Envejecer en la Cuba de hoy

Osmel Almaguer

Foto: Agnese Sanvito

Al ver a mi abuelo avanzar hasta la friolera de 93 años, manteniendo aún a mi abuela y a dos de mis tíos que no trabajan, no puedo menos que sentirme orgulloso pero también preocupado.

Mi abuelo, que en realidad es el padrastro de mi madre, siempre ha sido un hombre luchador y hábil para los negocios. Por eso cuando se dio cuenta de que las fuerzas no le acompañaban como antes, se dedicó a sustituir los cultivos de su finca por árboles frutales, que le permiten cosechar los frutos y salir a venderlos por ahí.

Sube la loma tres veces al día, con el máximo peso que le soportan sus debilitados hombros. Vende su mercancía y retorna a un hogar que, para él, está lejos de serlo, pues allí no recibe ni el más mínimo respete que merece.

Mi abuela y mis tíos lo tratan como un trasto inservible. Recibe la peor de las raciones, los gritos y la incomprensión de mi abuela, las burlas de mis tíos, y lo que es peor aún, no reconocen sus esfuerzos por mantener a la familia en tales condiciones.

Ahora resulta que lo que se come en esa casa sale supuestamente de la gestión de mis tíos, que más que dormir algunas horas al día, lo que hacen es despertar algunas horas al día.

La causa de mi orgullo es bastante obvia, y lo que me preocupa es el destino de mi familia. Qué pasará cuando mi abuelo ya no tenga fuerzas para salir a ganarse la vida. Porque si ahora, que debería ser venerado recibe los insultos del resto, cuando le toque recibir lo que durante tanto tiempo ha estado entregando, imagino quedará en un rincón, olvidado.

Otra cosa que me preocupa, ahora pensando en general, es el envejecimiento de la población cubana, y esa contradicción entre alta esperanza de vida y economía del cuarto mundo.

¿Quiénes sostendrán este país envejecido y sin tecnologías? Por el momento el gobierno ha elevado la edad de retiro en cinco años.

osmel

Osmel Almaguer: Hace poco solía identificarme como poeta, promotor cultural y estudiante universitario. Ahora que mis nociones sobre la poesía se han modificado un poco, que cambié de labor y que he culminado mis estudios ¿soy otra persona? Es usual acudir al status social en nuestras presentaciones, en lugar de buscar en nosotros mismos las características que nos hacen únicos y especiales. Que le temo a los arácnidos, que nunca he podido aprender a bailar, que me ponen nervioso las cosas más simples y me excitan los momentos cumbres, que soy perfeccionista, flemático pero impulsivo, infantil y anticuado, son pistas para llegar a quien verdaderamente soy.


One thought on “Envejecer en la Cuba de hoy

  • el 6 septiembre, 2011 a las 11:35 am
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    A tu abuelo le pasara como al protagonista la metamorfosi de Kafka que cuando se transformo en una cucaracha que no podia trabajar y seguir manteniendo a la familia a la fine lo aplastaron

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