Una historia de amigas y café

Por Nike

“Cafe” en una bolsa de jabón.

HAVANA TIMES – Hace solo unas horas me visitó una amiga. Después de unos saludos muy cariñosos sin abrazos ni besos y después de lavarse las manos con agua y jabón entro hasta el sitio de la casa donde los cubanos solemos recibir las visitas: La cocina.

En seguida pongo hacer café o mejor dicho un brebaje que están vendiendo por la calle como café que para más disparate viene envuelto en bolsa de jabón.

Mientras lo vigilo para que no me explote la cafetera pienso que si Todd Carmichael, coffee sourcer -un estadounidense de Filadelfia, que conduce una serie documental llamada Dangerous Grounds, la “Peligrosa Ruta del Café”, que sigo a través del “Paquete” de la semana y que les recomiendo. Si probara lo que yo tomo, se llevaría muy mala opinión del café cubano. Se quedaría preocupado por la mala salud de nuestros olfatos, paladares y estómagos.

Pero volviendo al tema de la visita de mi amiga lo primero que le pregunto es como se las está arreglando.

Ella me explica sus experiencias comprando en las tiendas MLC, que burlonamente algunos han comenzaron a llamar LSD, y yo las llamo simplemente “tiendas en dólares”.

Ella paga los dólares a 50 pesos cubanos (el doble del cambio oficial) va a un banco y los deposita en la famosa tarjeta. De esa forma compra comida para sus hijos y otros artículos que necesita.

Frutos de maracuya

Le pregunto si las tiendas están bien surtidas. Ella en un gesto muy característico de los cubanos hace una mueca y me indica con la mano que más o menos. Luego me cuenta que tiene que marcar a las 5:00 a.m. y que a eso de las ocho o nueve le recogen el carnet de identidad y dos o tres horas después realiza la compra.

No pudimos tomarnos el café era demasiado malo. Le hice un té con plantas de mi jardín. Conversamos un rato más y le regalé unos Maracuyás para que le hiciera jugo a sus hijos. Nos despedimos con mucho cariño y nos deseamos suerte.  

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Nike

Nací en La Habana, Cuba. Toda mi vida he tenido al mar como paisaje; me gusta estar cerca de él, sentir su brisa, su olor, tanto como sumergirme y nadar y disfrutar las maravillas que nos regala. Gracias a la habilidad manual que heredé de mis padres he podido vivir de la artesanía. Trabajo fundamentalmente el papier-mâché, haciendo títeres para los niños. Escribo para Havana Times por la posibilidad de compartir con el mundo la vida de mi país y mi gente.


One thought on “Una historia de amigas y café

  • el 11 mayo, 2021 a las 5:13 pm
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    Muy bueno , simpático y lindo !
    Un día común , pero nada común y que imaginariamente es real.

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