Vivir de la caridad

Lisduania Victorero Reinoso

HAVANA TIMES — A pesar de las múltiples necesidades por las que nos enfrentamos día a día pienso que no hay por qué perder la dignidad y el orgullo quedando como unos mendigos.

No lo digo por estas pobres personas con ciertas discapacidades, ya sean físicas o mentales, que vemos en las calles pidiendo una limosna, no. Me refiero a profesionales y obreros que se aprovechan de la situación de los demás para sacar provecho.

En este caso vemos médicos cobrando por un servicio que es totalmente gratuito y que a la vista de los demás quedan como faltos de ética, poco humanos y de estar pidiendo “limosna con escopeta”.

Pienso que por mucha necesidad que tengan no hay por qué hacer esperar o negar una atención a los que no tienen con qué pagar lo que por derecho les corresponde gratis.

En otros casos los escuchamos diciendo: oye, el médico no ha almorzado, ¿por qué no traes una merienda?, ¡tengo una sed!… esto no es tan grave pero cuando se hace costumbre se ve de mal gusto.

Pero hasta en los sectores que no son gratuitos se ven estas cosas. Piden dinero por encima de lo estipulado por agilizar un trámite, por buscarte un documento, por reservarte un pasaje, etc., etc.

El caso es pedir y pedir pensando únicamente en resolver nuestro problema, ¿y la otra persona qué? ¿acaso no los tiene también?

Claro que no todos tienen estas costumbres y gracias a dios todavía podemos contar con buenos seres humanos que a pesar de tener las mismas necesidades de los demás y hasta mayores, se mantienen con una muy buena calidad humana, haciendo muchas veces hasta lo imposible por ayudar a quién lo requiera y que al menos quede medio satisfecho.

Esto es lo que estamos necesitando, personas que no se dejen corromper el alma con las carencias y adversidades, que nos ayudemos unos a otros porque al final todos somos lo mismo y estamos montados en el mismo barco.

Lisduania

Lisduania Victorero Reinoso: Tengo 35 años y vivo en un lugar de Ciudad de la Habana. Hice un técnico medio en economía, trabajo por cuenta propia elaborando alimentos y soy aficionada a la fotografía, algo diverso, no? Jamás me he dedicado a escribir, ni siquiera el diario que hacemos de niños, pero lo intentaré de la manera más sincera y clara posible, dándole siempre un toque personal. Espero por la opinión de ustedes.


10 thoughts on “Vivir de la caridad

  • el 9 diciembre, 2012 a las 8:48 am
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    Lisduania:Cree justo que despues de estudiar una larga y agotadora carrera de medicina se le pague a un medico alrededor de $25 dolares?lo que yo gano en una hora como basurero, y mas de lo ganaba en Cuba como profesor y jefe de catedra en un mes..No es cuestion de etica,es cuestion de supervivencia y en cuanto al barco,lo peor es que no son todos los que estan montados en el,algunos estan en tierra con bellas mansiones,criadas,,con todo gratuito a costa de los que van en el barco.

  • el 9 diciembre, 2012 a las 7:51 am
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    Por favor, el hombre piensa como vive. La forma de vivir determina la conciencia del ser.
    La forma de actuar que describe este articulo es el resultado de la forma de vivir en que ha caido la sociedad.
    Si se quiere enmendar esa manera torcida e hipocrita de actuar hay que modificar las condiciones de vida de los actores.
    La pregunta es: Hay que esperar pacientemente a que los mismos que provocaron la situacion la resuelvan? Si la respuesta es afirmativa, pasaran tres generaciones y nada se habra resuelto.

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