No quieren que yo te cuente

Osmel Almaguer

Deja que yo te cuente no es solo un programa humorístico.  Desde hace algunos años se ha convertido en el único programa de la televisión cubana que da la cara a los problemas más acuciantes de nuestra sociedad.

Reflejo de nuestras costumbres, sueños y más profundos temores, expresa la verdad de un modo simpático pero crítico, sin llegar a convertirse en un panfleto contestatario.  En mi opinión ha sido el mejor en su género teniendo en cuenta los últimos 20 años.

La realidad es que la gente lo espera y cuando se acaba el noticiero de las ocho, cada miércoles, la familia cubana se reúne para reírse un rato de sus propios avatares.

La manera en la que sus realizadores han sabido sustituir personajes, tramas y situaciones en el momento indicado, y gracias en gran medida a la retroalimentación con el público, lo hace heredero de clásicos que se lograron mantener largo tiempo en pantalla sin decaer, como San Nicolás del Peladero, La Tremenda Corte, etc.

Quizás sean estas las razones por las que los dirigentes de este país no le han hecho la guerra abiertamente.  Y no me refiero a todos los dirigentes, sino a los corruptos.  De hecho la política estatal ha sufrido en los últimos tiempos una serie de cambios que apuntan hacia una flexibilización en cuanto a la tolerancia de todo tipo de opiniones.

Aunque la guerra que le han presentado a Deja que yo te cuente no ha sido abierta, si ha sido constante, y yo diría que hasta progresiva.

Las suspensiones del programa se han hecho cada vez más frecuentes.   Para ello a veces alargan el noticiero hasta el horario de la telenovela, o colocan los actos políticos precisamente en su horario.

Siento que el ánimo de este programa es constructivo.  El simbolismo de la palabra revolución tiende a confundir en la Cuba de hoy, por eso, si lo piensas bien, son los que obstaculizan su salida al aire los verdaderos contrarrevolucionarios.

Deja que yo te cuente ayuda a mejorar la situación desde muchos puntos de vista.  Mejora nuestro estado de ánimo, nos señala nuestras debilidades, nos une y propone caminos de progreso.  Todo eso, con mayor efectividad que los ya tan recurridos discursos patrióticos.

osmel

Osmel Almaguer: Hace poco solía identificarme como poeta, promotor cultural y estudiante universitario. Ahora que mis nociones sobre la poesía se han modificado un poco, que cambié de labor y que he culminado mis estudios ¿soy otra persona? Es usual acudir al status social en nuestras presentaciones, en lugar de buscar en nosotros mismos las características que nos hacen únicos y especiales. Que le temo a los arácnidos, que nunca he podido aprender a bailar, que me ponen nervioso las cosas más simples y me excitan los momentos cumbres, que soy perfeccionista, flemático pero impulsivo, infantil y anticuado, son pistas para llegar a quien verdaderamente soy.


One thought on “No quieren que yo te cuente

  • el 24 octubre, 2010 a las 10:53 pm
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    Bueno este programa lo veia en Cuba vision Internacional aqui en Berlin…despues lo seguia en Youtube….es critico ..pero “educativo”!! y es lo mas IMPORTANTE!!..a veces?? criticamos al Sistema o al Gobierno!! de tal y mas cual cosa!! pero es el mismo Sistema que hace que la “gente” productores de Radio y TV….del Cine se “proyecten”….como El Sistema “determine”,es algo “complejo”…..la pelicula “FRESA Y CHOCOLATE!” al fin la pude ver cuando llegue a Alemania!!..ademas en idioma aleman..en el canal ARTE….frances -aleman…a veces!! encuentro peliculas cubanas en internet…que en Cuba ni conocen!!…hace poco tambien pasaron la pelicula cubana “Lista de Espera”….sobre una terminal de omnibus!!…en si es una pena!!….pero veo que se “abre” un espacio…porque en si….como Cubano,es Asi! Saludos a mente pollo !!…Flor de aniz!! que sigan con su empeño!!

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