La mochila indeseable

Miguel Arias Sánchez

Ilustración por Carlos

HAVANA TIMES — En los tiempos modernos todos sabemos lo importante y práctica que es una mochila. Además de aligerarnos el peso, nos ayuda a transportar objetos personales que son de nuestro interés.

Pero ¿cómo algo tan útil en un momento determinado puede convertirse en un objeto indeseable y de estorbo?

Pues es así. Muchas personas que usan mochilas repletas, se la cuelgan a la espalda; esto hasta aquí es muy lógico, ya que para eso son. Pero resulta que no se la quitan de la espalda para entrar a los ómnibus, que en nuestro país van siempre llenos de pasajeros. Entonces vemos cómo aquellas personas suben  a la guagua con el bulto detrás, sin darse cuenta de que es muy molesto y que, además, ocupan el doble de espacio.

La mochila va trasladándose y dando golpes a todo el que se encuentre a su paso. El pasajero que subió sin bultos, o que los tiene bien recogidos para no molestar, tiene que soportar que se la pongan en la cara, encima de un hombro o le partan la espalda apretándolos con su peso. Y uno se pregunta: ¿realmente el que así actúa no se da cuenta de lo que hace?

¿Es necesario llamarle la atención a una persona adulta que se supone sea responsable de sus actos?, en este caso, de la incomodidad que proporciona al resto de los pasajeros que van dentro del ómnibus.

Lo hacen conscientemente, yo creo que sí, porque solo miran su comodidad y beneficio.

El transporte público, por sus características y por la situación especial en esta ciudad donde hay tres millones de habitantes y los ómnibus siempre transitan llenos, ya tiene sus complicaciones. No es justo y, además, una falta de respeto que lo empeoremos con nuestro proceder.

Cuando usted entra a la guagua su mochila debe bajarlo y colocarlo al lado suyo o en los pies para que el otro no se vea perjudicado. El paso de las personas será más fácil (todo lo que puede ser caminar por el pasillo repleto de gente). De esa forma la mochila, imprescindible  en la vida de los cubanos, cumplirá realmente su objetivo y todos la veremos con agrado por lo útil y necesaria que es para cada uno de nosotros.

Miguel Arias Sanchez

Miguel Arias Sánchez: Nací en Regla, en el año 1949. Allí hice mis estudios primarios y secundarios. Luego me incorporé a los cursos de maestros populares y ejercí varios años. Pasé el Servicio Militar y enseguida que me desmovilicé estudié, ya de manera oficial, el magisterio; después la Licenciatura en la Universidad de la Habana. Por casi veinte años ejercí en las aulas de la Habana. Luego tuve la suerte de viajar y conocer otra realidad. Regresé, y actualmente realizo distintas actividades por cuenta propia.


One thought on “La mochila indeseable

  • el 27 junio, 2017 a las 5:42 am
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    No es la mochila, Miguel. Es la pésima educación y el “quítate tú, pa ´ponerme yo”. adquiridos por una inmensa parte de la población joven -y otra no tanto- hoy día en la isla, pero; no te preocupes, según dijo alguien hoy hecho polvo y encerrado dentro de una piedra: “Somos el país más culto de mundo”.

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