Feliz año nuevo para todos

Osmel Almaguer

Foto: Irina Echarry

Acabo de pasar un fin de año maravilloso.  En mi casa sucedió algo que no se veía desde hacía muchos años.  No, no se trata de ninguna herencia.  Nadie se sacó la lotería.  No me encontré un portafolio lleno de dinero, ni a mi padre le dieron un viaje al extranjero.  Simplemente la pasamos en familia y nos divertimos mucho.  Por vez primera sin discutir.  Sin que salieran a flote viejas rencillas ni rencores.

Confieso que estaba predispuesto a lo peor.  En los últimos veinte años la familia se ha fraccionado mucho.  Creo que la cuestión económica ha influido en ello, y también el envejecimiento de nuestros padres y abuelos.  Mi generación, e incluyo a mis primos, a mi hermana y a mí, no tiene casa independiente, no ha tenido hijos.  Todos sabemos que una casa sin niños carece de alegría.

Recuerdo que cuando niño nos reuníamos desde el día 30.  Ahí comenzaba la fiesta.  Mi padre, mis tíos y los esposos de mis tías, a tomar ron y cerveza, a matar el puerco.  Las mujeres cocinaban, se probaban ropa nueva o simplemente conversaban entre ellas.

Lo mío era jugar, con mis primos y mi hermana Caridad.  Esa que tira las fotos para Havana Times y que ahora se encuentra tan lejos.  Creo que es la primera vez que no la tengo cerca en un fin de año.

La fiesta familiar, aunque memorable, tuvo también la ausencia de dos de mis primos,  echados de la casa por su padre, mi tío, especie de villano u oveja negra de la familia, del cual ya hemos comentado en anteriores trabajos.  Se les echó de menos.

Nuevamente gozamos con mi abuelo, que este año cumple 90, aunque creo que debe tener unos cuantos más, porque en el barrio en el que vivía antes del 59, no había inscripción legal.  Ni él mismo está seguro de su edad, aunque no por senilidad.

Creo que para llevarnos bien cada cual debe poner algo de su parte, y eso fue exactamente lo que sucedió.  A mí me tocó ser el animador de la fiesta, gracias al micrófono que llevaron mis tíos, los que viven en Guanabo.  Mi abuela y mi padre pusieron la comida.  Mi madre inventó una rifa que fue la delicia de todos los presentes.

Y como para repartir felicidad primero debemos ser felices nosotros mismos, llegue a través de este diario la felicidad que cada cual necesite, y los mejores deseos.

osmel

Osmel Almaguer: Hace poco solía identificarme como poeta, promotor cultural y estudiante universitario. Ahora que mis nociones sobre la poesía se han modificado un poco, que cambié de labor y que he culminado mis estudios ¿soy otra persona? Es usual acudir al status social en nuestras presentaciones, en lugar de buscar en nosotros mismos las características que nos hacen únicos y especiales. Que le temo a los arácnidos, que nunca he podido aprender a bailar, que me ponen nervioso las cosas más simples y me excitan los momentos cumbres, que soy perfeccionista, flemático pero impulsivo, infantil y anticuado, son pistas para llegar a quien verdaderamente soy.


One thought on “Feliz año nuevo para todos

  • el 5 enero, 2011 a las 7:43 pm
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    Vaya, brother, estás aprendiendo de mi, jajajaja. Claro q es el primer fin de año q no pasamos juntos, ¿dónde has estado? Espero que para el próximo la pasemos igual de bien, ya me contaron que te fue bien con el micrófono en la mano.

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