Mi futuro con Etecsa

Nonardo Perea

Crazy Havana. Foto: Juan Suárez

HAVANA TIMES — Más o menos tengo una idea de lo que me depara el futuro, si determino no emigrar como muchos lo hacen, y me quedo en la tierra que me vio nacer.

Sé que no tengo don de pitonisa, pero no hay que ser un iluminado para conocer lo que me depara el 2017, y los años venideros, no solo a mí, sino a millones de cubanos, que optan por no salir a explorar otras latitudes, unos porque no quieren, otros porque no tienen cómo.

He analizado detenidamente mi situación con respecto a las telecomunicaciones en Cuba. Pronto cumpliré 44 años, y en casa nunca he tenido teléfono fijo; tuve la posibilidad de adquirir un celular hace dos años atrás y dicho aparatito, de mala calidad, me salió a un precio de 120 CUC más la línea telefónica 40 CUC. Bastante barato ¿no?

Teniendo en cuenta la mala alimentación a la que me he sometido en el transcurso de todos estos años, ligado a una serie de problemas de salud, como hipertensión, artrosis generalizada y osteoporosis, no creo que este ser humano que está aquí sentado tecleando en un ordenador, pueda sobrevivir más de 30 años, que más o menos es lo que tendremos que esperar para que la mayoría de todos en Cuba puedan tener acceso a Internet en casa.

Y si por alguna casualidad divina el Señor me permite vivir más de 30 años, primero tendré que tener un teléfono fijo,pero sé que para ese lejano 2047, tendré 74 añitos, y vaticino que me tendrán amarrado a una silla, bajo un estricto tratamiento médico, porque antes de irme de una vez y  por todas de este infierno habré perdido la razón, y de mi locura serán responsables los mandatarios de este gobierno, y Etecsa que cada vez que realiza un movimiento, lo hace con el fin de destruir a los ya arruinados seres de esta tierra donde todos somos hermanos y gozamos de privilegios, ninguno más que otros, sino parejos.

Resultan ofensivas las tarifas impuestas, para aquellos que han tenido la posibilidad de ser tocados por la bonanza del imperio Etecsa, de llevarles Internet a casa. El que no pueda pagar, al menos, tiene un mes gratuito, que sirve como gancho para aquellos ciudadanos que a estas alturas del siglo XXI, no han descubierto lo que es un buscador de Google ni saben para lo que funcionan Facebook o Instagram, etc…

Pobre del que se enganche, porque a partir de ahora tendrá que ir pensando de dónde sacar dinero para costearse unas 30 horas de Internet que son mínimas. Sabe Etecsa, que no tiene ni un pelo de tonta, que nadie se conectará una hora diaria, eso está clarísimo, esas tarifas arbitrarias están hechas para chupar dinero y no sangre a los internautas, y, a su vez, algunos clientes victimizados exprimirán a  familiares que viven en el extranjero, que, por lo general, tienen mejor solvencia económica.

En fin, como dije al principio, ya sé lo que nos depara el futuro en un país que progresa, que pone todo a disposición de su gente querida, y merece lo mejor; un país donde, al parecer, no somos vistos como personas únicas e independientes.

Y que conste, somos la única nación revolucionaria del mundo donde todos somos una misma persona.

Nonardo Perea

Nonardo Perea: Me defino como una persona observadora, me gusta escribir con sinceridad lo que pienso y vivo en carne propia. Para mí resulta un tanto difícil el dialogo, soy tímido y de pocas palabras, es por ello que considero que mi mejor medio de comunicación es la escritura. Vivo en Marianao y tengo 40 años.


One thought on “Mi futuro con Etecsa

  • el 16 enero, 2017 a las 7:01 am
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    Qué te puedo decir yo? Estoy en la Misma situación en el sentido de que no tengo teléfono fijo. Ah! Es que no me acordaba, hay más celulares que teléfonos fijos. Y a la Gran Etecsa compañía del pueblo le interesa mucho que su población se mantenga comunicada, siempre y cuando el pueblo esté dispuesto a pagar en CUC los cupones de recarga y los familiares tengan la plata para comprar las ofertas especiales de doble robo, ay no, es doble recarga, es que hacen tanto dinero jugando con los deseos y motivaciones de la sociedad que entre doble recarga y doble robo, suena igual.

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