En guerra contra los salideros

Osmel Almaguer

Foto: Caridad

HAVANA TIMES — El paisaje podría corresponder a una de las tantas áreas verdes que a menudo embellecen nuestra ciudad. El agua que aparece brillante podría ser la de un río, una pequeña laguna o algo por el estilo. Pero no; se trata de una inundación de aguas albañales, causada por un salidero.

Este derramamiento, que recientemente fuera erradicado en la zona 24 del reparto Alamar, duró tan solo unos días. Lo céntrico de su ubicación obligó a las autoridades a actuar con rapidez. Sin embargo, no siempre se corre la misma suerte con este tipo de desperfectos. Generalmente se pueden tardar semanas, meses e incluso años antes de comenzar a repararlos.

En los últimos días he lamentado la existencia de varios salideros y estancamientos de agua en varios puntos de la capital. A veces poco céntricos, por lo que supongo a la empresa se le haga más difícil asumir su reparación. En estos casos es necesario que los propios vecinos denuncien las averías, sobre todo porque está en juego la vida de nuestros hijos.

Cada uno de estas “piscinas”, algunas tan hondas que podríamos bañarnos en ellas, es un peligro no solo con relación a esa enfermedad tan contagiosa que trasmite el mosquito Aedes Aegypti, sino también a las plagas y bacterias que se pueden desarrollar en medio de tales inmundicias.

En medio de la “Revolución Energética” recuerdo que el agua es también una energía, que sería bastante inteligente asumir los problemas que en materia de acueductos, desagües, alcantarillados, salideros y demás aspectos presenta nuestro país.

Estadísticas brindadas a través de los medios de difusión anuncian que aproximadamente la mitad del agua que se bombea en la capital de Cuba no llega a su destino por causa de los salideros.

Dicen que el agua es vida, por tanto la vida se está botando, pero el agua también es dinero, porque cuesta mucho procesarla y bombearla, entonces ¿cuántos millones de esos que decimos que no tenemos hemos estado derrochando en los últimos años?

osmel

Osmel Almaguer: Hace poco solía identificarme como poeta, promotor cultural y estudiante universitario. Ahora que mis nociones sobre la poesía se han modificado un poco, que cambié de labor y que he culminado mis estudios ¿soy otra persona? Es usual acudir al status social en nuestras presentaciones, en lugar de buscar en nosotros mismos las características que nos hacen únicos y especiales. Que le temo a los arácnidos, que nunca he podido aprender a bailar, que me ponen nervioso las cosas más simples y me excitan los momentos cumbres, que soy perfeccionista, flemático pero impulsivo, infantil y anticuado, son pistas para llegar a quien verdaderamente soy.


One thought on “En guerra contra los salideros

  • el 5 diciembre, 2012 a las 4:07 am
    Permalink

    Lo habitual es que las entidades responsables de los salideros no se inmuten cuando el público lo denuncia. Lo digo por experiencia propia. Siempre ante fenómenos de ese corte me viene a la mente aquella frase de Diego en “Fresa y chocolate”:…”es como si nada les importara…” Así vamos…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *