Kabir Vega Castellanos

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Dynamo

HAVANA TIMES — Recientemente me topé con un video de un mago llamado Dynamo, que algunos consideran superior al archifamoso David Coperfield.

Vi cómo se tragaba un pañuelo ante dos bellas mujeres (parecían modelos) y se lo sacaba por la zona del esternón. Aunque no se veía sangre o algún rastro de herida, el efecto era bastante desagradable.

En otra escena le pedía a dos personas que sujetaran una tela por ambos extremos, se colocaba encima de ésta sin que se notara su peso.

En un lugar al parecer de la clase alta, pidió tres teléfonos que puso en las manos de una hermosa joven, uno encima de otro, verticalmente y sin que se cayeran. Desapareció uno, se deshizo del otro y dejó el tercero flotando en el aire mientras todo el mundo se deslumbraba.

Pero el plato fuerte fue en una calle, colgado por las piernas a varios metros de altura, llevando puesta una camisa de fuerza y una soga amarrada al cuello con un disco de pesas al final. Una persona normal asumo que se habría ahorcado: él se quitó la camisa, con los dientes rompió la soga con disco y todo, y se liberó.

¡Increíble! ¡Maravilloso! ¿Cómo lo hace? Se preguntarían los que presenciaban el show ahí mismo o los que lo veían en una pantalla. Pero yo no podía dejar de preguntarme: ¿qué sentido tiene todo eso?

Hoy en día hasta la ciencia acepta que el ser humano usa solamente un porciento ínfimo de su cerebro. Desde la antigüedad existen prácticas que desarrollan poderes mentales que demandan de un entrenamiento especial y años de sacrificio. Poderes que se han usado en la sanación, la alquimia o inclusive como armas de guerra.

El principal riesgo con el despliegue de estos poderes es que también el ego se acrecienta, quienes los tienen se sienten superiores a los demás y eso de por sí constituye un estorbo para el desarrollo espiritual.

De Dynamo se dice que hizo un pacto con el diablo. A mí me da igual si vendió su alma, o solo crea ilusiones ópticas.

Por más boquiabierta que deje a la gente, por más que lo vean como un dios en la tierra, el efecto de su espectáculo no producirá ningún cambio en sus vidas. Ni siquiera un concepto que sacuda su conciencia, una reflexión, o un mensaje de esperanza.

No se diferencia mucho de cualquier filme pacotillero con abundancia de efectos especiales que se olvida al apagar el televisor.
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Kabir Vega

Soy un joven cuyo desarrollo en la vida no ha sido lo que consideramos normal o apropiado, pero no me arrepiento. Aunque soy muy reservado, disiento de muchas cosas de forma implacable. Considero que la sociedad, y no solo de Cuba, está errada y necesita cambiar. Amo a los animales en ocasiones incluso más que a mi persona ya que ellos carecen de maldad. También soy fan de la tecnología y del mundo Otaku. Empecé en Havana Times porque me permitía contar algunas vivencias y quizás incentivar algún cambio en mi país. Puedo ser ingenuo en mis argumentos, pero soy fiel a mis principios.

10 thoughts on “Para qué sirve la Magia

  • Kabir sí está cuestionando el valor del ilusionismo desde algún ideal de utilidad, así que sí – alguien ha dicho más o menos lo contrario.

  • Es verdad que quien lo ve no cambia su vida pero es bonito asombrarse de esas cosas que las personas ” normales ” no pueden hacer la vida es ya dura por si misma un poco de fantasia no creo que haga mal a nadie no se si hay visto un espectaculo aunque sea por TV del cirque du soleil el 90 % de los espectadores son adultos , eres demasiado joven para no tener fantasia

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