Deporte: sacrificios y recompensas

Mercedes Gonzalez Amade

Equip de tenis.
Equipo de tenis.

HAVANA TIMES — Hace poco empecé a entrenar un deporte desconocido para mí: el Tenis en silla de ruedas. Desde que me hablaron me entusiasmé, sobre todo porque me gustan los retos y, a pesar de que no sabía siquiera de su existencia, con la práctica he notado que se me da bien.

Ya me habían dicho que cuando empezara no iba a querer soltarlo. Gracias a Dios tenemos los implementos para prepararnos: sillas de ruedas especiales, raquetas y pelotas; pero lo fundamental son los entrenadores. Siempre dispuestos, pendientes de nuestras necesidades como madres con sus hijos, con envidiable entusiasmo levantan el ánimo al más pesimista.

Con el deporte intento sacar el máximo de mis posibilidades y a la vez entreno mi cuerpo y mi mente, probándome que lo difícil no existe si te lo propones.

Si hace unos meses alguien me hubiera dicho que haría estos largos e intensos viajes para entrenar, lo habría negado rotundamente. Tengo que atravesar la ciudad de punta a punta, pues vivo en Marianao y entreno en la Villa Panamericana. Dos o tres veces a la semana agarro mi silla de ruedas y me subo en el famoso PC, por suerte es una vía muy directa.

Cuando llegué por primera vez me presentaron a varios compañeros con igual o más discapacidad que yo, algunos viven más lejos, incluso, hay quienes vienen pidiendo aventón desde la provincia Mayabeque.

Es un deporte nuevo en nuestra región por lo que hay pocos países que lo practican. Tengo compañeros que llevan más tiempo entrenando y da gusto verlos, han hecho topes con personas no discapacitadas del equipo nacional juvenil, y han ganado.

Por ahora soy la única mujer en la capital que practica este deporte pero sé que pronto se sumarán otras.

No importa el sacrificio ni la incomodidad del viaje ni las horas de entrenamiento (siempre es por la tarde cuando el sol es más fuerte), a pesar de todo me siento muy bien de ánimo, me gusta lo que estoy haciendo y pruebo mi resistencia y mi voluntad cada día más.

Mercedes González

Mercedes González Amade: tengo 38 años y soy discapacitada. Sobre muletas o en silla de ruedas lucho a diario en esta vida. Tengo un niño de 12 años que es mi inspiración principal y por el que lucho a brazo partido. Ocupo un cargo en la institución gubernamental que atiende a los discapacitados de mi municipio y en las tardes practico Tenis de Campo bien lejos del lugar donde vivo. Mi intención con Havana Times es contribuir a contagiar el deseo de vivir y de hacerlo dignamente, sobre todo en personas con dificultades físicas y motoras.


3 thoughts on “Deporte: sacrificios y recompensas

  • el 20 diciembre, 2014 a las 3:21 am
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    Enhorabuena, Mercy. Sigue asombrándonos. Espero verte pronto…

  • el 19 diciembre, 2014 a las 1:03 pm
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    Te felicito Mercedes,al ayudarte a ti misma,estas ayudando a los demas que ven en ti un ejemplo de fuerza de voluntad,sobre todo tu chico .estoy seguro que triunfaras

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