Apatía entre cubanos

Osmel Almaguer

HAVANA TIMES, 13 feb — Aquí se dice que Cuba es el mejor lugar del mundo para vivir. Seguramente esta afirmación es un rumor sembrado por nuestros gobernantes. Sí, porque además de los rumores populares, (de derecha, izquierda o centro)  también ellos echan bolas a rodar.

Y luego les gusta pecar de ingenuos, cuando les conviene salvar responsabilidades por el caos social que actualmente se vive. Seguridad en las calles, equitativa distribución, gratuidades, bajos precios, salud, educación y cultura son algunos de los argumentos, casi absolutamente constatables.

Los que es más sutil y dañino es el espíritu apático que se ha apoderado de la sociedad cubana. Apatía por el trabajo, el estudio, las responsabilidades, el respeto, en fin, por todas aquellas acciones en la vida relacionadas con la virtud.

Sin embargo, lo que resulta más escandaloso aún, es el desinterés que padecemos a la hora de recibir. Y digo asombroso porque el egoísmo está en la naturaleza humana en tanto parte del reino animal.

No digo que se haya perdido el egoísmo, sino que la apatía ha llegado hasta el punto en que quien recibe beneficios quiere hacerlo sin mover un dedo. O sea, que el más mínimo sacrificio para mejorar o salir adelante no vale la pena para muchos.

Ejemplos sobran: mis alumnos de la escuela quieren que yo no imparta las clases. Los clientes  a quienes los inspectores de Vivienda les hacen un trámite que les apura ponen reparos. Los vendedores se ponen de acuerdo en los precios para no competir.

En mi casa nos escondemos cuando vienen a fumigar contra el mosquito. Los camiones de a cinco pesos no quieren parar fuera de las paradas para recoger pasajeros. Los “boteros” prefieren viajar vacíos que rebajar la tarifa.

Los quiosqueros no trabajan los domingos. A las seis de la tarde no hay ningún negocio abierto. Los vendedores prefieren no venderte si vienes con un billete muy grande. A la mayoría de los choferes no les interesa cobrar la guagua.

A la mayoría de los hombres un “gracias” y un “por favor” les parece homosexual. Así, podría seguir con una lista interminable, pero prefiero concluir exponiendo la causa principal de todos estos hechos: la gente está despreciando aquellos favores que considera escasos, inútiles o ajenos.

Estos, son vicios de una sociedad socialista azotada por el Período Especial. La solución no la tengo. Ya no imagino ningún cambio que arregle la mayoría de estos problemas.

osmel

Osmel Almaguer: Hace poco solía identificarme como poeta, promotor cultural y estudiante universitario. Ahora que mis nociones sobre la poesía se han modificado un poco, que cambié de labor y que he culminado mis estudios ¿soy otra persona? Es usual acudir al status social en nuestras presentaciones, en lugar de buscar en nosotros mismos las características que nos hacen únicos y especiales. Que le temo a los arácnidos, que nunca he podido aprender a bailar, que me ponen nervioso las cosas más simples y me excitan los momentos cumbres, que soy perfeccionista, flemático pero impulsivo, infantil y anticuado, son pistas para llegar a quien verdaderamente soy.


7 thoughts on “Apatía entre cubanos

  • el 29 marzo, 2012 a las 10:24 am
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    Profesor, su comentario es bien cierto, da pena ver unos ciudadanos q, no tienen iniciativa en nada porque un gobierno les secuestro el derecho a opinar y tener el derecho de opinión, y ser esclavos de un solo caporal, traté con muchos cubanos en el país que vivo, esta forma de vida no la aceptamos que viva la libertad.

  • el 28 febrero, 2012 a las 3:54 pm
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    Osmel, eres profesor? De que asignatura impartes clases? Cuéntanos de la vida diaria de un profesor. Siento curiosidad pues cuando viví en Cuba fui también profesor.

  • el 13 febrero, 2012 a las 10:12 pm
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    Siempre que pienso en Cuba, que pienso en la Habana, y tiendo a poner poesía,en lo amargo de aquel trance, que fué vivir allá, en aquella atmósfera de apatía , la acedia o taedium cordis y tristia,y me viene el Dante a la mente…el Canto III y que describe, tan bien “aquello”:

    “Por mí se va a la ciudad doliente,
    por mí al abismo del tormento fiero,
    por mí a vivir con la perdida gente

    La justicia a mi autor movió severo;
    me hicieron el poder que todo alcanza,
    el saber sumo y el amor primero.

    Antes de yo existir no hubo creanza:
    la eterna sólo, y eternal yo duro:
    ¡ah, los que entráis dejad toda esperanza!

    Eso es Cuba para mi , y lo que allí viví y que tan magistral y sencillamente, aquí has descrito…

  • el 13 febrero, 2012 a las 7:39 pm
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    Osmel, pues aunque no lo creas, tú si tienes al menos parte de la solución. El mero hecho de preocuparte por lo que está ocurriendo a tu alrededor y, sobre todo, exponerlo en un espacio público, ya es un primer paso para que algo cambie en algún momento. Tu queja es la primera bofetada a la indiferencia, a la desidia. Cuando hacemos lo contrario, y simplemente volteamos el rostro para no ver lo que ocurre, nos convertirmos en cómplices de esa apatía que acabas de detectar.

  • el 13 febrero, 2012 a las 12:51 pm
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    en Cuba hay muchas otras bolas: nos creemos “el pueblo mas culto del mundo” cuando estamos muy atrasados en lo que se refiere a cultura politica y social por ejemplo.

    La apatia es un mal generalizado y uno de los grandes logros de nuestro gobierno el hacer que la gente se haya acostumbrado a vivir en una especie de limbo. Durante mucho tiempo el estado se ha encargado de arremeter contra todo el que quiere hacer algo, todo aquel con iniciativa.

    El hecho de que las cafeterias cierren muy temprano, no trabajen los domingos, etc. se debe a la ausencia de un verdadero mercado y de una libre competencia. Todavia es muy dificil empezar un negocio aqui. Ademas de que rescatar una cultura economica perdida hace mas de 50 anios no es cosa de dias. De los negocios estatales ya se ha hablado bastante.

    Nadie te dice gracias y yo diria que hasta te tratan mal dondequiera que vas. La gente esta muy cerrada y resentida. Que esperar de un pais donde no se promueve el dialogo, ni el intercambio? La gente utliza pocas palabras para expresarse y le cuesta trabajo hacerlo en espacios donde no puede decir obscenidades, que funcionan como una especie de comodin.

    Lo que no entiendo es por que no imaginas una solucion a estos problemas. Que no es probable que pase, eso si.

  • el 13 febrero, 2012 a las 12:06 pm
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    Muy buen artículo y muy triste situación.

  • el 13 febrero, 2012 a las 9:56 am
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    De Francia,

    Como turista en cuba le comprobé esta apatía de los cubanos. Todo lo que se escribe en el artículo es una amarga realidad. Algunas veces en las tiendas o en los restaurantes me parezco que soy translucido. Los vendedores o camareros no me ven o no me oyen

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