Violaciones de Derechos Humanos en el aeropuerto de Cancún

Dentro del aeropuerto de Cancún, México. Foto: https://quintafuerza.mx

Por Luis Miguel del Bahia

Una breve historia y un porqué

HAVANA TIMES – Los que tenemos el privilegio de ser ciudadanos del Mundo Libre, en mi caso España, entendemos el valor de la libertad, los derechos humanos y cómo aquellos garantizan la condición de ciudadano en lugar de súbdito o esclavo. En definitiva, pertenecer al Mundo Libre te inviste como ser humano con la categoría de dignidad.

Los valores democráticos y garantistas no han sido gratis. Nos costó una guerra mundial -la segunda- y tuvimos que desembarcar en Normandía para acabar con la Alemania nazi. Al terminar esa guerra enfrentamos otro imperio del mal: la URSS. Esta vez el Mundo Libre recién creado con la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, tuvo que combatir desde diversos ámbitos los horrores del totalitarismo. A punto de desaparecer estuvieron las democracias.

Hoy el avance del autoritarismo es evidente y los ámbitos de libertad que nos van quedando en el Mundo Libre tenemos el deber moral de defenderlos con uñas y dientes, como si se tratara de nuestra propia casa; es que en realidad se trata de nuestra propia casa.

Independientemente del estado-nación que te represente, la patria, si se quiere cultural o epistemológica, que nos es común a todas las naciones democráticas es el Mundo Libre y ese consenso de libertades y derechos que hemos decidido defender desde aquel lejano 6 de junio de 1944.

Los hechos en Cancún

Cada estado se reserva el derecho de admisión en su territorio y la soberanía de las naciones le asiste en tal respecto. Sin embargo, en lo que no asiste, ni puede, ni debe, es en la violación de los derechos humanos.

En Cancún, una vez el Instituto Nacional de Migración (INM) decide que una persona no puede entrar al país, se pone en marcha el siguiente protocolo de retorno:

Se requisa el móvil, los documentos de identidad, y eres colocado en un área cerrada bajo llave, sin tus pertenencias.

La celda

Es un área acristalada frente al control migratorio de entrada. Tiene 70 sillas y 42 colchonetas. Un baño para mujeres y otro para hombres que solo constan de dos inodoros cada uno, sin jabón, y con un único dispensador de gel antibacteriano.  La limpieza de los baños y el suelo lo deben hacer las mismas personas allí detenidas.

El procedimiento

El procedimiento de retorno consiste en que la línea aérea se debe encargar de tu  alimentación hasta que puedas ser retornado y la media de tiempo para ello es de cinco días. Aunque algunos son devueltos en pocas horas, otros lo hacen al cabo de días, en mi caso estuve tres. Tampoco permiten comprar un vuelo de inmediato para otro destino o el lugar de origen. Insisten en todo momento que tienes que regresar con la aerolínea que volaste, y al mismo origen.

Las violaciones de Derechos Humanos

Los oficiales del INM aseguran que no estás detenido, que solamente no se ha admitido tu entrada. Te dicen explícitamente que no has cometido ningún delito. Sin embargo, no teniendo la connotación formal de detenido, de facto si lo estás:

No te permiten tener el móvil -con lo que quedas incomunicado–, solo usarlo durante 10-15 min una vez al día en la tarde, y llamar al consulado de tu país. Te prohiben la libertad de movimiento en el área internacional del aeropuerto donde están los servicios gastronómicos, no puedes comprar ni siquiera teniendo los recursos. Hay una efectiva privación del sueño pues las luces no se apagan nunca. Esto constituye una forma de tortura psicológica -así es reconocido por las instituciones mundiales–, siempre parece que es de día. Tampoco se brinda a las personas allí detenidas un tiempo de sol diario, y depende de la aerolínea obtener las tres comidas básicas.

La ambigüedad con la que juega a su favor el procedimiento constituye una grave violación, puesto que quedas en una situación de indefensión.

Las justificaciones

Cuando los funcionarios son cuestionados por los motivos para tales atropellos las respuestas son justificatorias:

-El móvil no lo puedes tener porque es un área federal

-No puedes tener libertad de movimiento en el área internacional del aeropuerto porque no puedes estar deambulando por ahí

-No puedes comprarte un ticket de vuelta a donde estabas o hacia otro lugar porque la aerolínea se tiene que encargar

-Si pides comunicarte, se te dice que solo en el horario y durante el tiempo establecido

-Si pides que se baje un poco el aire acondicionado por el exceso de frio te dicen que solo se puede apagar o encender

-Si pides que apaguen las luces en el horario de sueño te dicen que no se puede

– El médico no puede venir en el momento en que se necesita porque hay uno solo para las 3 terminales

El protocolo o la cultura

Existen dos maneras de garantizar los Derechos Humanos: uno es mediante un protocolo o procedimiento garantista; otro es mediante la formación en cuestiones de derechos humanos por parte del funcionariado migratorio. En Cancún desgraciadamente ambas están ausentes.

Anécdotas

A los allí detenidos nos separa de la libertad un pasillo de doble cristal desde donde se ve la llegada de los pasajeros al control migratorio, y desde donde  podíamos adelantar quiénes serían nuestros futuros acompañantes. Aunque había varias nacionalidades el sesgo era evidente: Venezuela, Colombia, Perú. También hubo de Brasil, Israel, Cuba (con visado Shenggen), España (yo), Chile, y hasta por lo que me contaron un par de Francia.

Entre los que allí estábamos había en términos de documentación de todo: desde los que tenían cada uno de los documentos rigurosamente, hasta los que o bien les faltó la reserva de hotel o la carta de invitación, sin embargo, casi todos proveníamos de países para los que México tiene libre visado.

Debido a la falta de sensibilidad en términos de derechos humanos, los funcionarios no acudían a nuestros llamados a través del cristal o mediante señales a las cámaras de la celda de detención. Desde afuera, con gestos, nos esperanzaban, pero jamás vino alguno. Tampoco había alguien pendiente que dentro de la celda se mantuviera la integridad física o sanitaria.

Los oficiales de migración solo aparecían cuando traían a alguien o cuando venía alguna de las aerolíneas con la comida. Esta era la única ventana de tiempo que había para pedirles alguna asistencia que la mayoría de las veces era ignorada, incluso cuando se trataba de asistencia médica, como en el caso de una muchacha con síntomas de gripe.

La preservación de la libertad de expresión y la protesta pacífica

Ante todas estas violaciones solo quedaba un derecho por ejercer.

Después de preguntar a un funcionario si dentro de aquella celda se preservaba la libertad de expresión -a lo que respondió que si-, hicimos carteles con retales de papel y un lápiz labial para dar visibilidad a lo que allí sucedía.

Hashtags como #CancunDD.HH, #CancunDerechosHumanos, #SOSDD.HH #BoicotCancun, fueron algunos de los que mostramos a través de los cristales en cuanto se puso concurrida el área de migración por la llegada de nuevos vuelos.

La respuesta de los funcionarios a esto fue requisar móviles y hacer borrar fotos a aquellos pasajeros que tuvieron la “osadía” de documentar la protesta. Aunque no inmediatamente, más tarde vinieron a por los carteles.

El funcionariado de migración ha tomado nota y al momento de irme ya estaban midiendo los cristales para taparlos y evitar que en el futuro se pudiera hacer uso efectivo de la libertad de expresión, la única que queda dentro de aquel infierno. 

Mi pregunta a todo esto es: ¿qué le voy a contar a mis hijos que es el Mundo Libre? ¿Un motivo de orgullo o una vergüenza dolorosa?

—–

Lea más del diario de Luis Miguel del Bahia aquí.

Luis Miguel del Bahia

Luis Miguel del Bahia: No soy de ningún lugar ni ninguna parte, soy hijo del ser, o eso pretendo. En realidad nací en el Reparto Bahía, La Habana, allá por el año 1989. Cuando llegué a la adolescencia sentí que aquí no encajaba y logré fugarme a España. Trabajando en una fábrica, de peón, comprendí lo que era el capitalismo, y que no lo quería para el resto de mi vida. Decidí regresar al barrio, donde actualmente trabajo de Informático de la Familia. De vez en cuando tomo un libro de filosofía en mis manos, para tratar de comprender El Sistema.


One thought on “Violaciones de Derechos Humanos en el aeropuerto de Cancún

  • el 12 enero, 2022 a las 4:38 pm
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    Una pena que estas cosas sucedan no solo en Cuba sino también en Mexico.

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