Cuestiones de plomería

Osmel Almaguer

HAVANA TIMES, 25 ene — Un problema que podría ser muy sencillo de resolver se convierte en una molestia persistente. Es el caso de los latiguillos, piezas que conectan la toma de agua con el tanque del sanitario o el lavamanos.

Cada vez que se rompe, y lo hace muy a menudo, se nos presenta un gran dilema.

Ya no vamos a decir que si están caros, que si es difícil conseguirlos, pues nada de esto es verdad. Tienen un precio regular, unos dos o tres CUC y se venden tanto en las ferretería en moneda nacional como en las de divisa.

Los tienen tanto el Estado como los particulares, y estos últimos los compran al primero para luego venderlo un 30 o 40 % por encima de su precio.

Si todo terminara ahí, estaría tranquilo, el problema está en que muy pocos latiguillos de estos salen buenos.

En mi experiencia particular, antes de decidirme a no comprar ninguno más, había adquirido tres. Dos de los cuales se me rompieron entre los dedos el primer día que intenté instalarlos.

Ahora simplemente tengo instalada una manguera que inventó mi padre, y aunque se sale un poco el agua, trato de no utilizar demasiado el lavamanos.

A mi madre se le acaba de romper el de ella. Sufre el mismo dilema, comprar y arriesgarse a que no sirva, seguir con la botazón de agua o clausurar la entrada de agua al baño.

En tiempos anteriores a los noventa no existían los latiguillos. Las tomas eran de cobre o bronce, y soldadas, por lo que si se rompían era mucho peor, pero casi nunca lo hacían.

Estos latiguillos evidentemente no tienen la calidad requerida, presumiblemente porque el material está vencido o es de mala calidad.

No digo que prescindamos de algo que sin lugar a dudas es una mejora en la tecnología, pero bueno, una vez más me toca llamar la atención a los compradores y comerciales que adquieren estos productos en el extranjero.

Revisen la calidad. No se corrompan por una bagatela porque con eso están complicándole la vida a todo un pueblo, incluidos ustedes mismos.

osmel

Osmel Almaguer: Hace poco solía identificarme como poeta, promotor cultural y estudiante universitario. Ahora que mis nociones sobre la poesía se han modificado un poco, que cambié de labor y que he culminado mis estudios ¿soy otra persona? Es usual acudir al status social en nuestras presentaciones, en lugar de buscar en nosotros mismos las características que nos hacen únicos y especiales. Que le temo a los arácnidos, que nunca he podido aprender a bailar, que me ponen nervioso las cosas más simples y me excitan los momentos cumbres, que soy perfeccionista, flemático pero impulsivo, infantil y anticuado, son pistas para llegar a quien verdaderamente soy.


One thought on “Cuestiones de plomería

  • el 26 enero, 2012 a las 7:14 am
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    No creas Osmel que los que compran estos latiguillos usan los mismos. Seguro compran de varias calidades, la más mala es la que te tocó a ti que no eres del MININT. Además como decirles que no hagan negocios, si esa es la razón de que detenten el poder, más bien deberían salir de sus posiciones de poder. Abajo el que suba !!! Saludos desde el infierno.

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