11 de julio, un día histórico para Cuba

Por Pedro Pablo Morejón

Arrestan a un joven por protestar pacificamente, algo severamente reprimdo en Cuba.

HAVANA TIMES – Eran cerca de las 2:00 pm del 11 de julio. Me encontraba en el campo, sufriendo uno de estos frecuentes apagones cuando sonó el móvil. Un primo de La Habana me preguntó en donde estaba e inmediatamente me dio una de las noticias más sorprendentes que he recibido en la vida.

Cuba se había levantado, miles de cubanos a todo lo largo y ancho del país, recordaron a sus ancestros mambises y tomaron las calles a gritos de “Abajo la dictadura”, “Libertad”, “Patria y vida”, “No tenemos miedo”, “Abajo el comunismo”… La manifestación anticastrista más grande en estos 62 años de dictadura comunista.

Las protestas habían comenzado en San Antonio de los Baños, un pueblo ubicado a pocos km al suroeste de La Habana, después en Palma Soriano de la región oriental, y a partir de entonces fue una especie de llama que prendió fuego por toda Cuba.

No puedo describir la emoción que sentí. Mis ojos se humedecieron en una mezcla de sorpresa, alegría, coraje y esperanzas. Intenté conectarme a la internet para recabar información, entonces comprobé que ETECSA, propiedad del Partido Comunista y de sus accionistas privados cómplices, había “tumbado” la conexión a las redes sociales. Como es lógico, no querían que el pueblo siguiera movilizándose.

Al llegar la electricidad una amiga llamó para informar que Díaz Canel estaba compareciendo por La Televisión Nacional, quien culpó al imperialismo por las protestas, según él financiadas desde afuera. Llamaba mercenarios y delincuentes a los manifestantes y lo peor, en una clara vocación sanguinaria convocó a sus partidarios para salir a la calle a enfrentar en un combate lo que calificó de provocaciones.

Sus palabras textuales: “Estamos convocando a todos los revolucionarios del país, a todos los comunistas, a que salgan a las calles y vayan a los lugares donde vayan a ocurrir estas provocaciones” y “La orden de combate está dada: a la calle los revolucionarios”.

Y ya no pude soportar su retórica gastada, totalitaria, llamando a la violencia.

En la noche llamé al primo. Me confirmó que las protestas continuaban, que al frente del Capitolio se habían congregado miles de manifestantes.

A la mañana siguiente logré llegar a Pinar del Río. La calle se encontraba llena de militares, la mayoría miembros de las tropas especiales. En algunos sitios habían situado amplificadores con propaganda “revolucionaria”.

Más tarde corroboré que en Pinar del Río la protesta había sido gigantesca. Miles de personas acudieron al llamado y alzaron sus voces por las principales arterias de la ciudad, para exigir sus derechos.

Durante todo el día 12 de julio las calles seguían llenas de militares, se escuchaban canciones pro-dictadura y las imágenes en la televisión mostraban la supuesta victoria de los autodenominados “revolucionarios”, quienes intentaron recrear una narrativa de los sucesos que ya casi nadie cree, al tiempo que privaban al pueblo del acceso a las redes sociales. Sin embargo, las protestas, aunque con menor intensidad, han persistido en varios puntos del país.

Y ahora, que la internet se va volviendo más accesible resultan indignante las imágenes y videos que muestran la violencia de la policía contra los manifestantes y la brutalidad con la que han sido atacados por turbas de simpatizantes del régimen, muchas veces vestidos de civil y portando varas de madera, porque tras las infelices palabras que convocaron a enfrentar las protestas la represión no se hizo esperar.

Aquí en Pinar he conversado con algunas personas que fueron testigos presenciales de golpizas propinadas por estos miserables disfrazados de revolucionarios. Y como en el resto del país, cientos de personas, principalmente jóvenes, han sido apaleados, baleados y detenidos, decenas de ellos con paradero desconocido según denuncias de varios familiares reportadas por organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional. También la represión del gobierno ha dejado una triste e indeterminada cifra de muertos.

Por si no bastara, el 14 de julio, en el programa televisivo Hacemos Cuba, representantes de La Fiscalía General y el Ministerio del Interior (MININT) comparecieron para amenazar con penas de hasta 20 años de prisión a todos aquellos que participaron y han sido arrestados durante las protestas.

Todo para ahogar el legítimo clamor de los cubanos que ya se cansaron de soportar la miseria y la falta de libertad.

No sabemos cuánto durará este sistema social sin derechos, pero si algo ha quedado claro es el despertar cívico de un pueblo que acaba de mostrar su voluntad de cambio. Aunque tristemente, no creo que solo con protestas se pueda derrocar a una dictadura.

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Pedro Morejón

Soy un hombre que lucha por sus metas, que asume las consecuencias de sus actos, que no se detiene ante los obstáculos. Podría decir que la adversidad siempre ha sido una compañera inseparable, nunca he tenido nada fácil, pero en algún sentido ha beneficiado mi carácter. Valoro aquello que está en desuso, como la honestidad, la justicia, el honor. Durante mucho tiempo estuve atado a ideas y falsos paradigmas que me sofocaban, pero poco a poco logré liberarme y crecer por mí mismo. Hoy soy el que dicta mi moral, y defiendo mi libertad contra viento y marea. Y esa libertad también la construyo escribiendo, porque ser escritor me define.


3 thoughts on “11 de julio, un día histórico para Cuba

  • el 20 julio, 2021 a las 1:20 pm
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    Perdonen mi opinion pero eso no cambia hay muchos cabrones que estan de parte de ese gobierno de mierda.

  • el 20 julio, 2021 a las 8:48 am
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    Amigo Tito, si salen 100 veces, 100 veces los van a reprimir. La única vía a corto o mediano plazo para alcanzar la democracia en Cuba es el uso de la fuerza. Ningún matón deja su conducta por solicitudes y palabras y ellos son unos matones .

  • el 19 julio, 2021 a las 10:53 pm
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    La dictadura ha mostrado que es capaz de reprimir sin piedad, esas imágenes han dado la vuelta al mundo. Lo único que podrá salvar al pueblo cubano es volver a salir a la calle pacíficamente y si lo hace pronto no creo que el gobierno vuelva a atreverse usar la fuerza, así debe ser, salir a la calle frecuentemente para ganarse el derecho a manifestarse, si eso se logra después con tiempo se lograrán más cambios.

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