Sembrando de todo por la crisis

Por Osmel Ramírez

HAVANA TIMES – “La cosa está mala”. Es la frase más común en toda Cuba, porque siempre hemos estado apretados, al menos desde que tengo uso de razón.

Es como una especie de condena o maldición nacional, vigente principalmente desde que en 1959 triunfaron ‘aquellos iluminados’ que pretendían salvar y mejorar el país. Pero ha sucedido todo lo contrario y hasta hoy es como si ‘la bella Cuba’ nadara con una piedra atada al tobillo.

Realmente es increíble la capacidad que tiene el sistema comunista cubano para poner las cosas peores. Cuando tú piensas que ya la rosca llegó al tope, y crees que si aprietan más se la llevan, ¡nada!, siguen apretando y no pasa nada. Es un tornillo ‘sin fin’ la capacidad resistencia de nuestro pueblo. Ellos, incluso, lo reconocen, aunque atribuyen sus fallas y nuestros males ‘al enemigo’.

Ahora llaman desde el Gobierno a “potenciar la agricultura”. No es nuevo, lo dicen siempre y son palabras que se las lleva el viento, como si fuesen dichas solo para la prensa o para esperanzar al pueblo. Lograrlo, implicaría ‘cambios’ que ni con la soga al cuello -como están ahora- pretenden hacer, ya que lo más importante para el PCC es el poder y todo lo demás queda supeditado a esa máxima.

Ciertamente la Covid19 está en todo el planeta haciendo estragos en la salud de las personas y en la economía. Pero aquí en lo económico el efecto luce peor que en muchos países, pues la crisis es vieja y vino a llover sobre lo mojado. Y por mucho que el Gobierno se esfuerce en cambiar esa realidad en la mente de la gente con estrategias propagandísticas, la miseria es la única verdad irrefutable que vivimos día a día. 

En un escenario muy hostil y en el plano personal me considero dichoso, porque tengo una parcela de tierra, un oasis para enfrentar el ‘desierto’ de esta crisis. Generalmente trato de sembrar algo comercial que me permita venderlo y resolver algún problemita de esos que no faltan a un padre de familia. Pero ahora la óptica es diferente: ¡supervivencia!

Boniato y maíz sembrados en el mismo terreno.

Por eso he llenado la parcela de parchos de esto y de aquello, procurando sembrar de todo lo posible. Algunas plantas de tomate, aunque esté fuera de su tiempo óptimo; que si un par de hileras de quimbombó; un poquito de rejos de boniatos; una carrera al menos de yuca; tres hileras de frijoles habichuelas; otras seis hileras de frijoles caupí (carita), y el resto de maíz. Y ya tengo posturas de ajíes y pimientos para muy pronto plantarlas. Quiero asegurar que, aunque nos falten otras cosas, podamos alimentarnos.

Y se puede notar que todos los campesinos de por acá lo están haciendo igual. También, muchos vecinos están sustituyendo las plantas del jardín y las hierbas del frente de las casas por sembrados de viandas. Es la reacción ante una gran crisis y el preludio de una situación aún más difícil.

Quimbombo (Okra)

Son los efectos también de la muy célebre ‘continuidad’ de Díaz Canel con lo que consideran la obra de Fidel, que ya nos tenía pasando miserias y matando las esperanzas de cambios verdaderos hacia el progreso económico y democrático desde Raúl, pero ahora sumada con los efectos del nuevo coronavirus han creado la tormenta perfecta. Se hace muy difícil encontrar alimentos y cualquier otro producto de primera necesidad.

Pero lo más difícil y necesario es la comida, por eso estoy haciendo estos sembrados mixtos, con de todo un poco. Hay que procurar pasar esta tempestad y paliar el hambre como se pueda. Solo queda eso.

Y también luchar cada uno como pueda, como se sienta capaz, para que más temprano que tarde podamos ‘cambiar todo lo que debe ser cambiado’. Solo así tendremos una Cuba Mejor, sin escasez ni de alimentos ni de libertad.

Osmel Ramirez

Soy de Mayarí, un pueblecito de Holguín. Nací el mismo día en que finalizó la guerra de Viet Nam, el 30 de abril de 1975. Un buen augurio, ya que me identifico como pacifista. Soy biólogo pero me apasionan la política, la historia y la filosofía política. Escribiendo sobre estos temas me inicié en las letras y llegué al periodismo, precisamente aquí en Havana Times. Me considero un socialista demócrata y mi única motivación comunicacional es tratar de ser útil al cambio positivo que Cuba necesita.

2 comentarios sobre “Sembrando de todo por la crisis

  • En estos últimos dos días han caído unos buenos aguaceros que han venido de maravilla para los cultivos. Creo que la naturaleza está cooperando para que no moramos de hambre.

    Respuesta
  • Muy bueno, como todo lo que escribe el autor. bueno y realista.

    Respuesta

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *