La “felicidad” cuando llega la jamonada

Nonardo Perea

jamonadaHAVANA TIMES — Era de mañana, cuando una de mis vecinas entró pregonando que a la carnicería había llegado la jamonada. Es costumbre que siempre alguien informe lo que llegó a la bodega (donde venden los productos racionados).

Estamos a fin de mes y, por supuesto, que ya la gente no tiene mucha comida, y está a la expectativa de lo que entra para enseguida ir a sacarlo.

Muchas son las personas de escasos recursos que sobreviven con lo que el gobierno envía a estos establecimientos, son productos que tienen un costo mínimo, pero cuando se habla de precio me llama la atención la calidad de estos alimentos, que no siempre es óptima, y la cantidad que tampoco es mucha.

La lasca de jamonada que me tocó estaba babosa y con manchas verdes. Yo la meto dentro de una cazuela y le doy con un cepillito para quitarle todo eso, y luego la frio con aceite bien caliente, me comentó una señora de la tercera edad cuando hablábamos del dichoso producto que ni los perros se comerían.

El encargado de venderla solo pudo decirnos que no tenía donde refrigerarla, y que era cosa del calor que hacía.

Pero no es la primera vez que algo así ocurre, también ha pasado lo mismo con el picadillo de soya que casi siempre tiene mal olor, y no es por otra cosa que por la falta de frío.

Al final, los perjudicados no son otros que la gente del pueblo, y los que tienen que preocuparse por resolver estos problemas, estoy convencido de que nunca se llevarán a la boca un trocito de esta jamonada asquerosa que nos dan como si fuésemos animales carroñeros.

Nonardo Perea

Nonardo Perea: Me defino como una persona observadora, me gusta escribir con sinceridad lo que pienso y vivo en carne propia. Para mí resulta un tanto difícil el dialogo, soy tímido y de pocas palabras, es por ello que considero que mi mejor medio de comunicación es la escritura. Vivo en Marianao y tengo 40 años.

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24 thoughts on “La “felicidad” cuando llega la jamonada

  • La foto del artículo no tiene nada que ver con la jamonada que viene a la bodega, esa de la foto es la conocida como jamón aqui, la que nos mandan no tiene nada que ver con esa, se los aseguro, al menos aqui en pinar no es asi.

  • Sí, y debido a todo eso apareció la neuritis óptica, periférica y plagas afines que se cobraron incontables víctimas entre la población cubana. Recuerdo que comenzaron a repartir vitaminas B (en todas sus formas) pero ya el daño estaba hecho. Mi muy querido padre fue una de sus víctimas, quizás porque como todos los padres, me dejaba a mi la poca proteína que entraba en casa y él comía lo que sobraba. Quién nos paga eso? Aunque no hay indemnización alguna para semejante barbarie!

  • Ah, un agregado: además de sobrevivir a la hambruna africana, me tocó lo mejor del “Especial”, de 1991 a principios de 1995, cuando “ordeñábamos” las botellas vacías para sacarles dos o tres gotas de aceite, dejaba de comer el pancito del desayuno para dárselo a mis hijos y bajé 15 libras pedaleando encima de una bici Forever, que un buen día cambié por un pedazo de puerco en el agromercado de Tulipán…

    PD: Las pastillas de vitaminas las usábamos en casa para darle color al arroz…

  • Esa jamonada es paart del legado del Comandante Invencible que fueron a llorr a la Plaza, así que no se quejen.

  • Jajaja Miranda le llamaban masa cárnica porque no se podía definir a qué especie del reino animal pertenecía.

  • Kamikase, eres tremendo jodedor,,, así es que la una manera de que la menudencia este vitaminada es, que el pollo se haya tomado un pomo de polivisol, ajajajajaja!

  • … me muero de la risa!! , y doy cualquier cosa por ver esa masa cárnica, Nadie me la puede describir, todo el mundo la describe diferente! ajajajaja!!

  • Jajajaja para nada Isidro yo si vivi el periodo especial de punta a cabo, comiendo todas las sustancias alimenticias que menciono Kamikaze y otras que le faltaron como el bistec de toronja, fricase de gato y tiñosa, dulce coco de zanahoria rallada, las McLombriz (variante cubana de las famosas hamburguesas pero sin carne de res) que al principio las podias comer solo si te daban un tiket en tu trabajo o CDR. Aqui tambien nos pusimos anemicos casi todos y para tonificar nos moviamos en una bicicleta china llamada forever que pesaba una tonelada. Me imagino que tambien te perdiste las pastillitas de polivit que repartian para detener la epidemia de neuritis y algunos las usaban para hacer arroz amarillo aprovechando que eran coloraditas y se desteñian. Los jodedores decian que al difunto lo iban a demandar en la ONU por desfiguracion de rostro a todo el pueblo cubano.

    Emigre hace 10 años y no precisamente a Miami. Y aunque no lo creas es en Miami donde se ha conservado lo mejor de la cocina cubana, pues en Cuba te aseguro que se extinguio. Tienes que ver el ultimo libro de Nitza Villapol (edicion de los años 90s) para que veas las piruetas que tuvo que hacer para escribir recetas de cocina cubana.

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