¿Es posible dialogar con el Gobierno en Cuba?

Por Osmel Ramírez Álvarez

La noche del 27 de noviembre frente el Ministerio de Cultura en La Habana. Foto: Ernesto Mastrascusa / EFE

HAVANA TIMES – El debate político nacional se centra hoy entre la viabilidad o no del diálogo entre el Gobierno y la oposición en Cuba. Esto es algo que semanas atrás parecía poco probable. Ha sido esta situación inédita de lucha cívica, iniciada por el Movimiento San Isidro (MSI) en La Habana, la que destapó la Caja de Pandora. Puso, sin que ellos mismos lo previeran seguramente, la posibilidad de un diálogo nacional sobre la mesa.

El 27N (día de la protesta frente al Ministerio de Cultura) hubo un amago de diálogo y negociación entre el poder del Partido Comunista, representado por un viceministro y otros funcionarios, con un sector mixto de disidentes, artistas contestatarios, periodistas independientes, y otros inconformes o solidarios con los inconformes.

Eran 32 representantes de más de 300 congregados frente al Ministerio de Cultura, en respuesta a las demandas del MSI. La noche anterior la sede del Movimiento fue asaltada para detener la huelga de hambre de algunos de sus representantes. Lo hacían desde hacía una semana, demandando la liberación del rapero Denis Solís.

Ver al pueblo reunido sin su convocatoria, exigiendo cosas, es algo impensable para el Gobierno cubano. Los asusta mucho, porque amenaza el férreo control social del que depende su poder. Dicho poder se haría añicos si perdemos el miedo a ser marcados por el sistema como ‘contrarrevolucionarios’ o ‘mercenarios’. Los epítetos que usan para estigmatizar e impedir voces discordantes.

Desde la mañana del día 28, apenas cinco o seis horas después, era evidente que aquel compromiso, aquel pacto, aquella negociación, había sido traicionada. Fue, sin duda, un diálogo hipócrita por parte del Gobierno. Falso desde antes de aceptarlo.

Fue tan solo una estrategia gubernamental para salir del paso y desmovilizar la congregación. El público presente exigía respuestas a la represión, a la falta de derechos y al linchamiento mediático como arma de estado.

Y les funcionó. Lograron salir del momento tenso para enseguida echar a andar su maquinaria mediática de propaganda y manipulación, intensificando la difamación del MSI por todos los medios. Tienen periodistas hábiles en ese oficio, siempre dispuestos a lustrar ‘el yugo’ y a enlodar ‘la estrella’, a cambio de tener ‘rica y ancha avena’.

¿Fracasó el diálogo entonces? ¿Es acaso un error tratar de dialogar con el gobierno cubano?

Por supuesto que no. No importa que el Gobierno se haya sentado a la mesa con una parte de la disidencia y el periodismo independiente, por pura estrategia engañosa. Está el precedente de que lo hizo y con eso niega su propia tesis de que no existe una oposición en Cuba.

Para subsanar ese reconocimiento es que a partir de entonces comienzan a sembrar matrices de opinión encaminadas a desviar aquel diálogo de su verdadera naturaleza. Intentan presentarlo como de asuntos culturales normales, en los que solo una minúscula parte hablaba de temas políticos o de lo que realmente lo propició e impulsó: las demandas del MSI.

Considero que no hay que sorprenderse con la traición al diálogo por parte del Gobierno cubano. Ni sorprender con sus mezquinas campañas de descalificaciones contra aquellos que fueron sus interlocutores.

Sería más bien ilusorio creer que respetarían lo pactado a cambio de desmovilizar la concentración. No va a ser con 300 cubanos plantados frente a un Ministerio que se va a lograr doblegar la voluntad del todopoderoso PCC para que coopere en encaminar una democracia en Cuba.

Se necesita mucho más, más intentos, más movilizaciones pacíficas, más arrojo en más cubanos que perdamos el miedo a exigir las libertades y la participación a que tenemos derecho. Por eso considero que la estrategia de no renunciar al diálogo por tales vilezas es la acertada.

En ese sentido el correo electrónico enviado al Ministerio de Cultura ha sido excelente. Lejos de cerrar la puerta se amplía, exigiendo un diálogo al más alto nivel, con presencia de la prensa independiente y un abogado de confianza.

Ahora están a la defensiva, ensuciando cada vez más su imagen entre más inventan cosas para salir del atolladero. Y el mundo los observa. Y nuestro pueblo está expectante.

Lo del 27N fue solo un comienzo, un despertar. Fue un acto prístino de romper el hielo de la inercia social y poder palpar la fuerza que tenemos como pueblo. Somos el soberano, ya lo estamos entendiendo. Aunque el PCC parece que lo es, porque actúa como tal, tan solo es un administrador que actúa como propietario, pues ha sabido manipular y controlar al verdadero dueño: el pueblo. Y solo el pueblo lo puede resolver.

Ya hay un sector de la oposición criticando el diálogo y con eso hacen mucho daño. Es una realidad adversa para Cuba la carencia de unidad y respeto entre las diferentes facciones naturales en la oposición. Algunos no consiguen poner el pragmatismo y el buen oficio político por encima de las ambiciones sectarias. Y a la hora grande hay que ser grande o apartarse para no molestar.

Por otro lado, se sabe por encuestas de la propia oposición que un sector importante de nuestro pueblo, incluso mayoritario, prefiere el cambio desde el propio poder, por varias razones. Es por ello que tener la opción negociadora sobre la mesa de trabajo de la oposición, que presione hacia el cambio democrático consensuado, sería una estrategia con posibilidades de éxito. También es un acto de respeto a la voluntad del pueblo cubano. 

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Osmel Ramirez

Soy de Mayarí, un pueblecito de Holguín. Nací el mismo día en que finalizó la guerra de Viet Nam, el 30 de abril de 1975. Un buen augurio, ya que me identifico como pacifista. Soy biólogo pero me apasionan la política, la historia y la filosofía política. Escribiendo sobre estos temas me inicié en las letras y llegué al periodismo, precisamente aquí en Havana Times. Me considero un socialista demócrata y mi única motivación comunicacional es tratar de ser útil al cambio positivo que Cuba necesita.

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2 thoughts on “¿Es posible dialogar con el Gobierno en Cuba?

  • Lo has dicho muy claro: “Ver al pueblo reunido sin su convocatoria, exigiendo cosas, es algo impensable para el Gobierno cubano. Los asusta mucho…”

  • Díaz- Canel dijo que no están separando revolucionarios de contrarrevolucionarios, que buscan una solución para todo el pueblo.

    ?. Y entonces, por qué a Tania Brugueros y a otros integrantes del MSI los prenden, los sueltan. Los prenden , los sueltan y los vuelven a arrestar?

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