Algo que nos dejó Obama

Nonardo Perea

Raúl Castro y Barack Obama cuando reunieron el 21 de marzo en La Habana. Foto: Ismael Francisco/cubadebate
Raúl Castro y Barack Obama cuando reunieron el 21 de marzo en La Habana. Foto: Ismael Francisco/cubadebate

HAVANA TIMES — Me llamó mucho la atención que el discurso del presidente Obama, del 22 de marzo, dedicado al pueblo de Cuba, no fuera retransmitido,  porque, por lo general, en Cuba a ese tipo de acontecimientos siempre se le da una gran cobertura, incluso tienden a repetir todo hasta el cansancio, pero no sucedió así.

Lo mismo ocurrió con la rueda de prensa del día anterior donde se le hicieron preguntas incómodas a nuestro líder, y solo retransmitieron las palabras de apertura ofrecidas por cada representante de Estado, pero el fragmento en que los periodistas formulan preguntas fue mutilada, y el que no la vio cuando la trasmitieron en vivo, pues se quedó con los deseos.

¿Por qué sucedió esto? Será, porqué en dicha conferencia el presidente Castro deja en claro, y confirma que en Cuba no se cumple a cabalidad con los derechos humanos, y no solo eso, sino que saca a flote una aptitud nada diplomática cuando casi estalla al recibir de una periodista la pregunta referente a los presos políticos en Cuba, y a las Damas de blanco que esa misma mañana habían sido detenidas.

Me causó risa verlo nervioso, sin entender algunas preguntas y, en vez de responder, prefirió preguntarle a la periodista, cuando la lógica indicaba que era él quien debía tener capacidad para contestar lo que se le preguntase. Todo el que pudo presenciarlo, lo vio despojándose una y otra vez de los audífonos, en un momento creí que no sabía dónde iba a ponérselos.

Con dicha aptitud, me hace pensar que ya no está apto para ese tipo de enfrentamientos, porque para eso hay que tener ciertas aptitudes, como por ejemplo: facilidad de palabra, ecuanimidad, saber darle la vuelta a la bola, como solía hacerlo a la perfección nuestro querido Fidel Castro, especialista en cambiar de tema y salir airoso.

Pero queda comprobado que nuestro presidente es demasiado impulsivo, y no es de su agrado que le hagan muchas preguntas, mucho menos, si no sabe responderlas o sí sabe, pero no quiere.

Todo el tiempo, percibí que estaba deseoso por terminar, miraba el reloj, y fue que no estaba cómodo, hasta terminó cogiéndole el brazo a Obama como si estuviese dándole la bienvenida, batiéndoselo en el aire como si fuese el brazo del muñeco de paja de la conocida película El mago de Oz.

Nada, que desde este día, los artistas que se dedican a la comedia estarán inmersos en la creación de nuevos chistes y representaciones que serán del gusto de muchos; por lo pronto yo sin Internet, tendré que esperar algún paquete audiovisual para divertirme con los memes y las parodias referidas a este acontecimiento que comenzarán a inundar las redes.

Nonardo Perea

Nonardo Perea: Me defino como una persona observadora, me gusta escribir con sinceridad lo que pienso y vivo en carne propia. Para mí resulta un tanto difícil el dialogo, soy tímido y de pocas palabras, es por ello que considero que mi mejor medio de comunicación es la escritura. Vivo en Marianao y tengo 40 años.

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3 thoughts on “Algo que nos dejó Obama

  • Pues tu querido Fidel Castro y tu adorado lider Raul Castro se fueron por el inodoro ante las palabras del hermano Obama, que fue a bailar a casa del trompo y les enseñó como se baila salsa de verdad

  • El hecho de que no hayan retransmitido el discurso es la mejor prueba de que los asusto y mucho, la ola que sobrevino para controlar los “daños” es la mejor prueba. Mas de un amigo de Cuba me ha escrito diciendo que en el pais de las retransmisiones de toda laya se cuidaron mucho de mostrarle al pueblo lo que siempre ha estado sediento de ver u oir.

  • Evidentemente el compañero Raúl estaba muy nervioso y en parte porque le faltaban argumentos y razones para contestar. Obama le dio tres vueltas, y eso de levantarle el brazo estuvo muy rídiculo de su parte.

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