Mercedes González Amade

El acontecimiento en marcha
El acontecimiento en marcha. Ilustración por Yasser Castellanos

HAVANA TIMES — Hace meses me siento extraña y hasta confundida, como si estuviera emprendiendo un viaje a lo desconocido.

Crecí creyéndome el cuento de que no se podía confiar en los EE.UU. porque allí no había nada que sirviera, todo lo que venía del norte era mentira.

No es que me guste aferrarme a las cosas, mucho menos a ver “enemigos” por todas partes. Pero de ahora para ahorita no se puede cambiar la manera de pensar.

Tampoco en un día se hacen amistades, primero debe haber un roce y luego viene algo más profundo.

Sin embargo, hemos pasado rápidamente de una etapa de odio a otra de amistad con el “imperio del norte”. Ya no son tan “malos”.

Recuerdo cuando en la escuela cantábamos ofensas en contra del presidente norteamericano de turno; había muchas opciones, lo mismo podíamos decir que no se bañaban, que injuriar a sus respectivas madres.

Rectificar es de sabios –dirán algunos-, y es cierto; todos tenemos derecho a hacerlo, y si los que pueden decidir ya dieron los primeros pasos, bienvenido sea el acercamiento. Espero que los cambios que traiga sean favorables para muchas familias que están separadas. Como la mía.

La apertura de la embajada es un hecho. La política es difícil de entender, sobre todo porque quienes la hacen son seres humanos y ¿quién no comete errores?

Lo que queda es esperar a que se levante el bloqueo y se eliminen las trabas que impiden que Cuba comercie libremente con el mundo; a que las familias separadas se rencuentren y olviden las distancias y rencores. Entonces todo volverá a ser “normal”.

Mi padre y una hermana viven allá, pero para mi hijo son parte de la familia fantasma, solo los ha visto en fotos y sabe de ellos por cartas. Yo ya peino canas y quisiera que él los conociera; hay que dejar las diferencias a un lado para ser un poco más felices.

Imagino que todos podemos ganar con estos cambios, no solo el país sino las personas. Tengo fe en que pronto sabré de mi padre y, aunque esté viejo y enfermo, podré reiniciar las relaciones que perdí por culpa de… la vida

Mercedes González

Mercedes González Amade: tengo 38 años y soy discapacitada. Sobre muletas o en silla de ruedas lucho a diario en esta vida. Tengo un niño de 12 años que es mi inspiración principal y por el que lucho a brazo partido. Ocupo un cargo en la institución gubernamental que atiende a los discapacitados de mi municipio y en las tardes practico Tenis de Campo bien lejos del lugar donde vivo. Mi intención con Havana Times es contribuir a contagiar el deseo de vivir y de hacerlo dignamente, sobre todo en personas con dificultades físicas y motoras.

9 thoughts on “A lo desconocido

  • Analista:

    Por favor, que esto es Havanatimes, no la Ñico López o el Granma

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