Warhol P

Venededor de revistas y periódicos.

HAVANA TIMES — Era asiduo comprador de revistas y periódicos, lo digo en pasado porque desde hace varios meses, ya no me resulta fácil adquirir las revistas que solía leer para mantenerme informado, en cuanto a cultura, acontecimientos de importancia, etc  etc…

Resulta que de la noche a la mañana, el estanquillo de periódicos y revistas que estaba ubicado cerca de la plaza en 126 y 51,  municipio de Marianao, lo arrancaron de raíz.

He tardado en escribir al respecto porque pensé que tal vez lo repondrían con un estanquillo más moderno, hecho en Venezuela o China, aunque el desaparecido no se veía en mal estado.

Lo cierto es que ahora frente al estanquillo que ya no existe, hay una parada de ómnibus donde todos los días varias personas están allí para revender revistas y periódicos, también el sitio da cabida a personas que compran y venden dólares, e igualmente hacen el trabajo de los establecimientos  de cambio. Pero este no es el punto de mi artículo, a nadie le preocupa esa situación, la policía sabe que eso existe y no les importa, a mi menos.

Lo que me incómoda, es ya no poder acceder a las revistas que adquiría con más facilidad,  antes un periódico me  costaba veinte centavos, y ahora para colmo debo pagar un peso por cada uno: Granma, juventud Rebelde, Tribuna, y tres pesos por el Orbe, por este último he llegado a pagar cinco pesos.

Viendo que los meses pasaban y las tiñosas por el mar, y no ocurría nada al respecto, determiné, encontrar otro estanquillo.

En todo Marianao ese era el único existente, antes había otro frente al policlínico Finlay que esta ubicado en la calle 51 y 124, pero también fue eliminado.

Recordé que alguna vez caminé por el municipio la Lisa y vi un quiosco donde también brindaban el servicio de venta. Tenía que caminar un poco pero era mucho más cercano para mí que el que está ubicado frente al hospital militar.

Fui hasta la Lisa, ¿y qué me encuentro?, el sitio donde estaba ubicado el estanquillo está  en puro cemento.

Fue ahí donde pensé que algo estaba mal, e incluso llegue a pensar que era algo que el destino había construido para mí, solo podía ser eso: un castigo.

Si voy a comprar huevos, o no hay, o de los diez que compro cuatro están podridos.

Si  voy a coger una guagua, me derrito en la parada, y cuando determino ir caminando la guagua me pasa por el lado y ya sigo a pie porque en otra parada no me detengo.

Si logro coger una guagua, me entra un ataque de pánico, porque de tanta gente junta respirando sobre mí, y empujándome cada dos segundos, siento que me da el ataque y me bajo para seguir caminando.

Si voy a una tienda soy mal atendido. No sé porque a veces creo que soy el hombre invisible, llamo a la empleada y se hace la desentendida. Finalmente compro el producto y cuando llego a casa está defectuoso. Debo volver a la tienda, y me niego, me niego rotundamente a dar el viaje una vez mas, volver a ver la cara de la tendera que ni da los buenos días, ni las buenas tardes, en fin, me quedo con el producto con problemas, y me las arreglo como pueda.

Y así, infinidad de situaciones que han de provenir de un mal karma personal.

Al final, ni sé porqué motivo han desaparecido los dichosos estanquillos, habría que preguntarle a algún buen mago o a una cartomántica.

Yo saqué mis propias conclusiones. Hay poco papel y mucha gente lee pocas revistas, prefieren gastar el dinero en ajo, cebollas, chancletas plásticas, aretes plásticos, todo plástico.

Otra conclusión, no menos real, es la de darle vida a los revendedores, generalmente son personas viejas que no tienen un buen retiro, pasan hambre, andan en andrajos.

Y la cultura para el pueblo y el derecho a acceder a la información, que se vallan a la M….. En fin, mi conclusión podría ser mucho más amplia y estaría cargadita de adjetivos que podrían ser censurables.

Al final, termino este post, como dice nuestro compañero Taladrid en su programa televisivo: Pasaje a lo desconocido, “saqué usted sus propias conclusiones.”

Yo, seguiré buscando otro estanquillo.

Nonardo Perea

Nonardo Perea: Me defino como una persona observadora, me gusta escribir con sinceridad lo que pienso y vivo en carne propia. Para mí resulta un tanto difícil el dialogo, soy tímido y de pocas palabras, es por ello que considero que mi mejor medio de comunicación es la escritura. Vivo en Marianao y tengo 40 años.

2 thoughts on “Me quieren volver loco

  • el pais de la incultura…….. no va a quedar nada de nosotros……. lo han convertido todo en polvo…… que ideologia tan miserable….. que dictador tan cruel nos ha tocado.

  • Warhol excelente tu testimonio.
    Felicidades.

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