Indolencia y falta de inspección

Miguel Arias Sánchez

Foto: flickr.com

HAVANA TIMES — Hace dos días tomé el ómnibus A-7 con dirección a Guanabacoa. Al entrar me percaté de que el chofer, un cincuentón, llevaba a su lado, dentro del tubo de protección, a una jovencita muy hermosa; la conversación parecía amena, pues las risas brotaban de ambos lados.

La primera impresión, y susto a la vez, fue cuando el conductor escuchó la voz de un conocido que le gritó desde la acera; frenó de forma tan brusca que todos los pasajeros se fueron hacia delante, y algunos cayeron encima de otros. Inmediatamente le empezaron a vociferar improperios como: animal, aquí llevas personas; eres un salvaje, etc. Él no se dio por aludido y continuó a exceso de velocidad, llevándose las paradas y decidiendo, según su conveniencia, dónde detener el ómnibus.

En todo el recorrido no se vio un inspector de Transporte, solo en la parada del Faro de Guanabacoa, donde sí paró en el lugar correcto.

Aunque sobre todo por el día se ven más inspectores en las paradas oficiales, aún se necesitan muchos más. No he visto en ningún ómnibus uno secreto, como ocurría antes, y el chofer que pusiera la novia o la mujer a su lado además de la música estruendosa, no manejaba más nunca, pues era sancionado duramente, medida que además de ser ejemplarizante, cuidaba la vida de tantos usuarios. Hoy ese cuerpo de inspección no existe o no cumple su misión. Por eso muchos conductores se sienten libres de hacer en su puesto de trabajo lo que les plazca, pues saben que nadie los controla.

Muchos de los accidentes del tránsito son por la falta de atención y control del vehículo. Cuestan pérdidas humanas y materiales que se pudieran evitar, sin contar el dolor a las familias. Casos como este del A-7, en vez de tener la responsabilidad del timón, deberían estar fregando los carros en el patio de la terminal o sembrando caña, trabajando la tierra para ayudar a que la economía del país crezca, sin peligro de que sus ciudadanos perezcan por su culpa.

 

 

Miguel Arias Sanchez

Miguel Arias Sánchez: Nací en Regla, en el año 1949. Allí hice mis estudios primarios y secundarios. Luego me incorporé a los cursos de maestros populares y ejercí varios años. Pasé el Servicio Militar y enseguida que me desmovilicé estudié, ya de manera oficial, el magisterio; después la Licenciatura en la Universidad de la Habana. Por casi veinte años ejercí en las aulas de la Habana. Luego tuve la suerte de viajar y conocer otra realidad. Regresé, y actualmente realizo distintas actividades por cuenta propia.


One thought on “Indolencia y falta de inspección

  • el 31 marzo, 2017 a las 12:38 am
    Permalink

    Estimado Miguel. Es gravísisimo este tema que treaes a colación, pero ?Qué se puede esperar de un simple conductor de ómnbus en un país donde cada cual hace lo que, realmente, le da la gana? Pues se ha perdido el decoro, el verdadero cumplimento del orden y el respeto a sus ciudadanos. !Se verán, aún; más horrores!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *