir la realidad de la sociedad en que viven, anuncia que en sus convicciones se imprimirá una filosofía de vida para evaluar su existencia y elegir cómo realizarla -a pesar de que se les intente segregar- y en este caso, esta es una de las formas más sanas de expresión, comparada con otras que se han instaurado en la manera de hacer otros grupos de jóvenes en el país.

La fantasía ha estado presente en la conciencia de todos los pueblos y ha sido vía de canalización para la creatividad en todos los sentidos, profesionales y personales, formando parte de la realización de los sistemas sociales, desde lo económico y cultural.

Estos jóvenes, cubanos, diversos en sí, de disímiles edades y generaciones son la muestra de que cualquier ser humano puede declararse a Ser, en muchas otras características que nos definen como individuos, por lo que debieran ser respetados y apoyados, por ser capaces de disfrutar desde una manera muy suya y de poder elegir por qué no vivir, y por qué vivir la realidad de su sociedad.

*El término otaku se emplea popularmente en Japón y se ha adquirido en otros países como sinónimo de persona con aficiones apasionadas al anime y/o manga.​.

Haga clic sobre las imágenes reducidas para ver todas las fotos de esta galería. En tu PC o Laptop, puedes usar las flechas direccionales del teclado para desplazarte dentro de la galería. En dispositivos móviles, utilice las teclas en pantalla.

Regina Cano

Regina Cano:Nací y he vivido durante toda mi vida en La Habana, Cuba, la isla de la que no he salido aún y a la cual amo. Vine a esta realidad un 9 de Septiembre. Mis padres escogieron mi nombre por superstición, pero mi madre me crió fuera de la religión que profesaba su familia. Estudié Contabilidad y Finanzas en La Universidad de La Habana, profesión que no desempeño por ahora y que decidí cambiar por hacer artesanías, algo de cerámica y estudiar un poco sobre pintura e Inglés. Ah! Sobre la foto; me identifico con los preceptos Rastafari, pero no soy una de ellos, solo tengo este gorro que uso de vez en cuando, pero les aseguro que no tenía una foto mejor.


One thought on “IV Festival Otaku Cubano: jóvenes que buscan su espacio

  • el 2 abril, 2018 a las 11:00 am
    Permalink

    Tengo una hija adolescente que es una faan a los amines, es decir, una otaku y necesito saber cuando es el proximo festival en Cuba. Gracias

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *