Escatológico, superfluo, el papel sanitario

María Matienzo Puerto 

HAVANA TIMES, 28 feb — En la Feria del Libro conocí a una mejicana que me comentó sobre algunas feministas mejicanas también que se ponían a discutir en facebook sobre la mejor manera de asearse el toto[1].

Me reí. No pude hacer otra cosa. Es que nunca había discutido con nadie sobre el tema. Y me parecía absurdo (creo que aún me parece) que se estableciera un debate algo tan cotidiano y para mí intrascendental.

Pues, como decía mi abuelita: “No hubo boca que no habló, que Dios no castigó”. Yo que las critiqué, ahora quiero protestar por un tema colindante: el papel sanitario.

Quiero convertir el papel sanitario en una réplica social, en la reclamación de derechos íntimos e higiénicos. ¿Escatológico, verdad?

Hace algún tiempo, años quizás, el papel higiénico en Cuba dejó de ser una necesidad para convertirse en un lujo para las mujeres cubanas.

Después alguien se dio cuenta y comenzó la producción con “calidad popular” (slogan que versaba en su nylon), eso consistía en que el papel parecía sucio, pero pensamos siempre que era, más bien ecológico, y como se vendía en moneda nacional, nadie protestaba.

Hasta que un día, incluso el de “calidad popular”, comenzó a comercializarse en divisa.

Los precios comenzaron a subir de noventa centavos en cuc. a 1.50 cuc. Y aún así, aunque los precios ya constituían un 10 porciento de los salarios promedios, las mujeres seguíamos comprándolos. Ahora hemos llegado al colmo del paroxismo.

Triplicaron los precios. No hubo concilio ni hay más opciones. Ahora debo pagar un 30 porciento de mi salario si quiero ser higiénica.

¿Parece superfluo, superficial, frívolo? ¿Verdad? Pues a mí qué. Puede que lo sea, pero así se mueven las cosas por acá. Así funcionan. Sin muchas opciones ni para secarse el orine.

 


[1] Término familiar de llamar a los órganos sexuales femeninos.

Maria Matienzo

Maria Matienzo Puerto: Una vez soñé que era una mariposa venida de África y descubrí que estaba viva desde hacía treinta años. A partir de entonces construí mi vida mientras dormía: nací en una ciudad mágica como La Habana, me dediqué al periodismo, escribí y edité libros para niños, me reuní en torno al arte con gente maravillosa, me enamoré de una mujer. Claro, hay puntos que coinciden con la realidad de la vigilia y es que prefiero el silencio de una lectura y la algarabía de una buena película.


10 thoughts on “Escatológico, superfluo, el papel sanitario

  • el 29 febrero, 2012 a las 6:58 am
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    Hace casi un año se perdió, y cuando apareció lo subieron de precio, no salió en el Granma, ningún funcionario se manifestó. No me lo explico. Alquien sabe donde está Kurt, quizá el que tiene acceso al poder sabe que fué lo que pasó?

  • el 29 febrero, 2012 a las 5:52 am
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    …bueno, Mark, suave con eso de la “carencia de cultura higiénica”, jeje, que no tenemos la culpa de la falta de papel sanitario, by the way, antes de q se comercializara ese rollito ¿que utilizaban las personas?

  • el 28 febrero, 2012 a las 11:00 pm
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    jajajajjajajajaaaaaa!!!!!!!!

  • el 28 febrero, 2012 a las 10:20 pm
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    “y tanto que presume Cuba de tener unos de los mejores sistemas médicos gratuitos para su población!”

    Doctora, no le encuentro la relación entre eso de “sistemas médicos gratuitos” con una carencia de cultura higiénica, aunada a la falta de papel de baño y agua corriente en los baños.

  • el 28 febrero, 2012 a las 5:13 pm
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    Nunca pude comprender el porque de esa escasez de papel higienico,hasta en los banos de restaurantes y cafeterias para turistas eso pasa,en muchos no hay ni agua, (en un club en plaza de la revolución) imagínense, esa noche bailamos todos tocando las manos de hombres y mujeres que no se lavaron o secaron después de ir al bano, y tanto que presume Cuba de tener unos de los mejores sistemas médicos gratuitos para su población!

  • el 28 febrero, 2012 a las 1:14 pm
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    Van a tener que volver al periodico Granma

  • el 28 febrero, 2012 a las 12:34 pm
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    nada superfluo, que se orina varias veces al día. Es de las cosas a las que no renunciaría. Se cuenta y no se cree

  • el 28 febrero, 2012 a las 11:43 am
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    la mujer tiene un mar de profundidad de un centimetro. nietzsche

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