Recaudar fondos para el P-2

María Matienzo Puerto

Transportes. Foto: Caridad

Si normalmente subir a una guagua (así se llama a los ómnibus) en Cuba es una aventura de Indiana Jones, últimamente se ha vuelto más excitante aún.

Entre un carro y otro puede que medie hasta más de media hora, y cuando aparecen son dos, tres y cuatro juntos haciendo más desesperante la espera, porque entonces todos nos queremos ir cómodos.

Creo que ya he hablado de esto en otros diarios, pero lo novedoso esta vez es lo que no se ha dicho oficialmente y sin embargo, como todas las noticias cubanas, ha corrido de boca en boca, para en algún momento (ya lo verán los más crédulos) convertirse en ley impresa.

Dicen las malas lenguas que el transporte urbano está a punto de pasar a cooperativas.

Umhh!!!  Con qué cuentan para hacerlo?  Qué gratuidades van a proporcionar que mantengan endeudados a los hijos de nuestros hijos?  Sí, porque aquí nadie tiene dinero ni una guagua en el patio de la casa esperando por la buena noticia.

Pero bueno, voy a contar lo que me pasó esta semana.

Me monto en un P-2 (ese es el número asignado a la ruta de guagua) y además de recibir un golpe en el tobillo por estar casi colgando de la puerta, el chofer empezó a gritar por el pago.

Hasta aquí todavía no hay novedad.  Es normal que los chóferes reclamen el pago porque desde que pusieron una alcancía para colar los cuarenta centavos, sin posibilidad de vueltos en caso de que usted lleve veinte o un peso, la gente paga cuando puede.

Pero esta vez los reclamos fueron diferentes.  El chofer parado desde su asiento reclamaba el pago de favor (como un músico en una estación de trenes o en una venida céntrica) porque al paradero de guaguas del municipio del Cotorro le habían dado un voto de confianza.  Si no recaudaban suficiente dinero los despedían.

Cierto o no, el chofer argumentó con que ese era el pretexto que les habían dado para, a falta de motivos reales, recortar el personal.  Y es que si apenas hay transporte urbano, de dónde van a recortar.

Pues todo parece indicar que esto va a ser lo mismo de siempre.  Bajan una orden y los demás nos esforzamos por cumplirla sin aplicar un ápice de lógica.

Al final algunas personas se compadecieron de la súplica del chofer y le pasaron algún dinerillo.  Otras decidieron no ceder ante lo inverosímil de la historia.

Maria Matienzo

Maria Matienzo Puerto: Una vez soñé que era una mariposa venida de África y descubrí que estaba viva desde hacía treinta años. A partir de entonces construí mi vida mientras dormía: nací en una ciudad mágica como La Habana, me dediqué al periodismo, escribí y edité libros para niños, me reuní en torno al arte con gente maravillosa, me enamoré de una mujer. Claro, hay puntos que coinciden con la realidad de la vigilia y es que prefiero el silencio de una lectura y la algarabía de una buena película.


One thought on “Recaudar fondos para el P-2

  • el 9 diciembre, 2010 a las 6:01 pm
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    CARAMBA, EN VEZ DE HABLAR LO QUE SE SABE DEL TRANSPORTE, DEBERIAS ESCRIBIR SOBRE LA INDISCIPLINA SOCIAL DE NO PAGAR EL BUS. EN ESO ES LO QUE HAY QUE HACER CONSCIENCIA Y EN LOS PERSONAJES QUE ENTRAN POR DETRAS MUY CAMPANTES COMO SI EL SERVICIO DE TRANSPORTE FUERA GRATIS. EN NINGUN LUGAR DE ESTE MUNDO EL TRANSPORTE ES GRATIS. ESPERO LEER ALGUN DIA Y ESPERO QUE PRONTO, UN ESCRITO AL RESPECTO. TODO SE LO ACHACAMOS AL ESTADO O AL GOBIERNO, Y NOSOTROS QUE? TE HAZ PUESTO A PENSAR ELLO?

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