Los Límites del Amor Libre

Kabir Vega Castellanos

Amor y amistad.  Foto: Juan Suárez
Amor y amistad. Foto: Juan Suárez

HAVANA TIMES — Hace un tiempo surgió un debate debido al artículo de Irina Pino: “Relaciones amorosas entre tres o cuatro”. Esta teoría expresa que uno nunca encuentra el hombre o la mujer perfecta, sino que idealiza su pareja según sus deseos.

Siguiendo este principio, uno debería tener varias parejas a la vez, para así con una explotar todo el frenesí sexual, con otra la suavidad de la ternura, con otra, aspectos más profundos de la vida y así sucesivamente…

Todo con el fin de cumplir cada deseo. Pero esta teoría además tendría la ventaja de compartir las responsabilidades, ya que en el hogar no van a ser dos a cargo de todo sino tres cuatro o cinco… quien sabe si más. El trabajo doméstico se haría en unos minutos, el dinero llovería, aparte de que la carrera de cada individuo podría dar origen a un equipo de trabajo en la misma familia.

¡Sólo imagínense! En caso de ser músicos podrían formar una banda y con diferentes oficios cada uno podría aportar todo dentro de la casa: el albañil, el carpintero, el plomero, el electricista…

No obstante esta teoría no muestra lealtad y clasifica a las personas de una manera que no tiene mucha relación con los sentimientos. Más bien parece un intercambio comercial. Por lo tanto no se trata sólo de obtener, se debe tener en cuenta qué material tiene uno mismo para ofrecer.

Alguien que carezca de atractivo físico no podrá aspirar a experimentar la pasión sexual, puesto que no tendría con qué pagar. No importa cuánta ternura o inteligencia pueda ofrecer ya que no se trata de aceptar a la persona entera sino de separar sus cualidades.

Pienso que por más que se aplique “la unión es la fuerza”, no es tan simple en el caso de las relaciones humanas. Cada persona viene con su carga de defectos y estos no están separados de sus virtudes.

Además, cuando se habla de tener tres o cuatro parejas, hay que contar con los deseos de éstas también, que probablemente no querrán conformarse con uno, lo verán como algo para satisfacer una necesidad y a su vez buscarán otras parejas para satisfacer las otras…

Creo que aprender a aceptar a la pareja tal como es, tiene más relación con el propio concepto de “amor”. Clasificar a las personas y usarlas como herramientas no me parece precisamente un síntoma de civilización.

El amor debería incluir la aceptación y la transformación mutua, para poder mejorar como seres humanos, para poder compartir todos los aspectos de la vida.

11 thoughts on “Los Límites del Amor Libre

  • el 3 marzo, 2014 a las 8:16 am
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    Pues te doy la razón. Hay mucho anarquismo dogmático y sectario también. El tema que se está tratando aquí ha sido extensamente investigado y llevado a la práctica por anarquistas, más que por los liberales, demócratas o los mismos comunistas, sin idealizarlo el tema claro está. De ahí que sea muy útil ver los aciertos y desaciertos de sus experimentos comunales. Que gane el debate respetuoso de las ideas y que cada cual haga con su culo lo que le de la gana.

  • el 1 marzo, 2014 a las 8:46 am
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    Es una respuesta algo simplista a un artículo también simplista.

    Quienes proponen alguna variante o modalidad de “amor libre”, antes que nada, han de abandonar definitivamente cualquier lógica “naturalista” – enunciados del tipo “lo más natural del mundo es tener relaciones simultáneas”, etc. – la lógica que acusa a la llamada “monogamia” de romántica o idealizadora (o sea, la vieja y rancia acusación de “utopismo” que siempre se saca como comodín cuando no se tienen argumentos).

    Si lo natural es lo que propone Irina, entonces no se trata de “libertad” en absoluto – se trata de ajustar la conducta amorosa a algún que otro designio inmutable de nuestra “naturaleza”.

    Cada cual debe responsabilizarse de la forma peculiar en que goza. Y cada cual define a partir de ello los limites del amor – esto puede conducir a una relación de a dos o de 20…y ambas implican una elección hecha en libertad.

    Es peligroso, como hace Irina, sugerir que una elección es más “natural” que otra. Y un anarquista debería estar muy atento a ese tipo de enunciado.

  • el 1 marzo, 2014 a las 8:37 am
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    La idealización no es un proceso que se da exclusivamente en la “elección monogámica” – es parte inseparable de las relaciones entre sujetos. Uno no “supera” o pone a un lado este proceso entrando en relaciones simultáneas – acaso lo único que se hace es distribuir idealizaciones en varios semejantes en vez de tratar de hacerlos coincidir en uno solo.

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