Una queja efectiva

Miguel Arias Sánchez

HAVANA TIMES – El pasado mes de enero escribí sobre un bache en el medio de la calle 19 en el reparto Bahía. Contaba que los propios vecinos le habían colocado plantas en su interior para que se distinguiera desde lejos y poder prevenir un accidente; más que un hoyo parecía una gran maceta sembrada, aunque nunca llegó a dar flores, pues las plantas se secaban.

No es menos cierto que el déficit de materias primas paraliza cualquier labor, y los materiales de construcción escasean por esta época. Pero, siempre hay un pero -y esta vez es para bien-, a veces se pueden lograr cosas. No sabemos de dónde salieron los materiales, al amanecer de un día los vecinos vimos con alegría –y algunos con nostalgia- que el bache ya no estaba.

Todo parece indicar (cuando comparo con otras calles de La Habana), fíjense que digo “parece”, que se hizo un buen trabajo. Eso le ha cambiado la vida a esa calle y a los que transitamos a diario por ahí.

Después de tanto tiempo viéndolo, claro que vamos a extrañar al bache, aunque en el fondo todos nos sentimos mejor con su partida.

Ojalá se sigan realizando cosas como estas y con calidad, que todos agradecemos infinitamente, pues, además de dar belleza al lugar, también es fuente de tranquilidad y seguridad.

Felicidades a los que hicieron posible que se ejecutara este trabajo.

Miguel Arias Sanchez

Miguel Arias Sánchez: Nací en Regla, en el año 1949. Allí hice mis estudios primarios y secundarios. Luego me incorporé a los cursos de maestros populares y ejercí varios años. Pasé el Servicio Militar y enseguida que me desmovilicé estudié, ya de manera oficial, el magisterio; después la Licenciatura en la Universidad de la Habana. Por casi veinte años ejercí en las aulas de la Habana. Luego tuve la suerte de viajar y conocer otra realidad. Regresé, y actualmente realizo distintas actividades por cuenta propia.


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