¿Qué estoy haciendo aquí en Cuba?

Foto: Juan Suárez

Por Pedro Pablo Morejón

HAVANA TIMES – Hacía casi una hora que estaba bajo aquel puente deseando llegar a casa cuanto antes. Ese día me había levantado con el “pie izquierdo”, o sea, con mala suerte. No pude resolver nada de las cosas que me propuse y me mortificaba la idea de no tener ni un grano de arroz para cuando llegara, por suerte quedaban unos espaguetis con queso para esperar el siguiente día.

Para colofón acababa de descubrir que la suela del zapato derecho se había despegado por la parte delantera.

De repente un auto moderno con chapa de turismo se detuvo frente a mí. Viajaban dos personas casi idénticas, el chofer y su acompañante, ninguno llevaba mascarillas. Mencionaron mi nombre con sus dos apellidos y ante la sorpresa no me quedó de otra que el placer de abordarlos con gran curiosidad.

Por unos segundos, la ropa elegante, el nuevo estatus y la piel desempercudida de mis anfitriones no me permitió reconocer a aquellos otrora guajiritos pobres a quienes dejé de ver desde el lejano verano de 1993, cuando terminamos el preuniversitario.  Aquellos muchachos de aspecto cutre, que vivían en Hato de las Vegas, ese sitio que bien podría llamarse “remanga la tuerca” o  “fango al pecho”, bien monte adentro, alejado de pueblos y carreteras,

“¿Pedro Pablo, no te acuerdas de nosotros?” me preguntaron y entonces sí que los recordé.  ¡Los jimaguas! Los fanáticos del basket que causaban risa entre sus compañeros porque ya, desde antes de las 6:00 de la mañana, en el albergue se podían sentir los ruidos del balón procedentes de la cancha.

Los jimaguas siempre tan humildes con sus uniformes más gastados que todo el mundo, con sus zapatos remendados, sus indumentarias semi harapientas para las labores agrícolas que se realizaban en esas famosas escuelas en el campo, pero que ahora reaparecían como dos gentleman, dos galanes gemelos, dos empresarios con sus zapatos refinados y sus ropas color beige, unos dandis.

Y evocamos aquellos tiempos de estudiantes en pleno período especial, que no dista mucho del actual. Y ellos que en el Pré jamás hablaron de política, durante todo el camino comenzaron a decir horrores del gobierno y me contaron, además, como se fueron vía México hace 15 años y sus peripecias para cruzar el Río Bravo.

En esas recordé la odisea de los muchos cubanos que cruzan selvas centroamericanas para alcanzar sus sueños. La de otros muchos que se han lanzado al mar, ya sea en balsas, botes, lanchas o con traficantes. También la de quienes se prostituyen con tal de emigrar. 

En todo eso pensaba mientras ellos narraban sus aventuras al sur de Canadá, hasta que me apeé cerca de mi casa y los despedí con una mezcla rara de emociones, de alegría y tristeza.

Al final quedó más de tristeza que de otra cosa, tristeza del bien ajeno, una envidia realmente intensa y dolorosa, porque a pesar de que nunca he estado obsesionado con emigrar, en ese momento quise estar en los zapatos de ellos, haberme largado yo también por la vía que fuera.

¿Qué estoy haciendo aquí? Desde entonces, a cada rato, me asalta la pregunta. 

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Pedro Morejón

Soy un hombre que lucha por sus metas, que asume las consecuencias de sus actos, que no se detiene ante los obstáculos. Podría decir que la adversidad siempre ha sido una compañera inseparable, nunca he tenido nada fácil, pero en algún sentido ha beneficiado mi carácter. Valoro aquello que está en desuso, como la honestidad, la justicia, el honor. Durante mucho tiempo estuve atado a ideas y falsos paradigmas que me sofocaban, pero poco a poco logré liberarme y crecer por mí mismo. Hoy soy el que dicta mi moral, y defiendo mi libertad contra viento y marea. Y esa libertad también la construyo escribiendo, porque ser escritor me define.

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8 thoughts on “¿Qué estoy haciendo aquí en Cuba?

  • Las razones de cada cual para no emigrar son variadas: la familia (separarse, hasta de los amigos de la infancia), el no querer vivir en otra cultura (alimentacion) y otro idioma ( hasta hacerlo tan propio que se suena en ese idioma que lo hablan amigos cubanos que se quedaron en la isla, impresionante), el clima (los cubanos no soportan los largos inviernos) y otras.
    La situacion en la isla es tan miserable y falta de libertad y de esperanza que emigrar se ha convertido en un privilegio, a tal punto que los que se quedan sienten envidia por los emigrados y los emigrados en lugar de mostrar sus vacios interiores, exhiben sus victorias materiales. El que se quedo por su miseria material no logra comprender el vacio espiritual del que se fue. En mi opinion hay una incomunicacion entre los de dentro y los de afuera.
    Quisiera que los cubanos sientieran la voz de los estadounidenses para que los de adentro se sientan libres de emigrar y los de afuera no sigan votando por la politica exterior de EUA hacia Cuba: ni EUA ni la UE, tiene en programa la democracia en Cuba, es mas no la han tenido nunca. Ambos estan por los derechos humanos, es decir, que los cubanos solos se liberen, sabiendo que es totalmente imposible, mientras tanto la UE y EUA se presentan como el baluarte de los valores humanos en el mundo.
    Aqui el link de la voz desde EUA, que no es la voz de Miami, ni la voz del candidato a presidente de EUA.
    https://www.vozdeamerica.com/a/relacion-eeuu-ue-tras-primer-aniversario-de-biden/6405456.html

  • Si a estas alturas, todavia te estas haciendo esa pregunta, debes quedarte.

  • lo que estas haciendo es perder tu vida, porque ese sistema no genera otra cosa que gasto de vidas ajenas, a las personas se les va la existencia tras un pedazo de pollo, corriendo para agarrar un omnibus, luchando un pedazo de cake, transportandose de un lado a otro, haciendo colas (especialidad creada por ese sistema diabolico) y en fin gastando energia en todo lo que es tan comun y simple en el resto del mundo pero que esos degenerados gobernantes han creado una caterva de problemas para que el cubano no pueda pensar en tumbar un gobierno miserable y despotico.

    si puedes agarra y largate del manicomio gigante que es cuba.

  • Perder el tiempo.

  • Llevo 30 años viviendo en el exilio. Hay cosas Sr Morejón que no me gusta mencionarlas porque creo que son decisiones personales, pero he seguido sus escritos silenciosamente, aunque sí creo una vez cruzamos algunas palabras.

    Pienso que es muy inteligente. Con estudios profesionales cumplidos, con una buena presencia física, con capacidad intelectual para comprobar que Cuba, (refiriéndome a la tiranía) está enferma de poder y mientras sigan con las riendas de nuestras vidas, ya usted ha sufrido las consecuencias de tener opiniones propias y expresarlas. ¡Sabe cómo funcionan!

    Le deseo un mejor futuro, para usted y su familia inmediata y desafortunadamente, en nuestra Isla es difícil encontrarlo. O nos dejamos manejar como ovejas del rebaño accediendo silenciosamente a todos sus caprichos, o nos crean perfiles negativos con toda la impunidad que tienen y nunca seremos seres humanos con dignidad para los que todo controlan.

    Si puede, palabra de un emigrado, lárguese de esa Nación que ha caído en un precipicio social, que el daño material se podrá componer en un lustro con ayudas millonarias… pero el daño antropológico que nos han hecho como Nación, tomaré decenios para revertirse, si es que podría restituirse.

    Mucha suerte. Un saludo.

  • Señor Martín, lamentablemente está en lo cierto, especialmente cuando se refiere al daño antropológico que ha sufrido nuestro país. Gracias por seguir mis escritos.

  • Qué estas haciendo allí? Colas

  • “Los cubanos viajamos de manera creciente, no emigramos de manera masiva”, dijo Díaz-Canel durante un encuentro con cubanos residentes en Estados Unidos, país al que llamó “territorio oficialmente hostil”.
    Me parece que eso le estaba muy bien a la Florida y a los cubanos de la isla.
    Ahora alguna de las dos partes ha cambiado de opinion?

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