La “felicidad” cuando llega la jamonada

Nonardo Perea

jamonadaHAVANA TIMES — Era de mañana, cuando una de mis vecinas entró pregonando que a la carnicería había llegado la jamonada. Es costumbre que siempre alguien informe lo que llegó a la bodega (donde venden los productos racionados).

Estamos a fin de mes y, por supuesto, que ya la gente no tiene mucha comida, y está a la expectativa de lo que entra para enseguida ir a sacarlo.

Muchas son las personas de escasos recursos que sobreviven con lo que el gobierno envía a estos establecimientos, son productos que tienen un costo mínimo, pero cuando se habla de precio me llama la atención la calidad de estos alimentos, que no siempre es óptima, y la cantidad que tampoco es mucha.

La lasca de jamonada que me tocó estaba babosa y con manchas verdes. Yo la meto dentro de una cazuela y le doy con un cepillito para quitarle todo eso, y luego la frio con aceite bien caliente, me comentó una señora de la tercera edad cuando hablábamos del dichoso producto que ni los perros se comerían.

El encargado de venderla solo pudo decirnos que no tenía donde refrigerarla, y que era cosa del calor que hacía.

Pero no es la primera vez que algo así ocurre, también ha pasado lo mismo con el picadillo de soya que casi siempre tiene mal olor, y no es por otra cosa que por la falta de frío.

Al final, los perjudicados no son otros que la gente del pueblo, y los que tienen que preocuparse por resolver estos problemas, estoy convencido de que nunca se llevarán a la boca un trocito de esta jamonada asquerosa que nos dan como si fuésemos animales carroñeros.

Nonardo Perea

Nonardo Perea: Me defino como una persona observadora, me gusta escribir con sinceridad lo que pienso y vivo en carne propia. Para mí resulta un tanto difícil el dialogo, soy tímido y de pocas palabras, es por ello que considero que mi mejor medio de comunicación es la escritura. Vivo en Marianao y tengo 40 años.


24 thoughts on “La “felicidad” cuando llega la jamonada

  • el 14 diciembre, 2016 a las 8:37 am
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    La foto del artículo no tiene nada que ver con la jamonada que viene a la bodega, esa de la foto es la conocida como jamón aqui, la que nos mandan no tiene nada que ver con esa, se los aseguro, al menos aqui en pinar no es asi.

  • el 12 diciembre, 2016 a las 1:26 pm
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    Sí, y debido a todo eso apareció la neuritis óptica, periférica y plagas afines que se cobraron incontables víctimas entre la población cubana. Recuerdo que comenzaron a repartir vitaminas B (en todas sus formas) pero ya el daño estaba hecho. Mi muy querido padre fue una de sus víctimas, quizás porque como todos los padres, me dejaba a mi la poca proteína que entraba en casa y él comía lo que sobraba. Quién nos paga eso? Aunque no hay indemnización alguna para semejante barbarie!

  • el 10 diciembre, 2016 a las 5:39 am
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    Ah, un agregado: además de sobrevivir a la hambruna africana, me tocó lo mejor del “Especial”, de 1991 a principios de 1995, cuando “ordeñábamos” las botellas vacías para sacarles dos o tres gotas de aceite, dejaba de comer el pancito del desayuno para dárselo a mis hijos y bajé 15 libras pedaleando encima de una bici Forever, que un buen día cambié por un pedazo de puerco en el agromercado de Tulipán…

    PD: Las pastillas de vitaminas las usábamos en casa para darle color al arroz…

  • el 9 diciembre, 2016 a las 7:53 pm
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    Esa jamonada es paart del legado del Comandante Invencible que fueron a llorr a la Plaza, así que no se quejen.

  • el 9 diciembre, 2016 a las 8:19 am
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    Jajaja Miranda le llamaban masa cárnica porque no se podía definir a qué especie del reino animal pertenecía.

  • el 8 diciembre, 2016 a las 10:31 pm
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    Kamikase, eres tremendo jodedor,,, así es que la una manera de que la menudencia este vitaminada es, que el pollo se haya tomado un pomo de polivisol, ajajajajaja!

  • el 8 diciembre, 2016 a las 10:24 pm
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    … me muero de la risa!! , y doy cualquier cosa por ver esa masa cárnica, Nadie me la puede describir, todo el mundo la describe diferente! ajajajaja!!

  • el 8 diciembre, 2016 a las 6:08 pm
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    Jajajaja para nada Isidro yo si vivi el periodo especial de punta a cabo, comiendo todas las sustancias alimenticias que menciono Kamikaze y otras que le faltaron como el bistec de toronja, fricase de gato y tiñosa, dulce coco de zanahoria rallada, las McLombriz (variante cubana de las famosas hamburguesas pero sin carne de res) que al principio las podias comer solo si te daban un tiket en tu trabajo o CDR. Aqui tambien nos pusimos anemicos casi todos y para tonificar nos moviamos en una bicicleta china llamada forever que pesaba una tonelada. Me imagino que tambien te perdiste las pastillitas de polivit que repartian para detener la epidemia de neuritis y algunos las usaban para hacer arroz amarillo aprovechando que eran coloraditas y se desteñian. Los jodedores decian que al difunto lo iban a demandar en la ONU por desfiguracion de rostro a todo el pueblo cubano.

    Emigre hace 10 años y no precisamente a Miami. Y aunque no lo creas es en Miami donde se ha conservado lo mejor de la cocina cubana, pues en Cuba te aseguro que se extinguio. Tienes que ver el ultimo libro de Nitza Villapol (edicion de los años 90s) para que veas las piruetas que tuvo que hacer para escribir recetas de cocina cubana.

  • el 8 diciembre, 2016 a las 8:25 am
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    Ajajajaja, tienes razón Bobo, se me olvidaba el “vino espumoso” (creo costaba 4.00 pesos la botella, o algo así). como anécdota personal te cuento quesobre el año 94 más o menos un dia me fui a Batabanó a comprar arroz (para luego revenderlo y así comprar unos “fulitas” para jabón, aceite,etc); pues bien, estando en el publo entré en una cafetería de allí y me comí como tres platicos de fufú de platano verde (recuerdo los platicos eran de cartón ajajajaj), acompañando tan suculento manjar con par de vasos de vino de caña, salí de allí y agarré la bici y casi me caigo del mareo ajajajajaj, no sé como conseguí llegar con la bici hasta el tren para regresar a La Habana ajajaja. Saludos.

  • el 8 diciembre, 2016 a las 6:11 am
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    Bobo:

    Yo nunca fui devoto de las pipas, ni en los buenos ni en los malos tiempos, ni siquiera de las Pilotos, tan queridas por muchos cubanos en los 70-80…así que paso por alto la “invitación”…Sin embargo, te cuento que, a guisa de contrapartida, mucho antes de que se declarara el Periodo Especial en Cuba, mis compañeros de estudio y yo pasamos más de tres años de hambre feroz, cuando estudiábamos en la Universidad de Addis Ababa, aprendiendo idioma amárico, y la casa de altos estudios nos enviaba la misma piltrafa que consumían los pobres educandos etíopes. Si para ellos aquel rancho estaba inmetible, los cubanos simplemente no lo pasábamos … Estábamos tan famélicos que en lugar de decirnos “amáricos”, por los estudios de la lengua, los otros cubanos que trabajaban allí nos rebautizaron como los “anémicos”…

    Jaja, te encanta buscarme la lengua…y te doy el gusto… (¿Y tú, ya estabas en Miami comiendo en “La Carreta” después del 91?)…

  • el 7 diciembre, 2016 a las 3:01 pm
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    Ajajajaj, que “chistosos” los extranjeros esos!!!; que yo sepa ninguna de esas cosas están vitaminadas, a no ser, por ejemplo, que los pollos (dueños de las crestas y demas “menudencias” que van para algunas de esas cosas (masa cárnica, periitos,etc) se hayan tomado, previamente, par de pomos de polivit.

  • el 7 diciembre, 2016 a las 2:01 pm
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    No sería mortadela que es la variante revolucionaria de la jamonada.

  • el 7 diciembre, 2016 a las 1:58 pm
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    Kamikaze no me dejes fuera el famoso vino espumoso que era una champaña vendida a granel en una pipa bajo un árbol y consumida en pergas de cartón o pomos plasticos. En algunos barrios se le conoció como “el hombre y la tierra” porque terminabas dormido en el piso o “bajate el blumer” por su comprobado poder de convencimiento. Tal vez Isidro no lo conoció porque ya andaba por la gran muralla cuando el picheo se puso a 100 millas, bajito y en las esquinas.

  • el 7 diciembre, 2016 a las 5:53 am
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    Niño no te comas eso en mal estado, mejor arroz con frijoles o con huevo que comerte una cosa con toxinas.

  • el 6 diciembre, 2016 a las 11:12 pm
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    Ven acá Kamikase, alguna vez tú te enteraste si todos estos inventos están vitaminados?, sólo curiosidad por saber si es verdad lo que dicen algunos extranjeros de la excelente nutrición del cubano.

  • el 6 diciembre, 2016 a las 10:02 pm
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    Buueno, para ser justos, la jamonada poco tiene de carne real, entre químicos y aditivos…pero si está verde puede causar incluso la muerte por intoxicación. Así murió uno de mis compañeros de trabajo en pleno pico del Período Especial…

  • el 6 diciembre, 2016 a las 6:01 pm
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    Acotación: la jamonada a que se refiere Warhol ni remotamente es la de la foto que aparece en el artículo, esa (la de la foto) es ahumada, de calidad muy superior a la relatada; en ocasiones la compré en el mercado paralelo. Saludos.

  • el 6 diciembre, 2016 a las 5:59 pm
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    Aportes cubanos al diccionario:
    -Picadillo texturizado (el susodicho picadillo de soya, que hay que hervirlo, botar el agua y , aún así, facilmente te revienta el estómago)
    -Perritos sin tripa (no se trata de una comida exótica asiática, simplemente embutido sin el pellejo exterior).
    -Masa cárnica (de todos la mejorcita, se le adiciona condimento y se hacen una especie de tortas fritas)
    -Croquetas explosivas (cuando las fríes puedes acabar en una sala de quemados).
    -Refresco dispensado (pura agua con gas)
    -Jamonada (ya relatada por Warhol)
    -Cerelac (salvavidas durante el período especial, años 90)
    -Pollo por pescado (la isla está rodeada de…arena)
    -Café mezclado (simbiosis de café y potaje de chícharos)

  • el 6 diciembre, 2016 a las 8:57 am
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    ese es el ” Legado ” del Invicto….por eso lo lloran tanto !!! Verguenza ajena !!

  • el 6 diciembre, 2016 a las 7:21 am
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    Bueno, el tema es que los que mandan a elaborar y conservar ese producto, nunca han comido jamonada, y si lo han hecho ya ni se acuerdan. Están muy ocupados en asegurar su viaje con todo incluido a varadero, el taller de superación de cuadros y la beca de superación empresarial en ASIA.
    En fin. Que hay que hacerle la cacería al alimento “subsidiado” para que no se ponga baboso, o al menos que no tenga mucho moho y se pueda aprovechar más cuando se limpie con agua y vinagre antes de cocinarlo.

  • el 6 diciembre, 2016 a las 12:17 am
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    Isidro, Asegúrate de llevarte un freezer bien grande pa’que te manden tu jamonada de China, mira que los estómagos de nosotros ya no están acostumbrados a esas “agresividades”, Jajaja!

    Honestamente, y hablando en serio, ese gobierno les ha bajado el plato a los cubanos y los ha puesto a comer en el piso. Creo que ni en los tiempos de mis bisabuelos se les vendía tal atrocidad, Que esa señora tenga que quitarle la mazamorra con un cepillo, que no es más que carne descompuesta, es inhumano. Mientras,, los hijos del hombre humilde, el que enseñó a los cubanos a ser humildes, dando ejemplos de humildad se van y comen pescado y carne fresca todos los días.
    Gracias Fidel (como dice pepepan)

  • el 5 diciembre, 2016 a las 11:22 pm
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    Gracias Warhol por este post pues ahora mismo estoy en una lucha interior para disminuir en mi dieta las carnes rojas y las procesadas como los jamones, tocinos, etc.

    Bueno que HT publique a cada rato estas pinceladas cotidianas del socialismo castristas, pues me sirven para no olvidarme que todavia no es tiempo para repatriarme.

  • el 5 diciembre, 2016 a las 9:10 am
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    ¡Ah…deprimente!

  • el 5 diciembre, 2016 a las 8:39 am
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    “Nos dan”, “nos dan”. A nadie se le ha ocurrido llevar esas lazcas de jamonada al secretario del partido del municipio?, o al poder popular?. Acaben de aprender que NADIE va a resolver sus problemas si ustedes no lo hacen. Ramiro Valdez los nombra como “pichones con la boca abierta”

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