Trap, música a lo moderno

Miguel Arias Sánchez

Foto: teepublic.com

HAVANA TIMES – Según afirman los que saben, el trap surgió en EE.UU. desde el pasado siglo, aunque es ahora que se ha hecho sentir en Iberoamérica y otras partes del mundo.

Difícil es para mí comprender que lo que acompaña a esa especie de “canto sexual” o de incitación a la delincuencia, es el resultado de la mezcla del rap, hip hop, música electrónica y/o reggae, pues en realidad pudiera pensar que se trata de un reguetón bien obsceno.

Sus letras promocionan, sin asombro, las drogas y las adicciones, la violencia de género, mucho sexo, manejo de armas, crímenes. Para un músico español son “sonidos hechos para gente que consume ciertas sustancias y se estimulan con ciertos tipos de sonidos”. Sin embargo, a la mayoría de las personas les gusta.

En Cuba, como en el resto del mundo, el interés mayor se concentra en los más jóvenes. Sobre todo, por su difusión a través de memorias USB, el paquete semanal o la red. Los mensajes de esta música negativa  o de dudoso gusto, han hecho lo suyo para ubicarla en lugares de preferencia inverosímil. Algunos coinciden en que su letra es grosera, denigra la integridad física y moral de la mujer; hay un estribillo que es pura pornografía.

Lo alarmante de todo es que nuestros muchachos admiten identificarse con ese mundo marginal que inspira a sus creadores. Con el trap está pasando lo mismo que con el reguetón, es el que más se escucha y ha sido adoptado por cantantes, incluso cubanos, que ven una oportunidad para conectarse con el público joven.

Es cierto que nuestro país defiende la cultura, la identidad, lo popular y tradicional, pero ha sido imposible impedir la entrada de exponentes extranjeros. Este ritmo viene marcando pautas en generaciones de músicos y consumidores, se evidencia en programas radiales, en negocios particulares y estatales, en centros de recreación, etc. Y se multiplicará ante el descontrol.

Los celulares son la principal vía  de sus seguidores para el consumo, muchas veces sin utilizar los audífonos, por lo que se convierten en equipos portátiles de música con relativa potencia de sonido.

Son muchos los criterios sobre el trap, algunos especialistas lo catalogan como un fenómeno muy complejo que hay que estudiar profundamente. Es una moda, y lo que se pone de moda vende, es algo con lo que juega el mercado y hace que se torne más popular todavía.

Aún Cuba está menos influenciada que otros países. Estar expuesto a esa música, puede incidir en la salud mental de las nuevas generaciones, pues predica la filosofía de vivir el aquí y el ahora; invocando a olvidar el pasado y a tener sexo sin afecto, a la violencia y la delincuencia. Es una música que enajena, en vez de promover el gusto por las cosas buenas y todo aquello que engrandezca y genere lo mejor, lo más bello de este mundo nuestro.

Miguel Arias Sanchez

Miguel Arias Sánchez: Nací en Regla, en el año 1949. Allí hice mis estudios primarios y secundarios. Luego me incorporé a los cursos de maestros populares y ejercí varios años. Pasé el Servicio Militar y enseguida que me desmovilicé estudié, ya de manera oficial, el magisterio; después la Licenciatura en la Universidad de la Habana. Por casi veinte años ejercí en las aulas de la Habana. Luego tuve la suerte de viajar y conocer otra realidad. Regresé, y actualmente realizo distintas actividades por cuenta propia.


One thought on “Trap, música a lo moderno

  • el 5 junio, 2018 a las 3:35 am
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    Un gran artículo sobre la música trap, me ha gustado mucho y lo recomiendo.
    Gracias por esta brillante información.
    Un saludo.

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