El viaje a Maisí que nunca fue

Luis Rondón Paz

Entrada del Ministerio de Cultura
Entrada del Ministerio de Cultura

HAVANA TIMES — Desde el pasado mes de octubre,  desde varias provincias se trasladan profesionales de distintas ramas hasta la región más oriental de país; el objetivo fundamental de esta movilización nacional es apoyar de diversas maneras a la población por el gran golpe que recibieron varios municipios de la provincia de Guantánamo, especialmente Baracoa y Maisí.

Desde que tengo uso de la memoria, Cuba tiene una fuerte tradición nacional e internacional de apoyar a quienes por razones ajenas a su voluntad caen en desgracia, ese es un valor que distingue a los cubanos. Acciones comunitarias que a través del arte empoderan y siembran la esperanza en el corazón de las personas afectadas, por lo que para el fenómeno Matthew en Oriente no fue la excepción, y a inicios de noviembre, fui convocado con otro actor para apoyar la brigada de artistas que ya se encontraban regalando su arte a la población  guantanamera.

Como actor, creador y comunicador me ilusioné con la idea de poder brindar a través de mis habilidades artísticas apoyo moral y emocional a todas las personas que perdieron literalmente todo, sobre todo, el público infantil que tanto sufre en una situación de esta envergadura.

En varias ocasiones mantuve comunicación vía telefónica con la subdirectora de la agencia Actuar para que todo saliera bien, pues yo tenía que planificar mi tiempo para poder estar disponible durante la semana que duraría la movilización. Era importante destacar que mis servicios como artista serían completamente gratuitos. Pero se me informó que lo único que se me iba a garantizar era alimentación y salud.

Luego de varias conversaciones vía telefónica, se fijó mi salida para el domingo 6 de noviembre  a las 7:00 am.

Vale resaltar que, además de actor, ejerzo el periodismo por mi cuenta, por lo que tomé la precaución de no hacer pública mi visita a Maisí hasta que tuviera la total seguridad de que viajaría sin problemas. El sábado 5 de noviembre aproximadamente a las 2 de la tarde, pude confirmar directamente con el director de la Agencia que respondería por mí en esta aventura.

El sábado 5 de noviembre estuve ocupado hasta tarde seleccionando algunos guiones de teatro para infantes y adultos, libros de poesía, cuentos, juegos didácticos y alguna que otra canción para amenizar.

Todo estaba listo.

El domingo a las 5:15 de la mañana, equipado de una mochila y trípode, bajo la lluvia me trasladé hasta el capitalino Vedado habanero, y como estaba planificado, hice acto de presencia a las 6:15 am, en la entrada del Ministerio  de Cultura. Ya me creía dentro del bus camino a la más oriental de las provincias, hasta que choqué con una realidad completamente distinta.

Aquel lugar estaba desierto, no había ómnibus y ningún funcionario público de esa institución que me informara qué significaba aquello. Había un solo agente de seguridad y protección, quien no sabía absolutamente nada de mi salida para Guantánamo, y mucho menos que algún transporte saldría de ese lugar a las 7 de la mañana.

Ante una situación tan desagradable,  me comuniqué con la vice directora de la agencia que me representa, pues  a través de ella, estaba informado hasta el último minuto de mi viaje.

Para no hacer larga la historia. En el ministerio de Cultura no había nadie informado de mí supuesta movilización para el 6 de noviembre, y Artes Escénicas, institución encargada de atenderme para esa actividad, brillaba por su ausencia.

Al final estuve dos horas esperando una explicación o respuesta clara de qué había sucedido y nadie supo explicarme qué había creado semejante desastre.

Al día siguiente me comuniqué por teléfono con la institución que me representa como artista, para pedir una explicación por haberme hecho quedar en una situación tan desagradable, entonces supe por qué. “Según una funcionaria del Departamento de Programación del Consejo de Artes Escénicas, había informado a la Agencia Actuar con antelación, que había problemas con el transporte, y que ellos se habían comunicado conmigo informándome que el viaje estaba suspendido hasta nuevo aviso”.

Es para quedar sin palabras, dije para mí interior. Y reclamé una disculpa por hacerme perder tiempo y dinero. La cual en nombre de la agencia que me representa dio lugar, pero la otra institución involucrada en este fiasco, hasta el sol de hoy no he obtenido noticias de ellos.

Esto parece una conspiración, sería el colmo de la ridiculez, pero bueno, ya a estas alturas, nada sorprendería, ¿verdad?, pensé para mí interior.

No obstante, Lo que sí dejé claro fue que, ni la Agencia Actuar, y mucho menos Artes Escénicas pueden contar conmigo nunca más, pues mi tiempo vale mucho.

Me gusta creer que Mi viaje a Maisí  no pudo ser, producto de uno de los grandes males que tienen la mayoría de las instituciones cubanas: una pésima gestión de comunicación entre las dos partes involucradas, que trajo como consecuencia mi molestia, desmotivación y desencanto.

Luis Rondón

Luis Rondón Paz: Activista, Queer, informático, actor, fotógrafo, estudiante y aprendiz de periodista. Original de Santiago de Cuba. Creo que las personas somos proyectos de vida en constante transformación. Soy consecuente y responsable de mis actos. Comprometido con las causas justas y amante de las buenas acciones. Hoy escribo sobre Cuba en el exilio, libre de la tortura psicológica y persecución de la dictadura cubana.


One thought on “El viaje a Maisí que nunca fue

  • el 23 noviembre, 2016 a las 9:48 pm
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    No me quedan dudas que la policia politica levanto un telefono y se cayo el viaje. Luis me imagino que has seguido toda la guerra fria en Baracoa y sus poblados adyacentes contra todo lo que huela a independiente y/o disidente. Espero no se te ocurra agarrar la mochila y llegar a Baracoa por tus medios pues vas a perder el tiempo y tu dinero.

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